
Las bolsas de Asia han cerrado mixtas este miércoles, en una sesión en la que el yen ha tocado nuevos mínimos no vistos desde 1986 frente al dólar estadounidense. En concreto, el 'billete verde' se cambia por 163 yenes y eleva el riesgo de intervención de Japón.
De hecho, la ministra de Finanzas nipona, Satsuki Katayama, ha reiterado que están preparados para "tomar pasos audaces" en cualquier momento.
Y es que el conflicto entre Estados Unidos e Irán ha impulsado al alza los precios del petróleo, que se negocia en dólares, impulsando el fortalecimiento de la moneda de EEUU. "Las noticias geopolíticas dieron el último empujón, pero el yen ya se encontraba en una posición débil. El aumento de los precios de la energía simplemente añadió más arena a un puente que ha soportado un peso excesivo durante demasiado tiempo", valora Stephen Innes, director gerente de SPI Asset Management.
El petróleo complica aún más la situación, ya que Japón importa la mayor parte de su energía. Un yen más débil y precios del crudo más altos llegan como dos olas que chocan contra el mismo dique. La primera eleva el coste de la energía en moneda local, mientras que la segunda incrementa la factura incluso antes de considerar el tipo de cambio.
Es más, este experto afirma que Japón sigue "atrapado" entre la necesidad de normalizar su política monetaria y el temor a las consecuencias que una normalización genuina tendría para el crecimiento, la financiación pública y el mercado de bonos interno. "El Banco de Japón ha subido los tipos de interés, pero no lo suficiente como para reducir la brecha con Estados Unidos ni con otros mercados desarrollados, lo que significa que el carry trade aún tiene margen de maniobra".
Con todo, para este estratega, el problema radica en que las propias decisiones políticas de Japón siguen apuntando hacia una moneda más débil. El gobierno busca un mayor crecimiento, más inversión y un apoyo fiscal continuo. "El Banco de Japón quiere normalizar la situación, pero solo gradualmente, ya que el coste de actuar con demasiada rapidez podría repercutir en el mercado de bonos del gobierno japonés, la carga del servicio de la deuda y la economía en general. Mientras tanto, los hogares y las instituciones aún pueden obtener mayores ganancias enviando capital al extranjero".
Por ahora, sin embargo, el mercado sigue inclinándose hacia una apreciación del USD/JPY en lugar de una reversión duradera. El riesgo de intervención es extremadamente alto, pero la confianza en dicha intervención es baja.
"Tokio podría actuar en cualquier momento y la primera medida podría ser lo suficientemente drástica como para castigar a cualquiera que intente comprar dólares a estos niveles; sin embargo, sin un cambio de política más amplio, es probable que el mercado siga interpretando una caída como un simple obstáculo, en lugar de un bloqueo definitivo", expone Innes.
Con este telón de fondo, el Nikkei 225 de Japón ha bajado un 0,18%, hasta los 66.115,60 puntos, mientras que el Topix ha avanzado un 0,45%, hasta los 4.033,13 puntos. El Kospi de Corea del Sur ha ganado un 0,74%, hasta los 6.797,70 puntos. En China continental, el CSI 300 ha retrocedido un 0,46%, hasta los 4.717,24 puntos, mientras que el índice Hang Seng de Hong Kong ha caído un 1,15%.