La entidad alemana destaca las buenas perspectivas del sector
2026 puede ser un año "decisivo" para el lujo. Esa es la previsión de Deutsche Bank, que cree que el sector crecerá a un ritmo del 6% en los próximos doce meses, con una aceleración notable en la segunda mitad del año. Y eso se notará en el futuro.
En un informe de reciente publicación, la firma germana señala que hay un "potencial significativo" para que se den revisiones al alza de beneficios para los ejercicios 2026 y 2027 debido a una mejora de los fundamentales del sector. Asimismo, estos analistas esperan que el posicionamiento de los inversores en el sector del lujo "se fortalezca a lo largo de 2026", un cambio que estará impulsado "por una mayor visibilidad en los mercados clave y una reducción gradual de la volatilidad macroeconómica" en comparación con 2025.
"Nos complace observar que el sector finaliza 2025 en una posición claramente mejor y más sólida, con el mercado del lujo mostrando una clara trayectoria de recuperación y fortalecimiento de cara al nuevo año. La capacidad del sector del lujo para navegar un ciclo bajista de dos años demuestra su resiliencia y refuerza nuestra perspectiva positiva a largo plazo", afirman.
En este contexto, Deutsche Bank tiene claras las compañías en las que invertir. La primera no es otra que el gigante del sector: LVMH. Estos expertos otorgan un claro consejo de 'compra' y un precio objetivo de 715 euros, lo que dibuja un potencial alcista de más del 10% para la compañía "mejor posicionada para beneficiarse de la recuperación del sector".
"LVMH es la opción larga por defecto para los inversores en bienes de lujo, dado su amplio 'mix' geográfico y de divisiones de negocio", apuntan estos analistas. Según DB, la matriz de Louis Vuitton también puede aprovechar "algunas de las comparativas más fáciles" en el primer semestre del año, lo que podría ayudar a los menos creyentes en el valor.
Además, con la compañía registrando crecimiento de ventas a tipos de cambio constantes "más allá de las comparativas favorables", el grupo de Bernard Arnault está "bien posicionado" para firmar un mejor beneficio por acción (BPA) en el próximo año. "Esto estará impulsado por la ventaja de escala de LVMH, la mejora del atractivo de las marcas, la calidad de la ejecución operativa y la eficiencia de costes. Prevemos un crecimiento del BPA del 16% en el ejercicio 2026 y margen para que la ratio precio-beneficio (PER) se expanda a medida que aumente la confianza en el impulso de beneficios", apuntan.
A estos analistas también les convence Burberry, cuyas acciones, que también recomiendan 'comprar', valora en 1.550 peniques, reflejando un potencial alcista de hasta un 30% para "la historia de recuperación a largo plazo con más visibilidad tras cada informe de resultados".
Según Deutsche Bank, la estrategia de recuperación 'Burberry Forward' está teniendo éxito en términos de 'engagement' del cliente, crecimiento de ventas, eficiencias de costes y, "lo más importante", aumento del atractivo de la marca. "Esperamos que la compañía muestre crecimiento secuencial de ventas durante el segundo semestre de 2026 y todo 2027, a medida que la captación de nuevos clientes se traduzca en mayor conversión y aceleración de ventas", señala la firma germana, que también cree que la eficiencia de costes respalda la expansión del margen hacia un margen EBIT superior al 15%.
Por otro lado, la valoración y las expectativas del consenso "son la mayor barrera de entrada" para los inversores en esta fase, pero estos expertos están convencidos de que la mejora en las condiciones externas debería ayudar a la recuperación de la marca, lo que, a su juicio, ofrece "un mayor potencial de revisiones al alza de beneficios en los próximos años".
Asimismo, la entidad alemana también muestra su preferencia por Richemont. Por ello, mejoran a la compañía a 'comprar' y sitúan el precio objetivo de las acciones del grupo suizo en 195 euros, lo que le otorga un potencial alcista de más del 10%. Según estos analistas, la firma helvética ha ofrecido "uno de los mejores desempeños de ventas" en los últimos ocho trimestres, con la joyería creciendo a un ritmo consistente y el segmento de relojería ofreciendo signos de mejora.
El menor aumento de precios en el lujo duro frente al lujo blando, así como una mayor exposición a clientes de mayor poder adquisitivo, menor presencia aspiracional en EEUU, el impulso de Van Cleef y una sólida gestión operativa les hacen ser optimistas con la compañía.
Asimismo, las dudas que les generaban los altos precios del oro y la fortaleza del franco suizo se han disipado tras observar el control de costes y el resultado operativo de Richemont en lo que va de año. Además, apuntan, la fijación de precios les seguirá ayudando en este frente. "Vemos una recuperación hacia un crecimiento del BPA del 18% en el 2027 y que el múltiplo PER se expanda hacia unas 29 veces dada la fortaleza del crecimiento", sentencian.
Pero no todo es de color rosa en el lujo. Para que a algunas compañías les vaya bien, otras tienen que sufrir un poco. En concreto, Deutsche no se muestra muy convencida con el futuro de Moncler ni de Kering.
Sobre la primera, la firma germana reitera su recomendación de 'mantener' y sitúa su precio objetivo en 54 euros. Esta valoración refleja su convicción de que el grupo italiano podría bajar alrededor de un 6% debido a una "confianza limitada" en una recuperación en 2026 tras unas ventas "decepcionantes" en los últimos tiempos. En concreto, proyectan un crecimiento del BPA del 10% en 2026 y un PER de 25 veces para el mismo período.
"El importante cuarto trimestre ha comenzado bien, pero aún queda por enfrentar una comparativa difícil. Su elevada exposición a China posiciona bien a la marca para la recuperación geográfica esperada, pero vemos menos crecimiento de nueva superficie comercial y de capacidad de subida de precios en 2026 (ambas a un dígito simple bajo) y, en consecuencia, mayor dependencia del volumen", apuntan estos expertos.
En cuanto a la matriz de Gucci, Deutsche Bank recomienda 'mantener' las acciones de Kering, títulos que valora en 300 euros. Así, la firma germana no ve potencial de subida tras ser una de las mejores acciones del sector en lo que va de año gracias al impulso que le ha dado la llegada de Luca de Meo como consejero delegado del grupo francés. Cabe señalar que antes ya se habían tomado medidas sobre la base de costes, mejorado en el proceso la posición de deuda neta y comenzado a mejorar el mercado subyacente de Kering.
No obstante, el optimismo en torno a la acción conlleva, según Deutsche, un "riesgo equivalente", ya que el consenso podría estar "demasiado por encima" del rango sugerido por De Meo, que cree que podrá volver a devolver el crecimiento a todas las marcas… 18 meses después de tomar el cargo.
"Ha habido numerosos cambios en la alta dirección, pero aún debemos conocer la estrategia a medio plazo que anunciará el nuevo CEO. Hay indicios de una menor dependencia de Gucci dentro del grupo, pero en nuestra opinión, la tesis de inversión aún requiere un giro exitoso en Gucci", subrayan estos analistas.
No obstante, agrega Deutsche, el crecimiento a tipos de cambio constantes de Gucci ha mejorado secuencialmente, gracias, en buena medida, a los diseños de Demna Gvasalia, nuevo director creativo de la marca italiana. Ello, añade DB, limitará una corrección fuerte desde los niveles actuales.
"La valoración actual asume una recuperación de Gucci hacia un crecimiento a tipos de cambio constantes de dígito alto en 2026 y un margen EBIT del 25-30%, algo factible en comparación con su historial. Sin embargo, a corto plazo vemos riesgo de una normalización a la baja de beneficios con la actualización de estrategia. Se habla mucho de lo logrado en Renault y si se puede trasladar al lujo, pero hasta escuchar la estrategia es difícil evaluarlo", destacan los expertos del banco germano.


