Wall Street sufrió experimentó durante la última semana de febrero la mayor caída desde octubre de 2008
Desde los máximos del 19 de febrero nuestro selectivo se ha dejado por el camino un 17%
La experiencia nos ha demostrado a lo largo de la historia que cuando hay mucho miedo en el mercado, y en este momento me atrevería a decir que lo que tenemos es verdadero pánico, llegan los fuertes rebotes.
| Short Term | Long Term | |
| Trend | 0 | 0 |
|---|---|---|
| Support | ||
| Résistance |
No nos engañemos. Cuando el mercado cae a plomo como lo está haciendo, y se puede hablar sin tapujos de un 'crash' en toda regla, es imposible tratar de adivinar los niveles de precios desde los que pueden llegar lo rebotes. Además, cuando estos llegan la volatilidad se dispara y permanece con nosotros bastante tiempo. De manera que en muchos casos nada tiene que ver la apertura de la sesión con el cierre de la misma pudiendo alternarse subidas y caídas del 4% de un día para otro. Y un claro ejemplo lo tenemos en el índice VIX de volatilidad, más conocido como el índice del miedo, que la semana pasada se acercó a niveles cercanos a los 50 puntos. Lecturas de precios no vistas desde la última crisis de los mercados (febrero de 2018) y antes en agosto de 2015. Caso aparte fue la crisis de financiera mundial de 2008 donde el índice marcó un máximo histórico en las inmediaciones de los 90 puntos.
A falta de tener figura de vuelta alguna en los índices, pues ahora mismo estamos muy lejos de tenerla, lo que nos dice la experiencia es que nada cae sin su correspondiente rebote. Y por rebote no nos referimos a un movimiento del 4% en una sesión. Me refiero a un movimiento de rebote más o menos sostenido en el tiempo (con sus fuertes subidas y caídas entre medias) que de alguna manera ajusten proporcionalmente las fortísimas caídas previas y que puede durar semanas. A esto es a lo que tantas veces llamamos fases de reacción. Y ahora mismo lo que tenemos es una caída clara en todas las bolsas mundiales y en especial en las europeas. Curiosamente, la bolsa de China es la que mejor se está comportando en el año. Wall Street también está cayendo con fuerza pero ni mucho menos está tan débil como la europea.
Al otro lado del Atlántico no han perforado todavía los mínimos del viernes de la semana pasada, que es donde están los soportes de corto plazo más inmediatos. Cosa que sí han hecho con claridad las bolsas europeas este viernes. Luego, resumiendo, no parece que estemos construyendo ningún suelo de mercado, más bien todo lo contrario. De hecho para hacerlo los precios deberán rebotar con fuerza en algún momento para posteriormente recaer hacia los mínimos. Y estos deberán ser respetados. Si no lo consiguiera lo que tendríamos son nuevos mínimos decrecientes y así no se sube.
A continuación, analizamos los siguientes índices desde el punto de vista de los gráficos:
IBEX 35
Nuestro selectivo está atacando la importante zona de soporte que tenemos en el rango de precios comprendido entre los 8.300 (mínimos de diciembre de 2018) y los 8.400 puntos (mínimos de agosto). El oscilador de momento estocástico (en velas semanales) todavía no se encuentra en sobreventa, lo que deja las puertas abiertas a que la corrección tenga continuidad, con sus violentos rebotes contra tendencia. Pero o mucho cambian las cosas de manera casi inmediata o mucho me temo que este no pararía hasta restar toda la subida desde los mínimos de 2016: los 7.600 puntos. Le invito a que lea aquí el análisis que este viernes realizamos sobre el Ibex Total Return, que es el que tiene en cuenta los dividendos repartidos a lo largo de la historia.
DAX 30
Tenemos al índice de la 'locomotora europea, que marcó máximos históricos a mediados de febrero en la zona de control que le confiere el nivel de ajuste/retroceso del 61,8% de toda la última gran subida. Además del soporte que tenemos en el origen del último impulso alcista: los mínimos de agosto en los 11.260 puntos, tenemos una potencial directriz alcista (pues para ello necesitamos tres puntos de apoyo como mínimo) en las inmediaciones de los 11.000 puntos. Por lo que resumiendo parece que el índice germano presenta una importante zona de soporte en el rango de precios comprendido entre los 11.000-11.250 puntos. En torno a este nivel debería tratar de rebotar con fuerza (fase de reacción). Y luego ya iremos viendo qué es lo que nos dice el precio.
NASDAQ 100
Si es asiduo lector de nuestra página sabrá que un servidor no es muy amigo de utilizar la media móvil simple de 200 sesiones (o MM200) como zona de control clave, tanto si actúa como soporte como si lo hace de resistencia. Pues esta, en la gran mayoría de las ocasiones, genera señales falsas con frecuencia. Pero en ocasiones, las menos, lo hace muy bien. Y este es el caso del Nasdaq 100. Simplemente obsérvese lo impecable de la reacción alcista y la violencia con la que el precio reaccionó tras tocarla. Esto no quiere decir ni mucho menos que hayamos visto el final de las caídas, en absoluto. Pues figura de vuelta como tal no tenemos. Pero lo que es evidente es que a día de hoy no hay nada que nos indique que el índice de la tecnología haya cambiando de tendencia. De todo lo anterior se deduce facilmente que, en la medida en que no se perfore el soporte de los 8.133 puntos, el último mínimo de reacción, aquí no ha pasado nada. Tan solo se trataría de una corrección/ajuste proporcional de las subidas previas muy violenta.
S&P 500
El índice estadounidense presenta un soporte importante en los mínimos de la última sesión del mes de febrero, que es donde ha experimentado un rebote cercano al 10% en solo un par de sesiones. Además este nivel se corresponde con el origen del último impulso alcista: los mínimos de octubre en los 2.855 puntos. Sería bueno por lo tanto que los mínimos de febrero se respetaran porque de no hacerlo lo normal es que estemos a las puertas de un nuevo tramo correctivo que le podría llevar a niveles de precio cercanos a los 2.400-2.500 puntos. Por arriba, por el lado de las resistencias, tenemos los máximos del rebote de esta semana en los 3.136 puntos. Europa ha perforado con claridad la zona de soporte homóloga (los mínimos de este lunes) advirtiéndonos de una mayor debilidad para el conjunto de las bolsas del Viejo Continente. Algo que por otro lado no nos coge por sorpresa, pues sabemos que en el largo plazo Wall Street recupera mucho más rápido en las crisis que la renta variable europea.