¿Seguirán subiendo las bolsas este año? "El mercado tendrá que equilibrar dos fuerzas opuestas"

Los analistas de Janus Henderson se muestran optimistas por el potencial de la IA

Aitor Pereira
Bolsamania | 26 jun, 2026 06:00 - Actualizado: 10:16
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Las principales bolsas mundiales han conseguido en los últimos meses ignorar el ruido procedente del contexto geopolítico y se han asentado en zona de máximos, gracias principalmente al potencial de la inteligencia artificial (IA), que una vez más vuelve a desatar el optimismo entre los inversores.

El fuerte ciclo de inversión en IA está logrando eclipsar por el momento los temores geopolíticos, donde todos los ojos se centran ahora en el memorando de entendimiento que ha sido firmado por Irán y Estados Unidos. De cara a lo que resta de año, los analistas creen que el furor por la tecnología puede seguir sosteniendo las subidas bursátiles, aunque en Janus Henderson advierten de que "el mercado tendrá que equilibrar dos fuerzas opuestas".

"Por un lado, los posibles vientos en contra cíclicos derivados de un conflicto militar prolongado, la inflación y el aumento de los tipos de interés podrían muy bien lastrar el crecimiento económico a corto plazo. Por otro lado, la tendencia a largo plazo de la IA podría cumplir su promesa de convertirse en un multiplicador de la productividad mundial", asegura Lucas Klein, director de renta variable para EMEA y Asia-Pacífico de la firma, y Marc Pinto, responsable de renta variable para América.

Según su criterio, "ninguna de estas tendencias sigue una trayectoria fija, y es probable que cada una de ellas dé lugar a acontecimientos inesperados -y, por tanto, a episodios de volatilidad- a lo largo del camino".

"Un mercado que supera repetidamente máximos históricos gracias a un puñado de empresas relacionadas con la IA no es, en sí mismo, motivo para mostrarse cauteloso respecto a las perspectivas de las acciones. Al fin y al cabo, las ganancias de este año se basan en fundamentos sólidos, concretamente en revisiones al alza de los beneficios", añaden.

Aun así, creen que "el optimismo de la renta variable oculta cierta incertidumbre", con la gran duda de "qué sector será el siguiente en sufrir la disrupción de la IA, y cómo reaccionarán los directivos de las empresas y los inversores".

"Aunque ha habido episodios de mayor envergadura en el pasado, ¿cómo absorberá el mercado la cartera de salidas a bolsa previstas, incluidas las de las principales plataformas de IA?", cuestionan.

En el lado de los riesgos, señalan que "la inflación persistente y una política monetaria potencialmente más restrictiva son obstáculos legítimos".

"Es cierto que el mercado bursátil estadounidense no se parece del todo a la economía de Estados Unidos -en la que el consumo representa una parte mucho mayor-, pero la presión derivada del aumento de los precios de la energía podría acabar afectando a las decisiones de compra de los hogares con mayores ingresos", valoran.

Mientras, en el caso de Europa creen que "el aumento de los tipos de interés seguirá siendo un obstáculo para la zona del euro".

"Otro obstáculo es que las reformas económicas avanzan más lentamente de lo previsto. El escollo se encuentra en las reformas bancarias y normativas destinadas a hacer más competitivo el mercado europeo", añaden.

RENTA FIJA

Sobre el potencial de la renta fija, el responsable en la materia en Janus Henderson, Alex Veroude, opta por mantener una "actitud cautelosa" debido a que "las perspectivas sobre la política de tipos del banco central estadounidense siguen en el aire, y que en otros lugares la tendencia se inclina hacia una postura más restrictiva".

"Las preocupaciones por la inflación han aumentado, no solo por las repercusiones del conflicto en Oriente Medio, sino también porque las economías se han mostrado más resistentes de lo esperado. Mientras tanto, el gasto relacionado con la inteligencia artificial (IA) está resultando inflacionista en un primer momento (por ejemplo, mayores costes de los chips y la memoria) antes de que se produzcan las ganancias de productividad previstas", valora el experto.

No obstante, considera que "el repunte de los rendimientos y la volatilidad de los tipos pueden presentar algunas oportunidades tácticas".

"Siempre que se contengan los efectos de segundo orden sobre la inflación derivados de la interrupción del suministro en Oriente Medio, una resolución de la guerra podría hacer que los rendimientos bajasen. Mucho depende de cuánto tiempo permanezca interrumpido el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz. Unas perspectivas tan ambiguas en materia de tipos podrían favorecer la estructura de tipo variable de muchos activos titulizados", detalla.

Por otro lado, apunta que "las posibilidades de que se produzca una corrección en la renta variable podrían estar aumentando", ante lo que "puede resultar útil considerar qué áreas de la renta fija están menos correlacionadas con la renta variable".

"Al fin y al cabo, además de por los ingresos, las clases de activos de renta fija suelen buscarse como diversificadores de la cartera. Los bonos de alto rendimiento, sensibles a la situación de las empresas, son los que presentan una mayor correlación con la renta variable. Los bonos del Estado suelen tener una correlación negativa, ya que a menudo obtienen mejores resultados cuando el entorno macroeconómico se debilita", concluye.

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