
La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Inés Olóndriz, ha avanzado que "puede haber una mejora" de su previsión del Producto Interior Bruto (PIB) de España para este año ante una evolución "mejor de lo previsto".
Aunque ha matizado que "no será mucho", de "una o dos décimas", según ha expresado durante su intervención en el XLIII Seminario de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.
Olóndriz ha destacado que la economía española mantiene una evolución favorable en el corto plazo, aunque persisten importantes elementos de incertidumbre asociados al contexto geopolítico y energético internacional.
Por ahora, prevé un crecimiento del PIB real del 2,2% en 2026, pero estima una desaceleración gradual en los próximos años, hasta tasas próximas al 1,7% a finales de la década. No obstante, como ha añadido, pese al contexto internacional, en el segundo trimestre, se han marcado unos datos económicos muy favorables, algo que ha calificado como "sorpresa", según la información disponible del segundo trimestre.
Así, "es posible que en nuestro próximo pronunciamiento, que será a mediados de julio, el 15 de julio probablemente, subamos la tasa de crecimiento de la economía española para 2026. No mucho, pero algo puede ir al alza", ha dicho, añadiendo que "los datos reales, en la mayoría de los casos, son ligeramente mejores que las previsiones que nosotros teníamos. Eso lo que nos hace pensar es que cuando pongamos todos los datos en el modelo y los comprobemos y los chequeemos bien, vamos a aumentar la previsión".
Además, la presidenta de la AIReF ha apuntado que la falta de unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) podría afectar el crecimiento económico: "No es una práctica muy deseable seguir año tras año con prórroga. Extenderlos durante mucho tiempo al final impide una buena planificación. Y esa peor planificación, evidentemente, lo que hace es ralentizar decisiones que pueden afectar al crecimiento económico".
En cuanto al ámbito fiscal, Olóndriz ha indicado que las presiones estructurales a largo plazo, como el envejecimiento y el aumento del gasto en intereses tensionarán la sostenibilidad. En concreto, a políticas constantes, la AIReF estima que el déficit escalaría al 6,6% del PIB y la deuda volvería a crecer hasta el 123% del PIB en 2050.
Finalmente, la presidenta de la AIReF ha defendido la evaluación de políticas públicas como una herramienta esencial para mejorar la calidad del gasto y afrontar los retos fiscales futuros, especialmente en un contexto de recursos limitados y demandas crecientes de gasto.
Igualmente, ha destacado que los retos económicos y fiscales de las próximas décadas exigen una estrategia fiscal de medio plazo que sea creíble, coherente entre administraciones y compatible con la sostenibilidad de las finanzas públicas. A su juicio, la corresponsabilidad territorial, unos incentivos financieros adecuados y una evaluación rigurosa de las políticas públicas serán elementos fundamentales para afrontar con mayor solidez los desafíos futuros.