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Las criptomonedas no paran de caer. El bitcoin (BTC) pierde alrededor de un 3% en las últimas 24 horas y se sitúa ya por debajo de los 60.000 dólares, aunque lo más noticiable es que ha caído hasta los 58.000 dólares, su nivel más bajo desde 2024.
Estos descensos han arrastrado al resto de los criptoactivos del mercado. El ethereum (ETH), por ejemplo, se hunde un 5% y se sitúa alrededor de los 1.560 dólares. Otras 'altcoins' como XRP, tron (TRX), dogecoin (DOGE), stellar (XLM), chainlink (LINK) o cardano (ADA) también registran descensos abultadas. En cambio, Solana (SOL) consigue salvarse de la quema y se revaloriza algo más de un 1%.
Las caídas se han acentuado por el frenesí inversor en tecnología e inteligencia artificial (IA) por los resultados de Micron. Al contrario que sucedió a comienzo de semanas, donde las caídas estuvieron motivadas por un 'sell-off' tecnológico, en esta ocasión han sido las excelentes cuentas y todavía mejores provisiones del fabricante estadounidense de chips lo que ha empujado a los mercados de renta variable lejos de las criptomonedas.
"Micron acaba de convertir lo que se suponía que sería un evento de presentación de resultados de alto riesgo en otro recordatorio de que, en este ciclo de IA, el cuello de botella se está convirtiendo cada vez más en el modelo de negocio", destaca Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management. "La cuestión ya no es si la IA importa. Importa. La cuestión ahora es dónde empiezan a hacerse visibles sus fundamentos económicos y dónde podemos observar una conversión real en beneficios", añaden desde LFDE.
Según diversos analistas, los mercados siguen asimilando no solo las necesidades de capital del auge de la IA, sino también el giro sorprendentemente agresivo de la Reserva Federal (Fed) la semana pasada bajo el nuevo presidente Kevin Warsh. Los responsables de la política monetaria señalaron que su próximo movimiento casi con total seguridad será una subida de tipos en lugar de un recorte, y que ese aumento podría llegar mucho antes de lo que los mercados esperaban.
Según la herramienta FedWatch de la CME, existe una probabilidad de más del 80% de que se produzca al menos una subida de tipos de interés de 25 puntos básicos antes de fin de año, con una mayor probabilidad de que la primera subida se produzca en septiembre. Un dólar más fuerte encarece los activos cotizados en dólares, como bitcoin, para compradores extranjeros y suele retirar capital de operaciones de mayor riesgo.
Por otro lado, los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) parecen reflejar que el capital institucional está convencido de que se viene un período de debilidad en las criptomonedas. Los ETF de BTC al contado registraron salidas por 696 millones de dólares el jueves, ampliando la racha a seis días consecutivos de reembolsos y se disponen a cerrar su sexta semana consecutiva de flujos negativos. Por su parte, los ETF de ether perdieron 81,9 millones de dólares ese mismo día, marcando también su sexto día consecutivo de salidas.
Con todo, los datos del mercado de derivados apuntan a cierto alivio a corto plazo. El mapa de calor de liquidaciones muestra que la mayor parte del riesgo de liquidación agrupado está por encima de los precios actuales, no por debajo. Esto significa que una caída adicional es poco probable que se amplifique mediante una cascada de ventas forzadas; el verdadero peligro está para quienes tienen posiciones en corto.
Asimismo, el interés abierto ha aumentado un 0,2% en las últimas 24 horas, lo que indica que los traders no están cerrando sus cortos, sino que están redoblando su apuesta esperando una ruptura del nivel de soporte de 58.000 dólares. Además, CoinGlass cree que la profundidad del mercado al contado refuerza la fortaleza existente bajo una superficie que parece frágil, ya que hay un total de 6.900 BTC (409 millones de dólares) colocados en órdenes de compra entre el precio actual y los 50.000 dólares, mientras que solo hay 1.570 BTC (93 millones de dólares) en órdenes de venta entre el precio actual y los 70.000 dólares, creando un sesgo alcista en términos de oferta.
Por técnico, César Nuez, analista de Bolsamanía, cree que hay que ser especialmente cautos en estos momentos. "No veremos una señal de fortaleza hasta que no logre superar la resistencia de los 67.360 dólares, máximos del último rebote", avisa.

