Janus Henderson da un voto de confianza a las 'small caps': "Están infravaloradas"

La firma británica cree que la incertidumbre del mercado les puede beneficiar

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Bolsamania | 11 jun, 2025

Estamos viviendo una época apasionante en los mercados. La incertidumbre arancelaria desatada en el llamado 'Día de la Liberación' ha echado por tierra la narrativa de "América primero" del presidente Donald Trump y ha sumido a las bolsas en la más absoluta incertidumbre.

Según un informe de la agencia de noticias 'Reuters', los aranceles de Trump, recientemente reinstaurados tras una breve revocación, ya le han costado 34.000 millones de dólares a unas empresas que no se atreven a pronosticar cómo les va a ir a sus negocios en los próximos meses.

Pese a que las compañías parecen favorecer la certidumbre de pagar un arancel que la de enfrentarse a un largo proceso legal, la situación es tan cambiante que los recortes y las retiradas de las guías de beneficios se han convertido, con algunas salvedades, en la norma. Y eso, sin tener en cuenta la actuación de los bancos centrales o los vaivenes del mercado de bonos, por citar otros factores.

Pese a este contexto, Janus Henderson tiene clara una cosa: las pequeñas capitalizaciones, si bien lo han pasado mal, son unos valores a los que merece la pena prestar atención.

INFRAVALORADAS

En lugar de intentar adivinar el resultado de los distintos aranceles o sus posibles repercusiones, la firma de servicios financieros británica cree que es más importante adoptar "una visión más práctica" de lo que podría significar para las empresas este entorno.

En cuanto a Estados Unidos, Nick Sheridan, gestor de cartera de Janus Henderson, señala dos factores a los que prestar más atención que a las tarifas: los planes de recortes fiscales de Trump y sus ramificaciones, especialmente aquellas que atañen a un crecimiento de la deuda soberana estadounidense.

Por otro lado, este experto cree que la inestabilidad arancelaria ha hecho que los inversores presten más atención a la renta variable europea, a la que daban por muerta tras la llegada de Trump.

Asimismo, Sheridan identifica varios catalizadores que podrían hacer que el descuento actual en relación con EEUU se reduzca "de forma más sostenida": la reforma fiscal de Alemania, sobre todo en lo que tenga que ver con el gasto en defensa e infraestructuras; la posible paz en Ucrania; una potencial bajada de tipos del Banco Central Europeo (BCE) y del Banco de Inglaterra (BoE), que se han mostrado mucho más 'dovish' que su homólogo estadounidense.

Pero eso no es todo. La incertidumbre geopolítica y el riesgo de aranceles han hecho que las empresas busquen activamente acortar las cadenas de suministro trasladando la producción y los procesos más cerca de casa. En algunos casos, como el de grandes tecnológicas como Apple, parece complicado debido a su compleja cadena de suministro, pero en otras, no tanto. Y ahí pueden brillar las 'small caps'.

"Esto podría favorecer a las empresas de pequeña capitalización, que tienen mucha más exposición nacional que sus homólogas de mayor tamaño, especialmente en Japón y EEUU, donde los ingresos nacionales son del 75% y el 78% respectivamente. Las pequeñas capitalizaciones también están más expuestas a sectores como el industrial y el de materiales, áreas que esperamos se beneficien de la tendencia a la deslocalización y la deslocalización próxima", señala Sheridan.

Asimismo, el experto de la firma británica espera que los equipos directivos estadounidenses intenten repercutir el aumento de los precios en los consumidores para cubrir el coste de los aranceles. Esto, repercutiría negativamente en el poder adquisitivo de los consumidores, pero los aranceles también podrían ayudar a las empresas nacionales, "colmando las lagunas creadas por unos competidores extranjeros cada vez menos competitivos en costes".

Por otro lado, los tipos de interés también son un factor relevante para las pequeñas capitalizaciones, dada su mayor sensibilidad a los costes de endeudamiento en comparación con sus homólogas de mayor tamaño. Si bien parece difícil volver a un entorno de tipos cero, el resultante no sería malo para las 'small caps', dado su importante descuento de valoración frente a las grandes capitalizaciones.

"En particular, dado el número de valores de pequeña capitalización que se encuentran actualmente en una posición neta de tesorería positiva (el 46%, a 30 de marzo de 2025, frente al 30% de los valores de gran capitalización)", apunta Sheridan.

De igual modo, los tipos más altos no siempre han provocado un rendimiento inferior de las pequeñas capitalizaciones en el pasado. Sheridan recuerda que la última vez que los tipos subieron fue a principios de la década de 2000, un periodo de fortaleza para las pequeñas capitalizaciones mundiales. Si nos remontamos a la década de 1970, un periodo de tipos sistemáticamente más altos, las empresas estadounidenses de pequeña capitalización superaron "significativamente" a sus homólogas de mayor tamaño.

"Creemos que la incertidumbre actual ofrece la oportunidad de aumentar la exposición a las pequeñas capitalizaciones mundiales a niveles atractivos. Las empresas más pequeñas siguen cotizando con un descuento significativo en relación con sus homólogas de mayor tamaño, un nivel que tardará tiempo en recuperarse. Aquí es donde la gestión activa y la selección de valores pueden añadir valor, distinguiendo entre empresas de buena calidad bien posicionadas para beneficiarse del entorno cambiante, y empresas de menor calidad que han ganado con la marea", concluye.

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