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Los mercados inician la segunda mitad de 2026 tras haber gestionado con éxito el conflicto en Oriente Medio, el shock energético y las preocupaciones relacionadas con la inflación. Y es que, a pesar de la incertidumbre, las condiciones macroeconómicas siguen siendo resilientes y los beneficios empresariales se mantienen sólidos. Por ello, en Lombard Odier creen que la renta variable va a extender su buen desempeño en los próximos meses… aunque no será un 'camino de rosas'.

"Persisten riesgos, entre ellos una posible reactivación de las tensiones geopolíticas y la fragilidad potencial del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz", afirma Michael Strobaek, director global de Inversiones de la firma. "Con los bancos centrales ajustando cuidadosamente sus políticas y las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos cada vez más cerca, están surgiendo nuevas pruebas para la resiliencia global".

Con todo, en Lombard Odier ponen el foco en que un acuerdo entre Estados Unidos e Irán debería permitir una recuperación parcial del comercio a través de Ormuz, ya que incluso una mejora limitada "mantendría bajos los precios del petróleo y ayudaría a evitar la escasez".

Así, estiman que el impacto global parece manejable, limitando los efectos inflacionarios de segunda ronda y reduciendo la presión para un endurecimiento de la política monetaria. "Mantenemos una postura favorable al riesgo, que ha respaldado nuestras carteras durante la primera mitad del año".

"El fuerte crecimiento de los beneficios empresariales sustenta nuestra visión positiva sobre la renta variable, mientras que la disminución del riesgo geopolítico mejora las perspectivas corporativas y el sentimiento de los inversores", remarca Strobaek.

ASIGNACIÓN DE ACTIVOS

Con este telón de fondo, en Lombard Odier aseguran que "el repunte de las acciones puede ampliarse hacia sectores más cíclicos, como el financiero, que ahora favorecemos. Por el contrario, hemos rebajado nuestra visión sobre el sector tecnológico a neutral tras su sólido comportamiento reciente".

Sin embargo, advierten que, a medida que continúa el excepcional ciclo de inversión impulsado por la inteligencia artificial (IA) y la tecnología, con salidas a bolsa récord y los mercados alcanzando nuevos máximos, "los inversores serán cada vez más selectivos tanto en términos de valoraciones como de crecimiento de beneficios".

"La disciplina en las valoraciones y el cumplimiento de las expectativas de beneficios serán cada vez más importantes. Esto refuerza nuestra preferencia por una exposición más amplia al mercado en lugar de una concentración en tecnología", señala Luca Bindelli, director de estrategia de Inversión de Lombard Odier.

En este contexto, rebajan su perspectiva para el sector tecnológico a 'neutral', aunque siguen favoreciendo el software, y amplían las preferencias hacia el sector financiero. "A medida que las condiciones cíclicas mejoren gradualmente, esperamos que el liderazgo de los beneficios se extienda más allá de un grupo reducido de sectores".

A este respecto, Strobaek enfatiza que "nuestra 'sobreponderación' en acciones se expresa principalmente a través de la renta variable de mercados emergentes, donde el crecimiento de los beneficios y las valoraciones resultan más atractivos, y de Japón, donde esperamos una recuperación cíclica de las ganancias".

También han reorientado parte de su exposición a la renta variable estadounidense desde compañías de gran capitalización hacia compañías de pequeña capitalización, donde el crecimiento de los beneficios debería superar al de las grandes empresas y las valoraciones son más bajas.

RENTA FIJA

Para la renta fija, en Lombard Odier muestran preferencia por los bonos de mercados emergentes denominados en divisas fuertes, dada su "atractiva ventaja" en términos de rentabilidad.

"Tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, esperamos una disminución de los rendimientos de los bonos soberanos y, por ello, hemos elevado nuestras posiciones hasta una postura 'neutral' para asegurar unos rendimientos que siguen siendo elevados. Nuestra posición global en renta fija pasa ahora a 'sobreponderada'", comenta Bindelli.

En cuanto a las divisas de mercados desarrollados, en la firma subrayan que el hecho de que el consenso ya no espere recortes de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed), unido a la fortaleza de los datos económicos estadounidenses, debería respaldar al dólar.

"Ahora pasamos a una visión 'neutral' sobre el dólar frente a las principales divisas, abandonando nuestra postura previamente negativa, aunque seguimos siendo favorables a las monedas con mayores rendimientos, especialmente las de los mercados emergentes".

Del mismo modo, anticipan una subida del precio del oro, aunque a un ritmo más moderado. "Preferimos las divisas de mercados desarrollados y emergentes con mayores rendimientos frente a aquellas con menores rendimientos, como el franco suizo, el yen japonés y el euro", concluyen en Lombard Odier.

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