
¿Primeras señales de reapertura de Ormuz? Apenas faltan dos días para la firma del acuerdo de paz entre EEUU e Irán en el resort de montaña de Bürgenstock, en Suiza, y al menos tres busques cisterna iraníes que transportan cerca de cinco millones de barriles de petróleo crudo ya han atravesado la línea de bloqueo impuesta por la Armada estadounidense en el estrecho.
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Se trata del primer envío de este calibre en dos meses. Y es que, según ha informado la plataforma de monitoreo TankerTrackers, "al menos dos supercisternas de la National Iranian Tanker Company (NITC), denominados DIONA (9569695) y HERO2 (9362073), salieron del perímetro del bloqueo de la Marina estadounidense con un total combinado de 3,8 millones de barriles de petróleo iraní". Más tarde, la misma web ha comunicado el paso de un tercer petrolero iraní, con un millón de barriles de crudo.
Esto, a la espera de la rúbrica del memorando de entendimiento entre Washington y Teherán, que tendrá lugar el próximo 19 de junio. A partir de entonces se abrirá un plazo de 60 días para que ambas partes negocien un acuerdo definitivo que ponga fin a las hostilidades y, según ha adelantado el presidente de EEUU, Donald Trump, que limite el programa nuclear iraní.
El MoU consta de 14 puntos entre los que se incluye que la República Islámica de Irán adoptará de inmediato las medidas necesarias para garantizar que el tráfico de buques mercantes desde el Golfo Pérsico hasta el mar de Omán, y viceversa, se reanude en un plazo de 30 días hasta que Irán elimine los obstáculos técnicos y neutralice las minas.
También recoge que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos conceda exenciones para las exportaciones de petróleo crudo iraní, productos petroquímicos y sus derivados, así como para todos los servicios relacionados, incluidos los bancarios, los de seguros, los de transporte y similares.
"Al observar la fuerte caída del precio por debajo de los 80 dólares en los últimos días, da la sensación de que el petróleo se está derramando a través del estrecho de Ormuz hacia el golfo de Omán. Viene a la mente el efecto del kétchup: 'una vez agitado, se derrama'", valora Norbert Rücker, director de invetigación económica y next generation de Julius Baer.
De hecho, este experto pone el foco en el repunte de la actividad comercial, "gracias al progreso diplomático, pero, por supuesto, a un ritmo lento. El flujo parece provenir más bien del mercado financiero y de los rápidos cambios en el posicionamiento de futuros por parte del capital volátil de los fondos de cobertura, los operadores algorítmicos y similares. Sí, la especulación tiende a empujar y tirar de los precios de las materias primas a corto plazo, a veces con intensidad, pero en ambas direcciones y sin desvincular nunca los precios de sus valores fundamentales por mucho tiempo. Es una cuestión de perspectiva quién se beneficia de estas fluctuaciones de precios, y esta vez son los consumidores, que pronto pagarán menos en la gasolinera".
Sobre el terreno, para Rücker, el comercio de energía y otros sectores también debería normalizarse con relativa rapidez. "Los daños a la infraestructura se contuvieron en gran medida durante el conflicto, y la producción se redujo considerablemente, no se paralizó, lo que aumenta las probabilidades de una rápida reactivación". Además, subraya que en los últimos meses, los buques cisterna han estado entrando y saliendo del Golfo.
"Basándonos en estas tendencias de normalización de la oferta y considerando las complejidades logísticas, prevemos que las reservas de petróleo alcancen su punto más bajo ligeramente antes de lo previsto, alrededor de finales de septiembre. El progreso diplomático, por supuesto, dista mucho de ser definitivo, y habrá contratiempos en el camino. Sin embargo, la dinámica ha cambiado de tal manera que el pragmatismo económico parece haber prevalecido", concluye Rücker.

