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Espaldarazo del Fondo Monetario Internacional (FMI) a España en su último informe semestral 'Perspectivas de la Economía Mundial', en el que organismo ha revisado al alza el crecimimiento de la economía española hasta el 1,9% en 2024, desde el 1,5% anterior, liderando el avance del PIB en la zona euro en los próximos años. Además, ha mantenido el 2,1% esperado para 2025.

"Los aumentos moderados de los ingresos reales y una normalización gradual de la tasa de ahorro de los hogares deberían respaldar el crecimiento del consumo, mientras que los continuos desembolsos de subvenciones de la Próxima Generación de la UE (NGEU) y las condiciones financieras más relajadas deberían conducir a cierto repunte de la inversión privada", ha detallado el organismo, que reconoce "una gran resistencia de la actividad en un contexto de menor crecimiento en la eurozona y de condiciones financieras más restrictivas".

En el frente de los precios, el FMI espera "que la inflación siga disminuyendo a lo largo de 2024-25 en un contexto de menores precios mundiales de la energía y presiones salariales contenidas".

"La retirada de las medidas de apoyo a la energía y los alimentos generará aumentos excepcionales de precios, pero la inflación debería reanudar su tendencia a la baja a partir de entonces, acercándose al objetivo del BCE a mediados de 2025", ha agregado.

Junto a España, la otra gran economía desarrollada que ha visto una revisión al alza de su previsión de crecimiento para este año ha sido EEUU, para el que proyecta un PIB del 2,7% en 2024, antes de desacelerarse al 1,9% en 2025.

PREVISIONES MUNDIALES

El FMI tambien ha revisado al alza su previsión de crecimiento mundial en 2024 hasta el 3,2%, una décima por encima de su anterior proyección, mientras que ha mantenido sin cambios el de 2025 en el 3,1%. Con todo, ha advertido que "la proyección de crecimiento global en 2024 y 2025 está por debajo del promedio anual histórico (2000-2019), lo que refleja políticas monetarias restrictivas y el retiro del apoyo fiscal, así como un bajo crecimiento de la productividad subyacente".

El organismo ha destacado que la actividad económica está mostrando una "sorprendente resiliencia", respaldada por una evolución favorable de la oferta, y a pesar de las importantes subidas de los interés por parte de los bancos centrales para restaurar la estabilidad de precios.

De hecho, ha remarcado que los riesgos para el panorama económico mundial han disminuido desde octubre de 2023, lo que ha dado lugar a una distribución ampliamente equilibrada de los posibles resultados en torno a la proyección de referencia para el crecimiento mundial.

Además, y dado que las presiones inflacionarias están disminuyendo más rápidamente de lo esperado en muchos países, los riesgos para las perspectivas de inflación ahora también están en general equilibrados.

A este respecto, el FMI ha indicado que espera que la inflación general mundial caiga de un promedio anual del 6,8% en 2023 al 5,9% en 2024 y al 4,5% en 2025.

"La prioridad es garantizar que la inflación converja sin problemas a nuestros niveles objetivo. Calibrar el momento de los ajustes de políticas a las circunstancias de cada país. Al mismo tiempo, ahora se debe prestar mayor atención a la reconstrucción de las reservas fiscales para protegerse contra futuras crisis, dejar espacio para inversiones prioritarias y garantizar la sostenibilidad de la deuda", ha afirmado Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI.

La institución cree que los riesgos para las perspectivas están equilibrados, pero que están más inclinados a la baja en el corto plazo.

En el lado negativo, ha enfatizado que los nuevos aumentos de precios debido a las tensiones geopolíticas, junto con una inflación subyacente persistente, podrían elevar las expectativas sobre las tasas de interés y reducir los precios de los activos.

En su informe 'Perspectiva Económica Mundial', el FMI prevé que las economías avanzadas registren un crecimiento del 1,7% en 2024 y del 1,8% en 2025, apoyadas en la fortaleza de EEUU.

En el caso de la eurozona, el organismo estima una evolución económica del 0,8% en 2024 y del 1,5% en 2025 como consecuencia del mayor consumo de los hogares y la disminución de los efectos adversos del 'shock' energético.

Para China, el FMI ha confirmado sus últimas previsiones de crecimiento, con un 4,6% en 2024 y un 4,1% en 2025.

"Intensificar las reformas para mejorar la oferta facilitaría la inflación y la reducción de la deuda y permitiría a las economías aumentar el crecimiento hacia promedios prepandémicos más altos. Finalmente, se debe fortalecer la cooperación multilateral para avanzar en objetivos comunes como el cambio climático y mitigar los costos de la fragmentación geoeconómica", ha concluido Gourinchas.

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