The Get Down

The Get Down ¿una serie sólo para amantes del hip hop?

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Ayer viernes Netflix lanzaba la última de sus apuestas de ficción tras haber arrasado este verano con Stranger Things. Nada tiene que ver con ella The Get Down, de modo que a muchos puede que les haya decepcionado esta nueva serie, concebida y dirigida por el aclamado Baz Luhrmann («Moulin Rouge!», «El gran Gatsby») y que supone una oda al hip hop y sus orígenes pero…¿sólo eso?.

The Get Down arranca con un episodio piloto de 90 minutos en el que se plantean las bases de una historia, la de unos jóvenes de Nueva York, con aspiraciones de convertirse en estrellas, o en definitiva de salir del ghetto en el que han crecido, las mismas calles que está viendo nacer un estilo musical que cambiará la vida de todos.

Ni que decir tiene que vista la experiencia de Luhrmann con las películas musicales, y sabiendo que en The Get Down ha participado estrellas del rap de la talla de Nas o Grandmaster Flash, uno espera que en este sentido la serie sea de diez, y aunque su ambientación y producción es de una calidad exquisita (Netflix suele conseguir productos muy cuidados), y a pesar de que la música fluye a cada momento, lo cierto es que muchas veces la historia acaba por apagar momentos brillantes en los que esos primeros temas de rap deberían sonar a todo volúmen. ¿Es esta una serie sobre la historia de como nació el rap? Sí pero no, y es ese el punto más flojo que podemos encontrar. De hecho, en ocasiones parece más una comedia que un drama sobre unos chicos del Bronx y aunque a algunos les habrá despistado, también suma un acento especial a escenas realmente dramáticas.

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En la trama nos encontramos con 1977 y un verano caluroso en el que Nueva York se ha llenado de graffittis, bandas, drogas y corrupción y un verano en el que se muestra referencias culturales de la época que han acabado traspasando fronteras (veáse el caso de Star Wars).

Pero no parece que la intención del director sea la de documentar con la ficción cómo se gestaron los primeros raperos, y sí tomar ese momento para plantear su historia de superación. En ese sentido, parece que la serie cumple las expectativas y más cuando se echa mano de muchas imágenes de archivo, pero la trama se centra por completo (al menos en el primer episodio) en presentar a un joven enamorado, Ezequiel, y como descubre que quizás es mejor que se dedique a ser otra cosa: el rey del rap en el Bronx.

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Los hombres y mujeres jóvenes que aparecen en pantalla saben que lo tienen duro, de modo que sus metas por salir de donde se encuentran suponen la esperanza para el futuro, desarollando una marcada ambición con la que trazan su camino. Lo dicho parece sacado de una serie bélica, pero lo cierto es que el estilo que destila The Get Down es así, con personajes pequeños que aspiran a grandes cosas, con una ambientación llena de colores vivos, a pesar de mostrar barrios que están repletos de escombros, viviendas ardiendo, o tiroteos varios (el primero de ellos en una discoteca con bastante sangre). Una historia de superación que promete mucho, como sus personajes, pero que acaba ligeramente diluída en tramas que se decantan por el amor, y ese acento de humor que repito, parece que salva algunas situaciones, pero que no encaja en otras.

En el primer episodio, marcado por la música (que repito, no para de sonar) y las imágenes de un Nueva York «setentero» muy logrado, debería dejarnos con la boca abierta, y aunque en momentos casi lo consigue, la verdad es que los personajes apenas quedan definidos, (a excepción del increíble Shaolin , al que da vida Shameik Moore), y de hecho se mezclan demasiado con la propia ciudad que parece ser el  «gran personaje» dentro de la propia historia.

De todos modos sí es de agradecer que aparezcan los primeros «villanos» dentro de un universo tan juvenil. El personaje de Jimmy Smits es supuestamente el benefactor del barrio, pero se le adivina como alguien bastante peligroso que imagino generará más drama a medida que avance la historia.

Si eres amante de Nueva York, de la cultura hip-hop y de los comienzos de este estilo musical, esta es tu serie. Si te gusta el cine de Luhrmann y otros cineastas del tipo Spike Lee, esta es tu serie, si te gustan las comedias con un toque de amor, drama y  mucha música, esta es tu serie, si en cambio buscas un drama en el que podamos ver similitudes por ejemplo con The Wire, a ritmo de hip hop y con Nueva York de fondo, quizás te decepcione.

Ni que decir tiene que Luhrmann y su equipo han explicado varias veces desde hace meses, que han tardado AÑOS para conseguir sacar adelante The Get Down, y escribo en mayúsculas ese «años» para que valoremos el esfuerzo y sepamos ver más allá de una simple buena ambientación o de una banda sonora «cañera.»

Personalmente creo que The Get Down puede tener los mismos «fallos» que tuvo Vinyl en HBO. Estamos ante una serie musical con una puesta en escena muy buena pero con tramas que deben ser mejor desarrolladas o que no tengan momentos que rozan demasiado la comedia. En el caso de Vinyl, la serie ya fue cancelada. En el caso de The Get Down, de momento el primer episodio no es tan excepcional como cabría esperar y quizás no te provoque hacer con la serie una maratón, pero hay que darle un voto de confianza y saber valorar una historia de superación, con la que espero que estos jóvenes puedan alcanzar sus sueños cuando llegue al último episodio; de hecho los últimos 20 minutos, cuando Shaolin descubre a Ezequiel y a sus amigos, que existe alguien llamado Grandmaster Flash y que ellos pueden ser los «reyes del Bronx» es cuando realmente nos damos cuenta que la serie ha arrancado. La pena es que sea al final y no a lo largo de todo el primer episodio.

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