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Mientras gran parte del mercado sigue concentrando su atención en los gigantes de la inteligencia artificial, algunos gestores empiezan a mirar hacia rincones menos transitados de la bolsa. La pregunta ya no es solo quién liderará la próxima revolución tecnológica, sino dónde se encuentran las oportunidades que el mercado podría estar pasando por alto.

Ese es precisamente el mensaje de Bank of America, que ha identificado cinco compañías con una relación riesgo-recompensa especialmente atractiva: Yum China, Aramark, Bath & Body Works, Church & Dwight y Taiwan Semiconductor. Negocios dispares, tesis distintas, pero un denominador común: el banco cree que el mercado los está infravalorando.

EL MERCADO CASTIGA, PERO LOS FUNDAMENTALES RESISTEN

Uno de los casos más llamativos es Yum China, la compañía que opera KFC y Pizza Hut en China. Sus acciones acumulan una caída cercana al 10% en 2026, pero Chen Luo, analista del banco, descarta que el retroceso refleje un deterioro real del negocio. "Atribuimos esta debilidad principalmente a los flujos y no a los fundamentales", señala, apuntando a la rotación de capital que está abandonando todo lo que no huele a inteligencia artificial.

Sus datos internos cuentan otra historia: las ventas comparables de KFC y Pizza Hut en el gigante asiático siguen creciendo. La empresa, además, ha rechazado propuestas de fusión y mantiene una posición financiera sólida. Para Luo, el castigo bursátil ha abierto una "oportunidad de compra particularmente atractiva".

"No siempre cae una empresa porque su negocio empeore. A veces simplemente deja de estar de moda", subraya.

LA IA TAMBIÉN GENERA GANADORES MENOS EVIDENTES

La inteligencia artificial aparece también en la tesis de Aramark, aunque desde un ángulo poco habitual. La firma de servicios de alimentación y gestión de instalaciones no desarrolla modelos ni fabrica chips, pero el analista Curtis Nagle cree que puede ser uno de los grandes beneficiarios indirectos de la expansión tecnológica.

La clave está en Nexus, la nueva plataforma de la compañía orientada a proporcionar servicios de apoyo logístico para centros de datos de inteligencia artificial a gran escala. Aramark ya ha cerrado un primer contrato con un gran operador tecnológico valorado en varios cientos de millones de dólares. Y aunque Nagle reconoce que la oportunidad está en fase inicial, considera que el potencial de crecimiento de beneficios es demasiado grande para ignorarlo.

Además, ha elevado su precio objetivo hasta 62 dólares por acción desde los 59 anteriores y define el título como una "historia de momentum atractiva". Las acciones avanzan cerca de un 45% en lo que va de año.

LOS GIROS EMPRESARIALES EMPIEZAN A DAR RESULTADOS

Bath & Body Works acumula una caída del 13% en 2026, pero Bank of America ve señales claras de que la transformación está funcionando. La analista Lorraine Hutchinson asegura que la dirección está tomando las decisiones correctas para impulsar ventas y estabilizar márgenes. El elemento más destacado es la colaboración con Amazon, que estaría atrayendo nuevos consumidores dispuestos a pagar más por una experiencia de compra más rápida y cómoda.

Los costes de combustible continúan siendo un factor de vigilancia, pero Hutchinson considera que la empresa los está gestionando sin comprometer la estabilidad de sus márgenes. La tesis es sencilla: el mercado está descontando el peor escenario posible para un negocio que empieza a demostrar que puede revertirlo.

CALIDAD DEFENSIVA Y CRECIMIENTO ESTRUCTURAL

En el terreno más defensivo aparece Church & Dwight. La entidad destaca la mejora sostenida de volúmenes, las ganancias constantes de cuota de mercado y la limitada exposición al riesgo de las marcas blancas dentro de su cartera de valor.

El banco también señala el potencial de adquisiciones complementarias y recuerda que la compañía ha demostrado históricamente un comportamiento superior durante periodos de desaceleración económica. Un título para quien quiere estar en bolsa sin apostar por la narrativa tecnológica.

Taiwan Semiconductor cierra la lista como la apuesta más directamente vinculada al ciclo tecnológico global. El banco considera que el aumento del contenido de semiconductores en móviles, el auge de la inteligencia artificial y la expansión del Internet de las Cosas seguirán impulsando la demanda de capacidad de computación durante años.

"Somos estructuralmente positivos con TSMC", señalan los analistas, que esperan que la compañía mantenga un crecimiento superior al 15% acompañado de una mejora del flujo de caja libre a partir de 2026.

EL MENSAJE DE FONDO

La selección de Bank of America dibuja un mapa de inversión que va mucho más allá de los grandes nombres tecnológicos. Hay valor en empresas castigadas por flujos, no por fundamentales. Hay valor en negocios tradicionales que se reinventan. Y hay valor en compañías que se benefician de la IA sin necesitar ser protagonistas de sus titulares.

La gran oportunidad bursátil rara vez aparece donde todo el mundo está mirando. Y ese parece ser el mensaje central del banco: más allá del ruido sobre la inteligencia artificial, todavía existen acciones capaces de ofrecer una ecuación riesgo-recompensa difícil de ignorar. La pregunta para el inversor es si está dispuesto a buscarlas donde nadie más está mirando.

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