
'Donde dije digo, digo Diego'. Este famoso refrán español podrá aplicarse al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien, después de subir el tono contra Irán y amenazar al país persa con ataques "muy duros", ha dado marcha atrás en los bombardeos programados.
"Dado que las conversaciones con la República Islámica de Irán se han llevado al más alto nivel de la dirigencia iraní y han sido aprobadas, yo, como Presidente de los Estados Unidos de América, he cancelado los ataques y bombardeos programados contra Irán esta noche", ha publicado en su red Truth Social.
"Las conversaciones y los puntos finales han sido aprobados, tanto en concepto como en detalle, por todas las partes involucradas, incluidos Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Pakistán, Bahréin, Kuwait, Jordania, Egipto y otros. El bloqueo naval permanecerá en plena vigencia hasta que se finalice esta transacción; la fecha y el lugar de la firma se anunciarán próximamente", ha añadido.
Un cambio de opinión de 'última hora', ya que el mandatario había escrito previamente que "Estados Unidos atacará a Irán (¡cuya Armada, Fuerza Aérea, radar, defensa antiaérea y demás sistemas de defensa, junto con la mayor parte de su capacidad ofensiva, han desaparecido!), con mucha fuerza esta noche".
Además, indicaba que, "en un futuro no muy lejano, tomaremos la isla de Kharg y otros puntos estratégicos de infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, tal como lo hemos hecho con Venezuela, lo cual está resultando sumamente beneficioso tanto para Venezuela como para Estados Unidos".
En este sentido, cabe destacar que la isla de Kharg es la principal terminal de exportación de petróleo de Irán, y antes de la guerra representaba aproximadamente el 90% de sus envíos de crudo. Y aunque EEUU ya lanzó ataques contra objetivos militares en este enclave al principio del conflicto, se ha abstenido de desplegar tropas terrestres para apoderarse de la infraestructura de petróleo y gas iraní.
Con todo, y tras estos comentarios, el republicano ha moderado el tono en una entrevista en 'Fox News' y ha admitido que desconoce "si los estadounidenses aceptarían" tomar la isla iraní de Kharg. Además, ha declarado que se mantienen las negociaciones indirectas de paz con Teherán. "Estamos hablando con ellos y todo eso, pero saben, mi preferencia siempre ha sido tomar la isla de Kharg. Mi preferencia sería esa. Pero no sé si Estados Unidos tiene apetito para eso".
Todo ello, después de que Trump haya culpado a Irán de haber tardado demasiado en negociar un acuerdo de paz y, por lo tanto, ahora la República Islámica tendrá que "pagar el precio". "Irán solo habla y no actúa. ¡El matón de Oriente Medio ESTÁ MUERTO! Han tardado demasiado en negociar un acuerdo que habría sido excelente para ellos; ahora tendrán que pagar el precio".
Este incremento de la tensión, comenzaba el martes, cuando Trump acusaba a Irán de derribar un helicóptero de combate Apache cerca del estrecho de Ormuz. "Acabo de ser informado por nuestras Fuerzas Armadas de que anoche los iraníes derribaron uno de nuestros helicópteros Apache de alta tecnología mientras patrullaba el estrecho de Ormuz. Dos pilotos estuvieron involucrados, ambos sanos y salvos. No obstante, Estados Unidos debe, necesariamente, responder a este ataque", escribía en su red social.
Ahora, la incertidumbre sigue siendo máxima, especialmente tras un fin de semana de ataques cruzados que han puesto en peligro el frágil alto el fuego en la región firmado entre Washington y Teherán el pasado mes de abril.
