
El sector manufacturero de EEUU cerró junio por en 53,3 puntos, siete menos que en mayo (54) y dos décimas que las expectativas del mercado (53,8), tal y como muestra el índice PMI que elabora el Institute for Supply Management (ISM).
"En junio, la actividad manufacturera de Estados Unidos permaneció en territorio de expansión, aunque creciendo a un ritmo ligeramente inferior al del mes anterior. De los cinco subíndices que componen el PMI, los índices de Nuevos Pedidos y Producción crecieron a un ritmo más lento; el Índice de Entregas de Proveedores mostró una desaceleración menos intensa; y los índices de Empleo e Inventarios mejoraron, entrando este último en territorio de expansión", ha explicado la presidenta del ISM, Susan Spence.
En este sentido, el Índice de Nuevos Pedidos se expandió por sexto mes consecutivo, tras cuatro meses seguidos en contracción, y se situó en el 56%, 0,8 puntos porcentuales menos que en mayo. Asimismo, el Índice de Producción descendió hasta el 52,2%, frente al 54,3% del mes anterior, mientras que el Índice de Precios se situó en el 73%, 9,1 puntos porcentuales por debajo del 82,1% registrado en mayo.
ÍNDICE PMI DE S&P GLOBAL
Por otra parte, el índice PMI que elabora S&P Global se situó en 53,9 puntos en junio, frente a los 55,1 registrados en mayo. El dato también quedó por debajo de las previsiones del consenso, que apuntaban a 55,7 puntos.
"El desempeño de la economía manufacturera de Estados Unidos volvió a mejorar en junio, aunque el ritmo de crecimiento se moderó hasta su nivel más bajo de los últimos tres meses", ha indicado S&P Global en su informe.
En su análisis, la firma ha señalado que tanto la producción como los nuevos pedidos aumentaron a un ritmo más lento, aunque siguieron creciendo "por encima de su media histórica". "El crecimiento se atribuyó con frecuencia al lanzamiento de nuevos productos, junto con algunos pedidos anticipados realizados para protegerse frente al aumento de los precios", han apuntado desde S&P Global, que también destacan que el incremento del coste de las materias primas impulsó un nuevo y fuerte aumento de los costes de los insumos, si bien menos intenso que el máximo reciente registrado en mayo.
Asimismo, han subrayado que la inflación de los precios de venta también se moderó, descendiendo hasta su nivel más bajo de los últimos tres meses, mientras que el empleo registró su mayor contracción desde mayo de 2020.
"Los fabricantes estadounidenses informaron de una nueva y marcada mejora en el crecimiento de la producción y de la cartera de pedidos en junio, según los datos del PMI de S&P Global, prolongando el repunte observado desde el inicio del conflicto en Oriente Medio", ha señalado el economista jefe de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson, quien también ha destacado que el empleo se redujo de forma significativa, ya que muchas empresas trataron de compensar el aumento de los costes de la energía y de las materias primas con menores costes laborales.
Por otra parte, el experto ha destacado que los retrasos en las cadenas de suministro y las presiones al alza sobre los precios continuaron siendo habituales en junio, aunque recientemente se han moderado gracias a la mejora de la situación en Oriente Medio.
"Sin embargo, a pesar de la reciente caída de los precios de la energía y de unas perspectivas más favorables para el transporte marítimo, la confianza empresarial ha disminuido de forma notable, en parte debido a la preocupación de que el fin de la acumulación de inventarios relacionada con la guerra pueda empezar a frenar las ventas", ha sentenciado.