
A medida que el conflicto en Oriente Medio continúa generando un aumento en los precios de la energía, el Banco Mundial prevé que el crecimiento global se desacelerará al 2,5% en 2026, una décima menos de lo anticipado en enero, y provocará el mayor frenazo desde la pandemia de Covid-19.
Además, de acuerdo con las proyecciones de la última edición de su informe 'Perspectivas económicas mundiales', el crecimiento mundial llegaría al 2,8% en 2027, una décima más de lo estimado anteriormente.
En este sentido, la institución presidida por Ajay Banga, ha destacado que los riesgos siguen sesgados a la baja: la intensificación de las hostilidades, las perturbaciones en los mercados de productos básicos y la incertidumbre normativa podrían aumentar la desaceleración. Un aspecto positivo es que una adopción más amplia de la IA podría impulsar la actividad.
"A nivel mundial, son necesarias medidas para salvaguardar la seguridad energética y alimentaria, y avanzar en la transición energética. A nivel nacional, se necesita controlar la inflación, fortalecer la sostenibilidad fiscal y respaldar la creación de empleo".
Así, el banco mundial ha enfatizado que el crecimiento se desacelerará en todas las regiones de los mercados emergentes y economías en desarrollo en 2026 debido al conflicto en Oriente Medio.
"La región de Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán es la más afectada, mientras que Asia meridional sigue siendo la de más rápido crecimiento. Los impactos regionales varían en función de la exposición a las crisis de los precios de la energía, las reservas estratégicas y las políticas de amortiguación. Se esperan recuperaciones en todas las regiones en 2027-28, impulsadas por el descenso de los precios de la energía y el repunte de la actividad mundial".
Para Asia oriental y el Pacífico, se prevé que el crecimiento caerá al 4,2% en 2026, antes de afirmarse y alcanzar el 4,4% en 2027. En el caso de Europa y Asia central, se pronostica que el crecimiento se desacelerará al 2,1% en 2026, antes de subir poco a poco al 2,3% en 2027.
En América Latina y el Caribe, se espera que el crecimiento se desacelere al 2,2% en 2026 para luego aumentar al 2,5% en 2027; mientras que en Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán se proyecta que el crecimiento caerá al 1,6% en 2026 y luego se recuperará hasta alcanzar el 5,0% en 2027.
Respecto a Asia meridional, la institución prevé que el crecimiento caerá al 6,3% en 2026 y luego se recuperará hasta alcanzar el 6,9% en 2027. Y en África subsahariana se espera que el crecimiento disminuya ligeramente al 4,0% en 2026 y luego aumente al 4,4% en 2027.
"Las perspectivas presentan riesgos adversos, que incluyen perturbaciones prolongadas en los mercados de productos básicos, tensiones financieras, persistente incertidumbre en torno a las políticas comerciales y crisis relacionadas con el clima", ha concluido.