Pese al repunte por la elección de Warsh (Fed), no habrá una "recuperación más sostenida" del dólar
El mercado de divisas está que arde. La debacle del dólar parece no haber encontrado suelo, y los expertos ya avisan de que la debilidad seguirá siendo la tónica que moverá al billete verde este año. En el lado contrario se encuentra el euro, que seguirá encontrando respaldo y escalará aún más en su cruce contra la divisa estadounidense.
Así lo cree Claudio Wewel, estratega de divisas en J. Safra Sarasin Sustainable AM, que en un reciente informe ha analizado las perspectivas para el mercado de divisas y se ha mostrado tajante al afirmar que la moneda comunitaria tendrá una "ventaja creciente" frente al dólar por dos razones.
"El euro se ha apreciado desde comienzos de año, beneficiándose de la debilidad generalizada del dólar, impulsada por la recuperación de la narrativa de 'Sell America'", comenta el experto, que resalta que además los datos macroeconómicos de la zona euro "han mostrado mejoras recientes, generando vientos de cola adicionales para la divisa".
Todo ello sin olvidar al Banco Central Europeo (BCE), que en su reunión de febrero dejó los tipos de interés sin cambios, con Christine Lagarde reafirmando que la política monetaria se encuentra en una 'buena posición', mientras la inflación continúa estabilizándose hacia su objetivo a medio plazo del 2%, lo que también ha servido de apoyo al euro.
En opinión de Wewel, la actividad económica en la zona euro "debería acelerarse con el desembolso de los paquetes fiscales alemanes" financiados con deuda y destinados a infraestructuras y defensa, lo que "favorecerá una convergencia del crecimiento con EEUU y permitirá al euro emprender otro tramo alcista".
"También esperamos que la diferencia de tipos de interés entre la Fed y el BCE siga reduciéndose, con la Fed preparada para aplicar nuevas medidas de relajación a lo largo de 2026 y con riesgos inclinados hacia el lado 'dovish'", añade el estratega, que no obstante ve un riesgo para el euro.
Y no es otro que el posible "recrudecimiento de la crisis política" en Francia, que de producirse, si viene acompañado de un nuevo aumento de los diferenciales periféricos, podría provocar el "debilitamiento" del euro.
No obstante, esa no es la previsión central de la gestora. Tal y como dice, "a largo plazo, el euro debería beneficiarse de un aumento en las asignaciones hacia activos de reserva denominados en euros". "Desde un punto de vista estructural, la divisa tendría una ventaja creciente frente al dólar" por dos razones.
Primero, por la "erosión gradual del estado de derecho en EEUU", y en segundo lugar, por la "indiscutible" independencia del BCE, mientras que ahora está en cuestión la independencia de la Reserva Federal (Fed).
Frente a las buenas perspectivas para el euro, en J. Safra Sarasin Sustainable AM ven un negro futuro para el dólar después de los últimos acontecimientos geopolíticos (como la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y la renovada intención de la Administración de Donald Trump de adquirir Groenlandia, junto diversas con amenazas militares).
Wewel cree que lo ocurrido "ha erosionado la confianza en las instituciones de EEUU y ha empujado al dólar a la baja frente a todas las divisas del G10". Y aunque la moneda estadounidense "se recuperó algo" tras el anuncio del nombramiento de Kevin Warsh como sucesor de Jerome Powell al frente de la Fed, en la gestora no creen que "este rebote del dólar conduzca a una recuperación más sostenida".
Pero no solo eso, y es que hay otros factores a tener también muy en cuenta porque afectarán al dólar. "La ventaja de los tipos de interés estadounidenses frente a otras economías del G10 debería seguir reduciéndose en los próximos trimestres, dado que la Fed mantiene una orientación hacia la relajación monetaria, lo que representa un obstáculo para el dólar", comenta el estratega.
Asimismo, dice, en la gestora también esperan un "aumento de la presión política sobre la Fed una vez que finalice el mandato de Powell en mayo de 2026". En este contexto, se muestran "menos propensos a esperar que el dólar se aprecie como consecuencia de una recesión global en esta ocasión".
Y también destaca Wewel que la propuesta de la Administración Trump de hacer que los activos de reserva en dólares resulten menos atractivos para tenedores extranjeros "constituye otro riesgo de depreciación". Por el contrario, apunta, un "cambio importante en la política estadounidense" que restaurase la confianza en los activos de EEUU sería un "riesgo a favor de la apreciación del dólar".
Sin embargo, no es es escenario que contempla la gestora para el billete verde. "A largo plazo, la combinación de elevada incertidumbre política y las continuas grandes necesidades de financiación externa de EEUU implican un viento estructural en contra del dólar", comenta el experto.
¿Y esto qué significa? Pues que "la mayoría de las divisas del G10 y de los mercados emergentes ligados a materias primas deberían seguir apreciándose frente al dólar sobrevalorado", concluye.

