Hoy: “Estabilización como escenario más probable. El petróleo es el factor director. Nadie gana con un conflicto prolongado”
Bankinter
- El petróleo sigue siendo la variable decisiva y el mercado se moverá al ritmo de las noticias desde Irán.
- El escenario más probable sigue siendo una estabilización si el conflicto no se prolonga durante meses.
- Las caídas pueden abrir oportunidades en defensa, semiconductores, bancos, utilities, infraestructuras y energía.
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Los mercados arrancan la semana bajo presión, pero el escenario central sigue siendo el de una estabilización progresiva si el conflicto en Irán no se enquista durante demasiado tiempo. En un contexto de elevada incertidumbre, mantener la sangre fría no es sencillo, aunque suele ser precisamente en estos episodios cuando aparecen las mejores oportunidades si los fundamentales de fondo continúan siendo razonablemente constructivos.
El petróleo marca el paso del mercado
Ahora mismo, el precio del petróleo es el gran factor director. Su repunte está condicionando el comportamiento de las bolsas, de los bonos y también las expectativas sobre inflación y tipos de interés. El mercado interpreta que un conflicto más intenso o más largo elevaría el coste energético y complicaría el equilibrio macroeconómico global.
Sin embargo, el escenario de un enquistamiento prolongado no parece, por ahora, el más probable. Un conflicto largo perjudicaría claramente a todas las partes. En Estados Unidos, un repunte sostenido de la gasolina sería un problema político evidente a pocos meses de las elecciones de medio mandato. En Irán, el daño económico también sería considerable, ya que buena parte de su economía depende de las exportaciones de crudo a través del estrecho de Ormuz.
Nadie gana con un conflicto prolongado. Por eso, más allá del ruido inmediato, el mercado sigue pendiente de cualquier señal de negociación o de desescalada energética.
A esto se suma el papel de China, principal aliado de Irán y gran receptor de su crudo, que tiene incentivos claros para presionar en favor de la reapertura y normalización de la ruta de Ormuz.
Los bancos centrales no pueden arreglar un shock de oferta
Uno de los puntos clave es que el actual repunte de precios responde sobre todo a un shock de oferta energética. En ese contexto, resulta difícil defender un giro restrictivo de la política monetaria del BCE o de la Fed como respuesta principal. Subir tipos no produciría más petróleo ni resolvería el cuello de botella energético; de hecho, podría empeorar aún más el daño sobre el crecimiento.
Por eso, aunque el mercado esté revisando expectativas sobre tipos, el escenario base no debería ser el de una reacción agresiva de los bancos centrales, salvo que el encarecimiento de la energía se prolongue mucho más de lo esperado y termine contaminando de forma más clara la inflación subyacente.
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La inflación y la Fed seguirán bajo vigilancia
Esta semana habrá además varias referencias macro relevantes. El miércoles se publicará el IPC de Estados Unidos y el viernes el deflactor del consumo personal, una referencia muy seguida por la Reserva Federal. Ambos datos llegan justo antes de la reunión de la Fed del 18 de marzo, que incluirá actualización del diagrama de puntos y del cuadro macroeconómico.
Cualquier dato de inflación por encima de lo previsto podría amplificar la inquietud del mercado sobre los precios y sobre el calendario de recortes. Aun así, en el contexto actual, cualquier indicio de negociación, tregua o acuerdo energético tendría probablemente un impacto mucho más inmediato y potente sobre los mercados que los propios datos macro.
Ahora mismo, los datos importan, pero menos que el petróleo. Y el petróleo depende de Irán.
Caídas hoy, pero posible estabilización durante la semana
El nombramiento del hijo de Khamenei como líder supremo en Irán se interpreta como un desafío a EE.UU. y hace temer un recrudecimiento del conflicto. El retroceso de hoy es una reacción lógica. El mercado se moverá al son de las noticias desde Irán, pero si sucede lo que consideramos más probable y el conflicto no se prolonga mucho más, lo razonable es esperar una estabilización del mercado a lo largo de la semana. Por eso insistimos en que las caídas de las bolsas ofrecen oportunidades de entrada a mejores precios en los sectores que venimos recomendando: defensa, semis, bancos, utilities, infraestructuras o petróleo…