La firma suiza valora las malas perspectivas para el 'billete verde'
No corren buenos tiempos para el dólar. El 'billete verde' estadounidense pierde cerca de un 10% frente al euro en lo que va de año, muy lastrado por las continuas idas y venidas del presidente Donald Trump en materia política y comercial.
Pero eso no es todo. Y es que la reforma fiscal aprobada la pasada semana, que permite un aumento de 4 billones de dólares en el techo de deuda estadounidense, no termina de convencer a muchos expertos, a los que preocupan los recortes a los impuestos y la reducción del gasto social. Para algunos analistas, este plan puede tensionar todavía más el mercado de bonos y, por tanto, el "excepcionalismo" estadounidense.
Por todo ello, el equipo de análisis de Julius Baer cree que un dólar más débil "es la opción con menos obstáculos" de aquí en adelante. En consecuencia, la firma helvética revisa su previsión a 12 meses para el EUR/USD a 1,24 dólares, lo que, según estos expertos, "señala un gran potencial de depreciación del dólar estadounidense más allá de nuestro horizonte de previsión".
"En reacción a nuestra revisión bajista del USD, también revisamos nuestras previsiones a 12 meses para el USD/JPY a 130, para el USD/CHF a 0,76 y para el EUR/GBP a 1,48", agrega la entidad suiza.
En primer lugar, Julius Baer señala que la trayectoria "errática" de Trump no favorecerá nada al 'billete verde'. Ello, a pesar de llegar a acuerdos como el firmado con Reino Unido, o a prórrogas para continuar negociando con socios del tamaño de China o la propia Unión Europea (UE).
Y es que la estrategia de Trump convence cada vez a menos. Javier Molina, analista sénior de mercados de eToro, señala que el mercado "ya no ve a Estados Unidos como un activo sin riesgo", como muestra la tensión del mercado de bonos pese a la moderación de la inflación y un crecimiento del dinero por debajo del 6%. Lo que estamos viendo, afirma, es "un episodio claro de 'incertidumbre de régimen'". "No hablamos de incertidumbre económica o política puntual, sino de un cambio de reglas en todos los frentes: fiscal, comercial e institucional", agrega.
Mientras esta forma de proceder continúe, Julius Baer pronostica que la volatilidad relacionada con la política continuará siendo un rasgo característico del dólar a corto plazo. No obstante, puntualizan, los riesgos comerciales parecen ser "algo menores" que, a principios de este año, ya que seguir siendo la negociación de acuerdos.
"Por tanto, la perspectiva del dólar estadounidense a largo plazo está impulsada, en menor medida, por la política comercial, que ahora parece no ser la herramienta preferida para reducir el déficit por cuenta corriente", explica Julius Baer.
Otros no están tan de acuerdo. "Trump ha vuelto a tensar la cuerda con Europa, amenazando con un arancel 'plano del 50%' a todas las importaciones desde la UE. Esta vez ni siquiera se disimula, pues las amenazas son públicas, maximalistas y carentes de recorrido técnico. No sorprende que otras potencias empiecen a ignorarlas. Si China ya logró que Trump se echara atrás, ¿por qué no van a hacer lo mismo Bruselas o Canadá?", indica Molina.
Con todo, Julius Baer cree que sigue siendo posible que, en una etapa posterior, se adopten medidas "más drásticas" para reducir los desequilibrios, como sugiere el "infame" documento del exfuncionario del Tesoro Stephen Miran, 'A User's Guide to Restructuring the Global Trading System'.
El texto propone algunas ideas disruptivas, hasta cierto punto "provocadoras", obre cómo Estados Unidos podría reestructurar el sistema comercial global si considera que el orden actual ya no le resulta ventajoso. Estas medidas podrían incluir canjes de deuda forzosos o la confiscación de capitales, lo cual afectaría los derechos de propiedad y socavaría gravemente la función de refugio seguro de los activos estadounidenses.
"No obstante, los mayores riesgos provienen de la política fiscal, ya que la 'gran y hermosa' ley fiscal de Trump promete prolongar los recortes temporales de impuestos de su primer mandato y reducir aún más los impuestos corporativos, en un contexto de un déficit presupuestario abismal", matiza Julius Baer.
En este sentido, Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, señala que esta ley combinada por la reducción de la deuda en el balance de la Reserva Federal (Fed) puede hacer que las cosas caigan por su propio peso.
"Lo que está cambiando es que los inversores comienzan a preguntarse si esta carga creciente de deuda de EEUU es realmente viable, y quizás más importante aún, si es tan segura como se pretende. Ese estatus especial es algo que los inversores otorgaron... y que podrían quitar", sentencia.
Otros analistas son más contundentes en lo referente al dólar. Es el caso de Claudio Wewel, estratega de divisas en J. Safra Sarasin Sustainable AM, quien afirma que, "esencialmente, el dólar se ha transformado en una divisa 'de riesgo', como demuestra su nueva correlación positiva con la renta variable".
"Desde la victoria de Trump en las elecciones presidenciales de 2024, el dólar ha seguido un patrón en forma de 'S' y ha mostrado grietas visibles como activo refugio", agrega este analista.
Su conclusión es que "todo indica que los objetivos políticos de Trump no han cambiado, lo cual sería un requisito esencial para restaurar las grietas visibles en el estatus de activo refugio del dólar". Por ello, considera que "el daño reputacional probablemente perdurará, lo que sugiere que los inversores deberían continuar diversificándose fuera de los activos estadounidenses".
