
La presidenta de la Reserva Federal de Dallas, Lorie K. Logan, ha asegurado este jueves que ve necesarios "unos tipos de interés ligeramente más altos", que "equilibrarían mejor las perspectivas y los riesgos en relación con los objetivos del doble mandato del FOMC".
"El FOMC tiene como objetivo una tasa de inflación del 2 por ciento, medida según el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés). La inflación ha superado dicho objetivo durante más de cinco años. En los 12 meses previos a mayo —el periodo con datos más recientes disponibles—, la tasa de inflación del PCE se situó en el 4,1 por ciento", señala.
Según su criterio, "cada mes de inflación por encima del objetivo ha agravado la presión sobre los presupuestos de los estadounidenses" y es que "un mes más de facturas elevadas de alimentos para los padres que deben alimentar a sus familias, un mes más de aumento en los costos de insumos para las empresas y un mes más de gastos imprevistos para las organizaciones sin fines de lucro y los gobiernos locales que prestan servicios a nuestras comunidades".
"Otra métrica, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), reveló esta semana que la tasa de inflación mensual se moderó en junio. Sin embargo, un mes de alivio no es suficiente. Es hora de culminar la tarea de restablecer la estabilidad de precios", ha añadido.
Además, ha apuntado que "el hecho de que la inflación haya sido elevada durante un tiempo prolongado, o de que haya descendido el mes pasado, no determina las medidas que debe adoptar ahora la política monetaria".
"La política tarda tiempo en surtir efecto en la economía. Lo que importa es hacia dónde se dirige la inflación a partir de ahora. En política monetaria, al igual que en el hockey, hay que patinar hacia donde se dirige el disco. Lamentablemente, no parece que la inflación vaya a regresar de manera sostenible al nivel del 2 por ciento", ha concluido