La curva de tipos vuelve a invertirse en EEUU y espanta a los inversores

El temor a una desaceleración económica global provoca una elevada incertidumbre

César Vidal
Bolsamania | 30 may, 2019 11:53 - Actualizado: 15:22
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Reuters

Nueva inversión de la curva de tipos en Estados Unidos ... y nueva espantada de los inversores a nivel mundial. Se trata de la segunda vez que la curva de rendimientos entre los bonos a 3 meses y 10 años se invierte (ahora es mayor la rentabilidad de la deuda a corto plazo que la de largo plazo), tras la inversión que se registró en marzo y que posteriormente fue revertida a principios de abril.

En estos momentos, la rentabilidad del bono americano a 10 años ha bajado hasta el 2,22%, mientras el rendimiento del bono a 3 meses se sitúa en el 2,35%. Un diferencial de 13 puntos básicos que indica la preferencia de los inversores por los activos de corto plazo, debido a su desconfianza sobre el crecimiento económico a medio y largo plazo.

La inversión de la curva se produjo a finales de marzo e hizo saltar las alarmas en el mercado porque este fenómeno ha anticipado las últimas siete recesiones en EEUU. Sin embargo, debido a que fue muy breve, muchos expertos calificaron el episodio como una sobre reacción del mercado por el temor a un frenazo económico.

En ese momento, las negociaciones comerciales entre China y EEUU eran constructivas y las medidas anunciadas por la Reserva Federal de EEUU (Fed), no tocar los intereses y terminar con la reducción del balance, contribuyeron a calmar los ánimos y redujeron los temores del mercado.

Sin embargo, desde principios de mayo, cuando se ha hecho evidente que China y EEUU no llegarán a un acuerdo comercial a corto plazo y se encuntran en una escalada de la guerra comercial, el miedo de las 'manos fuertes' a un aterrizaje brusco de la economía global está ganando terreno, tal y como muestra el comportamiento del mercado de bonos, no ya solo en EEUU sino también en Europa.

El hecho de que China haya amenazado con restringir las exportaciones de 'minerales raros' a EEUU ha supuesto una nueva vuelta de tuerca para el mercado, que había marcado máximos históricos en abril al descontar un acuerdo entre las dos mayores economías del mundo.

Ahora, los análisis se centran en las represalias que puede tomar Pekín para presionar a la Administración Trump y en las empresas americanas que estudian salir de China y relocalizar sus cadenas de suministro. Esto, inevitablemente, está afectando a la confianza de los inversores y provocará efectos de segunda ronda sobre la inversión empresarial.

Como han señalado los expertos de UBS, tanto Xi Jinping como Donald Trump han calculado que, por el momento, es mejor no ceder ante el adversario porque anticipan que sus sistemas económicos podrán resistir los nuevos aranceles que se han impuesto ambos países. Sin embargo, una caída importante de las bolsas puede ser la medida de presión que ambos necesitan para volver a la mesa de negociaciones y cerrar un acuerdo.

Según el banco suizo, si EEUU impone aranceles al resto de productos que importa de China, valorados en más de 300.000 millones de dólares, el crecimiento del PIB real se reduciría entre un 0,75% y un 1%. "Como resultado, las ganancias de S&P 500 caerían un 3% o más, lo que provocaría que el índice caiga entre un 10 y un 15%", señalan desde UBS.

Sobre la inversión de la curva de tipos, UBS considera que el mero hecho de que se haya producido "provocará una desaceleración de la economía, un riesgo que debe ser considerado por todos los inversores". Y recuerda que "las previsiones económicas se redujeron durante las siete últimas veces que se produjo una inversión de la curva".

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