La batalla por los 500 km/h: ¿cuál será el primer coche en superarlos oficialmente?
En el mundo del automóvil, los récords de velocidad siempre han sido un territorio de prestigio y rivalidad a fin de cuentas lo que muchos piden de su coche es eso, que vaya rápido. Desde los primeros intentos con motores de combustión hasta los actuales hiperdeportivos eléctricos, alcanzar la máxima cifra en el velocímetro ha sido una obsesión para fabricantes y pilotos. Hoy, esa meta se llama 500 km/h, una frontera psicológica y técnica que todavía ningún coche de producción ha cruzado de manera oficial.
Aunque algunos modelos ya han coqueteado con cifras cercanas, el reto de homologar los 500 km/h sigue pendiente. La gran pregunta es: ¿quién será el primero en lograrlo?
Bugatti: el mito que marcó el camino
Durante años, Bugatti dominó esta categoría con el Chiron Supersport 300+, que en 2019 alcanzó los 490,48 km/h en una sola dirección. Este logro fue suficiente para escribir su nombre en la historia, pero al no cumplir con la normativa de Guinness World Records —que exige dos pasadas en direcciones opuestas para compensar viento o pendiente—, no quedó registrado como récord oficial.
La marca francesa, ahora bajo el paraguas de Bugatti Rimac, sigue siendo candidata. Sin embargo, su enfoque reciente ha cambiado hacia la exclusividad y la hibridación de altas prestaciones, lo que deja en duda si seguirá persiguiendo este objetivo extremo.
SSC Tuatara: el récord oficial
El SSC Tuatara, fabricado en Estados Unidos, ostenta actualmente el título oficial con una media de 455,28 km/h y un máximo registrado de 460 km/h en 2021. Aunque está lejos de los ansiados 500 km/h, SSC ha dejado claro que su modelo tiene el potencial de ir más allá, y podría ser uno de los próximos aspirantes en dar la sorpresa.
Koenigsegg Jesko Absolut: la teoría que falta por probar
El fabricante sueco Koenigsegg asegura que su Jesko Absolut está diseñado para superar los 500 km/h. Su aerodinámica extremadamente afinada, su motor V8 biturbo de más de 1.600 CV y su obsesiva búsqueda de eficiencia hacen que muchos lo vean como el gran candidato. Sin embargo, todavía no ha hecho una tentativa oficial, y mientras tanto la carrera continúa.
Hennessey Venom F5: el rival texano
Otro nombre en esta batalla es el Hennessey Venom F5, que sobre el papel puede superar los 500 km/h gracias a su V8 biturbo de 6,6 litros y 1.817 CV. El fabricante estadounidense tiene experiencia en romper barreras de velocidad, pero aún no ha registrado un intento oficial que lo acerque a ese récord.
Yangwang U9X: la sorpresa eléctrica
La gran revelación ha sido el Yangwang U9X, un hipercoche eléctrico de BYD que recientemente alcanzó los 496,22 km/h en una prueba en Papenburg (Alemania). Si bien no fue un récord Guinness por tratarse de una sola pasada, marcó un hito al convertirse en el coche de producción más rápido jamás registrado. Con 3.000 CV eléctricos, un sistema de 1.200 V y cuatro motores independientes, el U9X demostró que la electricidad no solo compite, sino que puede liderar.
¿Quién será el primero?
Hoy, la batalla por los 500 km/h enfrenta dos filosofías: los hiperdeportivos de combustión con motores V8 o W16 de potencia descomunal, y los eléctricos de nueva generación que apuestan por la entrega instantánea y la aerodinámica avanzada.
Si atendemos a la realidad de los intentos recientes, el Yangwang U9X parece estar más cerca que nadie, pero su récord aún no cuenta con homologación. Por otro lado, el Koenigsegg Jesko Absolut mantiene la expectativa de ser el primero en superar oficialmente la barrera de medio millar de kilómetros por hora.
Lo único seguro es que la carrera por los 500 km/h no ha hecho más que empezar, y el fabricante que lo logre quedará grabado en la historia como pionero de una nueva era.

