Morgan Stanley prevé volatilidad en la renta variable europea y mira a estos sectores

De cara a la temporada de resultados del primer trimestre de 2026

María Campillo
Bolsamania | 25 abr, 2026 06:00 - Actualizado: 13:02
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"Aunque a principios de este mes volvimos a adoptar una postura constructiva sobre la renta variable europea, anticipamos una pausa táctica en su recuperación mientras el mercado espera la reapertura indefinida del estrecho de Ormuz". Es la visión de los analistas de Morgan Stanley, que prevén volatilidad a corto plazo en las acciones del Viejo Continente por el conflicto en Oriente Medio y ponen el foco en varios sectores de cara a la temporada de resultados del primer trimestre que toma impulso en los próximos días.

Y es que la incertidumbre derivada de la guerra en Irán sigue dominando el sentimiento de unos inversores que mantienen la esperanza de que Washington y Teherán alcancen un acuerdo prolongado que ponga fin a las hostilidades.

"El rally de desescalada comenzó de forma cautelosa en sectores de crecimiento de calidad y, más recientemente, se ha ampliado a valores rezagados. Mientras tanto, la relación entre acciones cíclicas y defensivas de Europa ha recuperado el 80% de sus pérdidas desde principios de año, revirtiendo en gran medida no solo las perturbaciones relacionadas con Irán, sino también, cada vez más, las relacionadas con la inteligencia artificial (IA)", explican estos expertos.

No obstante, a pesar de que en Morgan Stanley apuestan por una resolución del conflicto entre EEUU e Irán, reiteran que la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz "puede llevar tiempo", ya que la descongestión del tráfico de petroleros por esta vía marítima no va a suceder de un día para otro.

SECTORES LÍDERES EN SORPRESAS POSITIVAS… Y NEGATIVAS

Así, en un contexto dominado por la geopolítica, las empresas europeas han comenzado a rendir cuentas. "A medida que avanzamos en la temporada de resultados, la dispersión a nivel de valores vuelve a aumentar, muy por encima de los promedios estacionales. Esperamos que esto lleve al mercado a centrarse cada vez más en fundamentales bottom-up frente a las rotaciones, con un reequilibrio hacia sectores defensivos", señalan desde la entidad.

De hecho, destacan las "sorpresas positivas" que pueden deparar sectores como energía, utilities, bancos y telecomunicaciones. En cambio, las grandes decepciones pueden venir de la mano del sector del lujo, automóviles y consumo básico.

En este sentido, compañías como Hermès, Kering o LVMH han sufrido el impacto negativo del conflicto en Oriente Medio en sus cifras trimestrales ante la "caída en el flujo de turistas". Sin embargo, de cara al futuro, las firmas confían en superar este bache en el camino gracias a "la calidad en sus diseños, su atractivo y su distribución selectiva".

Esto ocurre con la matriz de Gucci, que ha presentado su nueva estrategia 'ReconKering', con la que espera más que duplicar el margen operativo recurrente en 2025, del 11,1%, al tiempo que eleva el retorno sobre el capital empleado a más del 20% a medio plazo. Además, la compañía se compromete a mantener una política de dividendos consistente, con una ratio de 'payout' que ronde el 50% del resultado neto recurrente.

En cualquier caso, en Morgan Stanley apuestan por que los resultados europeos muestren, en general, una tendencia alcista. "Una opinión común entre los inversores es que la renta variable europea debería quedarse rezagada respecto a la estadounidense debido a su mayor dependencia energética y menor exposición tecnológica. Sin embargo, nuestra previsión de volatilidad táctica en los índices a partir de ahora se debe más al sentimiento que a los resultados".

Por ello, anticipan una resiliencia general, excluyendo energía, y un potencial alcista significativo, incluyendo energía. A este respecto, recuerdan que un precio del petróleo de 90 dólares por barril equivale aproximadamente a un crecimiento del beneficio por acción (BPA) europeo del 10%, impulsado en torno a un 70% por el sector energético, como en 2022. "Por debajo del consenso bottom-up del 14,0%, creemos que un crecimiento del BPA del 10% estaría muy por encima de las expectativas top-down de los inversores, así como de nuestra previsión previa del 3,8%".

OTROS SECTORES EN EL PUNTO DE MIRA

Con todo, en Morgan Stanley también dirigen la mirada hacia otros sectores que conviene tener en cuenta como los bienes de equipo, donde afirman que es "demasiado pronto para ver una disrupción generalizada (directa o indirecta) de los eventos en Oriente Medio".

Respecto al software y servicios ponen como ejemplo a Amadeus, donde proyectan impactos claros por la guerra principalmente a través de sus divisiones de Distribución Aérea y Soluciones de TI para el sector aéreo. "Además de los impactos directos del conflicto en la capacidad de las aerolíneas y los viajes hacia o a través de la región, existen posibles efectos indirectos a través de los precios de la energía y la confianza".

En cuanto a las aerolíneas europeas, el mayor reto que enfrentan es la escasez de combustible para aviones, lo que aumenta el riesgo de ajustes de capacidad y una reducción del tráfico entre Europa y Asia si persisten las restricciones de suministro.

"Si bien algunos países (por ejemplo, España) se benefician de rutas de suministro alternativas en África, y Reino Unido podría obtener volúmenes adicionales de EEUU, el mercado británico sigue estando estructuralmente ajustado, ya que en los últimos meses ha obtenido al menos la mitad de su combustible para aviones de Oriente Medio", aseguran desde la entidad.

A nivel general, "creemos que los riesgos de nuevos aumentos de precios y recortes de capacidad podrían intensificarse si persisten las restricciones en el suministro de combustible para aviones, lo que afectaría la confianza del consumidor, ya que la mayor inflación y los tipos de interés ejercen una presión creciente sobre el gasto discrecional", concluyen en Morgan Stanley.

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