"Las preocupaciones sobre una posible burbuja de la inteligencia artificial (IA) han vuelto a aumentar y se consideran, por un amplio margen, el mayor riesgo extremo para los mercados, aunque no lo suficiente como para empañar una visión más positiva sobre la renta variable".
Así se desprende de la última encuesta a gestores de fondos realizada por Bank of America (BofA), en la que también se pone de manifiesto la escasez de liquidez, el exceso de inversión y la necesidad de bajada de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed).
"Niveles de liquidez muy bajos (3,7%) y la burbuja podrían deparar mayores correcciones si la Fed no baja los tipos en diciembre", explican los analistas, que resaltan como factor positivo el dato de que el 53% de los encuestados afirma que la IA aumenta la productividad y como negativo que, por primera vez en 20 años, los inversores dicen que las empresas están sobre-invirtiendo.
Pero el sondeo muestra otra preocupación latente: la debilidad del mercado laboral estadounidense. Es más, casi dos tercios lo considera el mayor riesgo a la baja para el crecimiento global, aunque no lo suficiente como para exigir medidas.
Y es que un escenario de crecimiento robusto e inflación persistente sigue siendo el dominante para los mercados, según el 42% de los encuestados, por delante de la estanflación (desaceleración del crecimiento e inflación persistente), con un 27%, y un escenario óptimo (crecimiento robusto e inflación a la baja), con un 19% en comparación con el 7% del mes pasado.
OPTIMISMO CON EUROPA…
Todo ello a medida que el optimismo sobre el crecimiento sigue 'in crescendo', especialmente en Europa, donde el 77% de los entrevistados prevé una mayor expansión europea en los próximos doce meses, frente al 57% del mes pasado, marcando el porcentaje más alto desde mediados de 2021.
"El optimismo se centra en el apoyo fiscal alemán, cuya confianza se ha recuperado tras la caída de octubre, mientras que la flexibilización monetaria del Banco Central Europeo (BCE) ya no figura entre los catalizadores positivos a medida en que los tipos han alcanzado un nivel neutral", señalan desde BofA.
Es más, un 77% de los gestores prevé ganancias a corto plazo para la renta variable europea y un 92% proyecta un potencial alcista en los próximos doce meses (ambas cifras récord). Además, el FOMO (miedo a perderse algo) sigue en aumento, con un 38% de los encuestados preocupados por reducir demasiado su exposición a la renta variable y, por lo tanto, perderse una subida.
"Europa sigue teniendo una ligera 'sobreponderación' entre los inversores globales, pero ha perdido terreno frente a los mercados emergentes como región preferida a nivel mundial. Los inversores prevén que la renta variable internacional sea la clase de activos con mejor rendimiento en 2026 y apuestan por los índices de mercados emergentes para liderar el camino", dicen en BofA.
... Y LOS SECTORES CÍCLICOS
Esta visión positiva se traslada a los sectores cíclicos europeos, donde un 31% de los gestores entrevistados por BofA, anticipa un potencial alcista para estos valores frente a los defensivos, un aumento respecto al 18% del mes pasado. Sin embargo, este optimismo no se hace extensivo a las empresas de pequeña capitalización, ya que un 0% espera que estas compañías tengan un rendimiento inferior al de las de gran capitalización.
"El sector bancario sigue siendo el más 'sobreponderado' en Europa, por delante de los servicios públicos y la sanidad, mientras que el comercio minorista, los medios de comunicación y la alimentación y bebidas son los menos preferidos".
Los gestores también prevén que los sectores de sanidad, materiales y finanzas sean los de mejor rendimiento en los próximos doce meses. "Alemania sigue siendo el mercado de renta variable preferido en Europa, mientras que Francia es el menos popular", concluyen en BofA.












