¿Aprovechar las caídas de las bolsas para comprar? Los analistas no lo ven nada claro

"Las repercusiones de los últimos días aún pueden tardar un tiempo en asentarse"

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Bolsamania | 17 mar, 2023

Actualizado : 07:26

La volatilidad se ha instalado en el mercado de renta variable y todo indica que va a tardar mucho en desaparecer. La crisis bancaria surgida en EEUU y que amenaza a Europa no parece que vaya a salvarse de un día para otro. Con esa 'espada de Damocles' sobre la cabeza (y otras más), los expertos (y también los inversores, a juzgar por los movimientos bursátiles de los últimos tiempos) no tienen nada claro que sea un buen momento para comprar, por mucho que las caídas hayan dejado posibles gangas.

Para que las bolsas extiendan las subidas con las que empezaron el año hacen falta resultados positivos en lo que respecta al crecimiento económico, la inflación, los tipos y los riesgos. Es decir, un escenario 'Ricitos de Oro' que parece "remoto", reconocen los analistas de Berenberg.

Si el camino ya era pedregoso, ahora directamente parece que está minado

"Esto no es imposible, pero creemos que la probabilidad de que se produzcan los cuatro resultados positivos es razonablemente baja", explican, y añaden que su escenario base no es optimista, por lo que no ven clara la opción de comprar con las caídas.

Sobre los tipos, siguen considerando que suponen un viento en contra para la renta variable, ya sea por su subida o por su bajada. Sobre el riesgo de contagio de la crisis bancaria, Berenberg avisa de que, si las autoridades no toman medidas, podría aumentar.

Es por ello que creen que los inversores deben asumir "más equilibrio" e incrementar su exposición a los valores defensivos en sus carteras, especialmente en el caso de EEUU. Con todo, siguen viendo opciones en el sector financiero, porque confían en la solidez del balance de las entidades. "El sector bancario sigue obteniendo buenos resultados debido a la valoración y al apoyo fundamental. Automóviles, farmacia, alimentación y bebidas, bancos y sanidad son los cinco sectores mejor valorados", precisan.

LA CONFIANZA SE CONSTRUYE LENTAMENTA, PERO SE QUIEBRA CON RAPIDEZ

El riesgo que entraña la crisis financiera, con la posibilidad de que la situación vaya a más en Credit Suisse aunque en teoría esté fuera de peligro tras pedir un préstamo de 50.000 millones de euros al Banco Nacional Suizo, ha hecho que la confianza en el mercado haya caído en picado. Si el camino ya era pedregoso, en un contexto marcado por la elevada inflación y las agresivas políticas de subidas de tipos de los bancos centrales, con el riesgo de recesión, ahora directamente parece que está minado.

Como bien dice Richard Hunter, responsable de inversiones de Interactive Investor, "la confianza se construye lentamente, pero se quiebra con rapidez". Y añade: "Las repercusiones de los últimos días aún pueden tardar un tiempo en asentarse".

Neil Wilson, responsable de análisis de Markets.com, hace gala de esa desconfianza y se pregunta si es suficiente la inyección de liquidez de 50.000 millones para estabilizar a Credit Suisse. Depende en buena medida de que se detengan las salidas de capital de la entidad. En el cuarto trimestre, subraya este experto, fueron enormes, alcanzando los 110.500 millones de francos suizos, lo que eleva las salidas anuales de activos para 2022 a 123.300 millones de francos suizos. "Sin duda, la última semana ha sido peor", afirma.

"NO ES MOMENTO DE HACER CUMBRE"

John Leiper, responsable de análisis de Titan Asset Management, se muestra muy gráfico a la hora de explicar por qué no es un buen momento para intentar aprovechar las caídas y comprar. "FOMO (fear of missing out o miedo a perderse algo) es la zona de la muerte", asegura, comparando la situación actual en las bolsas con el alpinismo, donde la zona de la muerte se refiere a las altitudes por encima de cierto punto en las que la presión del oxígeno es insuficiente para mantener la vida humana.

"Ahí es donde nos encontramos hoy", señala tajante este experto, que afirma que este "no es el momento de intentar hacer cumbre".

"Lo que pasa con el Everest, dada la curvatura del terreno, es que la cumbre nunca está a la vista. Siempre está por delante. Los escaladores, mareados por la reposición de oxígeno, se han convencido de que pueden hacer cumbre y descender con seguridad. Pero la ventana de escalada se está cerrando y se avecinan nubes de tormenta. Recomendamos bajar al campamento base, porque ahora es el momento de gestionar bien los riesgos", concluye.

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