kazaks bce estime que d autres hausses de taux importantes pourraient etre necessaires 20220825132418

Pocas dudas quedan en el mercado de que el Banco Central Europeo (BCE) subirá los tipos de interés en 25 puntos básicos en su reunión de junio. Pero en ese encuentro, además, el organismo presentará sus proyecciones macroeconómicas actualizadas y los analistas anticipan que estas nuevas previsiones incluirán una mayor inflación y una fuerte revisión a la baja del crecimiento, lo que proporcionará al Consejo de Gobierno argumentos para el aumento de tipos.

Desde la reunión de abril, la inflación general ha evolucionado en líneas generales según lo previsto. Como muestran los últimos datos de Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea (UE), el encarecimiento de la energía como consecuencia de la guerra en Oriente Medio ha acelerado la inflación de la eurozona y, en mayo, el Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en el 3,2%, frente al 3% del mes anterior.

"Es probable que la inflación general se revise al alza hasta el 2,9% interanual en 2026 (desde el 2,6%) y hasta el 2,2% en 2027 (desde el 2%), ya que las hipótesis técnicas para la reunión de junio incluirán supuestos de precios de materias primas más altos para el petróleo en un contexto de precios del gas prácticamente sin cambios", señalan en Danske Bank.

También prevén que la inflación subyacente se revise al alza hasta el 2,5% en 2026 (desde el 2,3%) y hasta el 2,4% en 2027 (desde el 2,2%), "debido en parte a la sorpresa positiva del segundo trimestre y a los efectos indirectos de la subida del precio del petróleo".

Por otro lado, "el crecimiento salarial sigue mostrando una clara tendencia a la baja, según el indicador salarial del BCE, y el crecimiento de los salarios negociados en el primer trimestre fue sorprendentemente bajo. Por lo tanto, mantenemos la previsión de un retorno al 2,1% interanual en 2028, tal como se proyectó en marzo", añaden.

Desde Rabobank apuntan que "cada vez hay más indicios de los efectos en cadena" y que las encuestas a empresas indican que el cierre del estrecho de Ormuz hasta la fecha ya ha comenzado a perturbar las cadenas de suministro. "Esto aún no está provocando una escasez significativa en Europa, pero las empresas están informando de un aumento en los costes de los insumos. Esto, a su vez, está impulsando (las expectativas de) precios de venta más altos", dicen.

En este contexto, creen que los responsables políticos serán cautelosos: "Dada la incertidumbre inusualmente alta, no pueden otorgar demasiado valor a las proyecciones a dos años vista. Dado que los riesgos siguen estando sesgados hacia un cierre más prolongado de Ormuz, las interrupciones en la cadena de suministro también pueden durar más o volverse más generalizadas. Las medidas de las expectativas de inflación a medio plazo indican que los consumidores también están volviendo a preocuparse por los aumentos de precios. Aunque hay razones para creer que el estado actual del mercado laboral —y de la economía en general— es menos propicio para fuertes demandas salariales, los responsables políticos sin duda seguirán de cerca estas expectativas de inflación y con cierta inquietud".

Las proyecciones de inflación del BCE "probablemente serán significativamente superiores a las de marzo, pero nuestros modelos también indican que el crecimiento económico será probablemente mucho menor", aseguran. Así, en cuanto a las perspectivas del Producto Interior Bruto (PIB) de la eurozona, su visión es que la economía "probablemente experimentará un período de estancamiento más largo", con recesiones técnicas en los tres Estados miembros más grandes.

"El repunte de la inflación y la incertidumbre probablemente afectarán el gasto de los consumidores, aunque el ahorro acumulado de los hogares podría mitigar el impacto en el consumo. Asimismo, prevemos una menor demanda en los principales mercados de exportación. La menor demanda interna y externa probablemente afectará los planes de inversión de las empresas, en particular las inversiones en capacidad productiva adicional. Unos tipos de interés más altos podrían reducir aún más la disposición de las empresas a invertir en los próximos trimestres. No se trata del tipo de recesión que provoca un fuerte aumento del desempleo, pero sí prevemos una caída moderada del empleo debido a la racionalización y la menor inversión. El impacto de la disminución de la demanda de mano de obra en la tasa de desempleo debería verse mitigado por el envejecimiento de la población, que se retira gradualmente del mercado laboral", indican.

Para Danske Bank, el BCE anunciará una "fuerte revisión a la baja" del crecimiento en 2026, hasta el 0,6% interanual (desde el 0,9%) y esperan lo mismo para el crecimiento en 2027, hasta el 1,2% (desde el 1,3%), mientras que se estima que en 2028 se mantenga sin cambios en el 1,4% interanual.

"Los datos económicos han sorprendido negativamente desde la reunión de marzo, especialmente el crecimiento del PIB del primer trimestre. Las proyecciones anteriores del personal del BCE preveían un crecimiento del PIB del 0,3% trimestral en el primer trimestre, tanto en el escenario base como en el adverso. Los datos del PMI de abril y mayo también fueron sorprendentemente débiles, por lo que esperamos que el personal del BCE asuma un crecimiento trimestral del 0% en el segundo trimestre. Se prevé, por lo tanto, que la economía se mantenga por debajo del territorio de crecimiento negativo en el segundo trimestre y que probablemente muestre un ligero repunte del 0,1% trimestral en el tercer trimestre, según las nuevas proyecciones", afirman.

Sin embargo, consideran que, "dado que la economía no prevé una recesión y que las hipótesis técnicas probablemente contemplan más de dos subidas completas", las proyecciones revisadas del personal proporcionarán al Consejo de Gobierno argumentos para subir el tipo de interés oficial dos veces en 25 puntos básicos para que la inflación vuelva al 2%.

Finalmente, los analistas de ING vaticinan que la previsión de inflación para este año podría revisarse ligeramente al alza, mientras que el crecimiento podría revisarse ligeramente a la baja y que es improbable que el panorama para 2027 y años posteriores cambie.

"Aunque la guerra en Oriente Medio se ha prolongado mucho más de lo previsto, las variables del mercado no se han ajustado a esta mayor duración. En otras palabras, los precios del petróleo, los tipos de cambio y la rentabilidad de los bonos se mantienen cerca de los niveles de marzo. Por consiguiente, no prevemos cambios significativos en las nuevas proyecciones macroeconómicas del BCE, sino que las mantenemos en niveles similares a los de marzo", explican.

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