Las disrupciones en las cadenas de suministro derivadas de la guerra de Irán y la aceleración del despliegue de la inteligencia artificial (IA) han provocado algunas de las fluctuaciones más pronunciadas en las rentabilidades de los bonos a largo plazo en los mercados desarrollados. Por ello, en BlackRock consideran que su tesis del "espejismo de la diversificación" se está materializando en tiempo real y refuerzan su apuesta por los activos alternativos.
Y es que en la gestora aseguran que la venta masiva de bonos gubernamentales a largo plazo sirve como recordatorio de que las coberturas tradicionales de cartera están demostrando ser menos fiables hoy en día.
"Desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo, la rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años ha sido negativa, debido a la preocupación por la interrupción del suministro energético, que se suma a una inflación ya de por sí elevada y los persistentes déficits fiscales".
Con todo, en BlackRock señalan que la presión sobre los diversificadores tradicionales no se ha limitado a los bonos y para muestra un botón: el oro. "Considerado un diversificador de cartera que en ocasiones ha funcionado en el pasado, ha caído un 15% desde que comenzó el conflicto, en parte debido a un posicionamiento excesivamente concentrado".
Esto pone de manifiesto cómo los activos refugio tradicionales pueden convertirse en coberturas poco fiables. "Creemos que la diversificación es más difícil de lograr -de ahí el espejismo- y por eso consideramos que los inversores necesitan diversificar también sus diversificadores".
PROTEGER LAS CARTERAS DE LA INFLACIÓN
De hecho, la guerra de Irán ha provocado un reajuste generalizado en las expectativas sobre los tipos de interés, ante el temor de que las interrupciones en las cadenas de suministro añadan presión a una inflación persistente. "El cambio ha sido drástico: los mercados han pasado de esperar recortes de tipos antes del conflicto a descontar ahora subidas por parte de la Reserva Federal (Fed) y el Banco de Inglaterra (BoE)", indican en BlackRock.
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Además, ponen el foco en otro factor que también ha impulsado al alza los rendimientos: los inversores están exigiendo una mayor prima por plazo, es decir, una compensación más alta por mantener bonos gubernamentales a largo plazo. "Esto refuerza nuestra preferencia por los bonos gubernamentales estadounidenses a corto y medio plazo frente a los bonos de largo plazo".
Así, este escenario exige encontrar maneras de proteger las carteras frente a una inflación más elevada. "El régimen macroeconómico está determinado por megafuerzas, mientras que la inflación persistente y los tipos de interés más altos se convierten en características estructurales".
Por otro lado, la fragmentación geopolítica incrementa el riesgo de interrupciones continuas en el suministro, mientras que los déficits fiscales persistentes en las principales economías aumentan la presión sobre los costes de endeudamiento a largo plazo.
Al mismo tiempo, en la gestora subrayan que el desarrollo de la IA está impulsando una demanda sostenida de inversión en toda la economía, alimentando aún más la inflación y la demanda de capital. "Esta es una de las razones por las que favorecemos los bonos ligados a la inflación en horizontes estratégicos de cinco años o más".
NUEVAS FUENTES DE DIVERSIFICACIÓN
Pero estos acontecimientos también refuerzan la necesidad de nuevas fuentes de diversificación para las carteras. "En horizontes estratégicos, nos gustan los hedge funds y los mercados privados como diversificadores menos dependientes de los movimientos generales del mercado y más vinculados a la habilidad de los gestores".
De este modo, en BlackRock favorecen las estrategias macro y de retorno absoluto en hedge funds, que pueden diversificar mejor las carteras "cuando los shocks macroeconómicos afectan ampliamente a los activos de riesgo".
En los mercados privados prefieren la renta variable en infraestructura, cuyos flujos de caja suelen estar directamente vinculados a la inflación, así como el crédito privado vinculado a la demanda de inversión impulsada por la IA.
"La diversificación tradicional de las carteras enfrenta desafíos en la actualidad, lo que subraya la necesidad de fuentes de diversificación más amplias. Mantenemos una postura favorable al riesgo gracias a los sólidos beneficios corporativos y al impulso del tema de la IA", concluyen en BlackRock.

