
La CEOE mantiene su previsión actual de la inflación en el 3,1% de media anual en el caso de que se normalice, de manera gradual, el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, aunque advierte de que podrían producirse aumentos transitorios de precios si no se resuelve la situación de conflicto.
La inflación cerró junio en el 3,2%, el mismo nivel registrado en mayo y en abril, según los datos definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que destacan que los carburantes tiraron a la baja de los precios, mientras que la electricidad y el gas lo hicieron al alza.
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Sobre estos datos, desde la patronal comentan que la inflación general se mantiene gracias a las medidas aprobadas por el Gobierno para paliar el impacto de la guerra en Oriente Medio que afectan a los precios energéticos.
De hecho, añaden que, de haberse retirado dichas medidas la inflación general habría alcanzado el 4%, es decir, ocho décimas por encima de la registrada.
Como señalan, los precios energéticos, impulsados por la electricidad (6,0%) y el gas natural (0,8%), se aceleraron hasta el 6,7% en junio frente al 5,9% del mes de mayo. Tasa que se hubiera disparado hasta el 15,8% en ausencia de las reducciones aplicadas a los carburantes y combustibles.
Respecto a la inflación subyacente, disminuyó una décima, hasta el 2,9%, pese al incremento de los precios de los Servicios, que se situó en el 3,9% -el mayor avance dentro del núcleo de precios-.
En un análisis más detallado los alimentos sin elaboración registran un descenso adicional en su tasa interanual de 0,7 puntos, hasta el 2,6%. Por su parte, tanto los bienes industriales sin productos energéticos como los alimentos con elaboración, bebidas y tabaco, muestran un incremento mucho más contenido de sus precios, del 1% los primeros y del 1,8% los segundos.
Mientras, desde CCOO destacan que la mayor subida de la electricidad y el gas -retirada de las rebajas fiscales excepcionales- se ve compensado por la bajada de combustibles y lubricantes este mes.
"El efecto de las bajadas impositivas se nota en los bienes afectados especialmente en gasolinas y gasóleos, mientras que en electricidad y gas finalizaron en mayo las rebajas fiscales excepcionales que tenían. Sin estás medidas la inflación general hubiera sido del 4% anual", coinciden.