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El 80% de las ofertas de trabajo no llegan a ser públicas

1214871230914_fEs un tema que genera un sin fin de quejas y malestar en la población, y es que tan solo el 20% de los puestos de trabajo se ofertan de una manera pública. Esto se debe a que la mayoría de las contrataciones se hacen mediante acuerdos directos entre empresa e interesado, sin hacer una búsqueda ni abrir un proceso de selección que sea público. Lo cual, significa, que no se valoran tanto los títulos como los contactos.

A sido la ETT Adecco la que ha sacado esta cifra a la luz: el 80% de las ofertas de trabajo no llegan a aperecer en portales de empleo, ETT o servicios públicos. Señalan que el mercado laboral es como un iceberg, en el que solo vemos la pequeña punta que contiene ofertas públicas y de fácil acceso, pero que la gran mayoría de los movimientos laborales se hacen de manera privada y directa.

Aunque es un tema sospechado por todos, las empresas prefieren usar maneras alternativas a las ofertas de empleo para reclutar a sus trabajadores. La empresas a la hora buscar gente nueva se fían de los consejos y recomendaciones de gente cercana o de otras empresas de confianza. Muchos le llaman “enchufismo”, pero es que es muy complicado ver si un trabajador tiene las cualidades que busca el empresario en él antes de que este empiece a trabajar, dado que el alcance de una entrevista de trabajo es muy limitado. En cambio, si la persona es de confianza para la empresa, es porque ha pasado una “entrevista de trabajo” día a día y ha conseguido ganarse el aprecio del empleador.

La tendencia de buscar trabajadores mediante las recomendaciones de la gente de confianza parece imparable, con lo que en vez de quejarnos y pelearnos contra ello deberíamos trabajar nuestra red de contactos; en pocas palabras, practicar el “networking”. Según Adecco, es el “networking” la mejor arma para acceder al mercado oculto, y consiste en generar una red de aliados y contactos de confianza que ayuden a conseguir una relación de mutuo beneficio entre personas, y la candidatura espontánea a puestos de trabajo. Porque, créanme, las ofertas llegan solas.

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