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¿Y si el próximo fenómeno bursátil de la salud no fueran los fármacos para adelgazar, sino los compuestos que aspiran a seguir sus pasos? Wall Street empieza a mirar más allá de los GLP-1 y pone el foco en un mercado que podría multiplicar su tamaño si la Administración Trump abre la puerta a una regulación más favorable.

Ese escenario es el que dibuja Barron's. La publicación explica que la decisión que tome la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) sobre varios péptidos podría transformar un mercado que hoy se mueve en un limbo regulatorio en una industria con un enorme potencial de crecimiento. Y entrando en nombres concretos, la principal beneficiada tendría nombre propio: Hims & Hers Health.

LA FDA PUEDE CAMBIAR LAS REGLAS DEL JUEGO

Los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos utilizadas para desarrollar medicamentos. La propia insulina pertenece a esta categoría, al igual que los populares GLP-1, como Ozempic. Sin embargo, existe un amplio universo de péptidos comercializados en la industria del bienestar que prometen beneficios relacionados con el rendimiento deportivo, la recuperación muscular, el metabolismo o incluso la salud de la piel.

Actualmente, buena parte de estos productos se venden con escasa supervisión regulatoria y, en muchos casos, con ingredientes procedentes de China destinados oficialmente a "uso para investigación". Esa situación podría empezar a cambiar.

A finales de julio, un comité asesor de la FDA celebrará una audiencia para decidir si recomienda incluir siete péptidos en la lista de ingredientes autorizados que las farmacias de formulación magistral podrán utilizar para fabricar medicamentos. Otros cinco compuestos serán evaluados antes de comienzos del próximo año.

El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., se ha declarado "un gran defensor" de los péptidos y considera que una regulación más amplia permitiría trasladar la demanda "del mercado negro hacia un mercado regulado".

UN MERCADO MULTIMILLONARIO... SI LLEGA EL VISTO BUENO

Wall Street ya empieza a poner cifras al posible impacto. Los analistas de Needham estiman que el mercado potencial de los péptidos no relacionados con los GLP-1 podría alcanzar los 34.000 millones de dólares, frente a unas ventas actuales cercanas a los 3.000 millones, siempre que la FDA autorice su utilización y se cumplan el resto de condiciones necesarias para su desarrollo.

Leerink Partners, por su parte, calcula un mercado de 2.200 millones de dólares únicamente para las compañías de telesalud a partir de los siete primeros péptidos que serán revisados por la agencia reguladora.

HIMS & HERS, LA GRAN APUESTA DE WALL STREET

Entre todas las compañías cotizadas, Barron's identifica a Hims & Hers Health como la empresa con mayor potencial para beneficiarse de este cambio.

La firma adquirió el año pasado una planta de fabricación de péptidos y, según el analista Michael Cherny, de Leerink, podría llegar a captar alrededor del 20% de ese mercado de 2.200 millones de dólares.

La propia compañía reconoce el creciente interés de los inversores. Más de la mitad de las preguntas recibidas antes de la presentación de sus últimos resultados estuvieron relacionadas con este negocio. Su consejero delegado, Andrew Dudum, aseguró que el objetivo no pasa por ser "el primero en llegar al mercado", sino "el mejor".

Mientras tanto, Hims continúa siendo, sobre todo, una apuesta ligada a los GLP-1. La acción comenzó a dispararse en marzo tras alcanzar un acuerdo con Novo Nordisk para comercializar versiones de marca de Ozempic y Wegovy, y volvió a recibir impulso después de que Canaccord Genuity y Bank of America elevaran sus precios objetivo gracias a una mejora de las perspectivas para estos tratamientos.

UN GRAN POTENCIAL... Y MUCHAS INCÓGNITAS

El entusiasmo del mercado convive, sin embargo, con importantes dudas.

La mayoría de los analistas considera que Hims ya cotiza cerca de su valoración razonable. El consenso mantiene una recomendación de 'mantener', con un precio objetivo medio de 29 dólares, por debajo de cotizaciones recientes próximas a los 38 dólares.

Ryan MacDonald, de Needham, es una de las pocas voces con recomendación de 'compra'. Aun así, sitúa su valoración en 35 dólares y reconoce que las últimas comunicaciones de la FDA ofrecen señales mixtas, aunque considera "más probable que no" que finalmente la agencia autorice estos péptidos.

Las incertidumbres no terminan ahí. Buena parte de los beneficios atribuidos a estos compuestos proceden de estudios preclínicos, investigaciones en animales o trabajos desarrollados fuera de Estados Unidos. Los científicos de la propia FDA han advertido recientemente de que la mayoría de los criterios "pesan en contra" de autorizar estas sustancias para medicamentos formulados.

Peter Lurie, exresponsable de la FDA, alerta además de que permitir un acceso más amplio podría debilitar el proceso tradicional de ensayos clínicos y llevar a muchos consumidores a gastar dinero en productos cuya eficacia todavía no está suficientemente demostrada.

UNA OPORTUNIDAD TAN GRANDE COMO INCIERTA

La oportunidad de negocio puede ser enorme, pero la evidencia científica todavía no avanza al mismo ritmo que el entusiasmo del mercado. Ese es, precisamente, el gran dilema para los inversores.

Wall Street ya empieza a descontar el potencial de los péptidos como el próximo gran mercado sanitario, pero buena parte de esa tesis dependerá de dos incógnitas que aún están por resolverse: que la FDA abra definitivamente la puerta a estos compuestos y que la investigación clínica termine respaldando las expectativas que hoy impulsan al sector. Hasta entonces, el potencial y el riesgo seguirán avanzando de la mano.

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