Schroders divide el mercado en tres sectores
La inteligencia artificial (IA) sigue dominando por completo los mercados, en los que está desatando un "pánico a la obsolescencia" que, según los expertos de Schroders, genera "oportunidades" para ganar con las inversiones en renta variable.
Simon Webber, director de Renta Variable Global en Schroders, asegura que "el mercado de renta variable actual está distorsionado", puesto que "los precios están alimentados por el miedo a la obsolescencia y a que la IA generativa, junto con la competencia que esta propicia, ponga en peligro ventajas competitivas ya consolidadas". De hecho, cree que "la situación actual presenta profundos paralelismos con el punto álgido de la expansión de las puntocom".
"Actualmente, el mercado está valorando muchas empresas excepcionales con perspectivas de crecimiento muy bajas, pero la historia y nuestro propio análisis fundamental sugieren que, en muchos casos, este temor es injustificado. El factor desencadenante de la desconexión actual en los precios del mercado es el temor al cambio y a que la IA generativa ponga en peligro ventajas competitivas ya consolidadas", detalla.
Para comprender el mercado actual de renta variable, ve "útil" segmentarlo en "tres grandes categorías claramente diferenciadas".
El primer segmento de este renovado mercado está formado por los "ganadores de la IA" (empresas de infraestructura de IA y desarrolladores de grandes modelos de lenguaje), un grupo que abarca "la cadena de valor de la infraestructura de inteligencia artificial, los proveedores de hardware y los desarrolladores de modelos".
Estas empresas siguen mostrando "un fuerte impulso", sustentadas por "sólidos fundamentales empresariales, revisiones al alza de los beneficios y un crecimiento excepcional de las ventas". Además, "muchas" de estas compañías "ya son, o llegarán a ser, negocios capaces de mantener su crecimiento y rentabilidad sin deterioro estructural, y por tanto pueden considerarse tanto compañías de alta calidad capaces de generar crecimiento compuesto a largo plazo como acciones de crecimiento de calidad".
"Aunque las perspectivas siguen siendo sólidas en el futuro previsible, se trata en su mayoría de empresas impulsadas por fuertes inversiones de capital. Los inversores deben ser conscientes de que, una vez que la expansión mundial de los centros de datos y de la infraestructura de hardware relacionada con la IA alcance niveles suficientes de oferta, el crecimiento se ralentizará considerablemente y la intensidad competitiva aumentará de forma significativa", destaca Webber.
En segundo lugar, este experto se fija en un grupo que denomina "activos tangibles y valores refugio", y que conforman principalmente empresas de servicios públicos, del sector de los materiales, ciertas empresas industriales "con gran volumen de activos", redes de telecomunicaciones y "grandes entidades bancarias con balances sólidos".
"Estas empresas han experimentado una importante revalorización positiva, ya que los inversores han trasladado su capital hacia segmentos menos expuestos al debate sobre la disrupción provocada por la IA", indica.
Uno de los sectores más destacados de este segmento es la banca, que también figura entre los "ganadores de la IA" para muchos analistas, ya que pueden utilizar esta tecnología "para reducir costes, mejorando así los ratios de costes/ingresos y los beneficios".
El problema de esta hipótesis es que "esos beneficios derivados de la reducción de costes son transitorios", y es que "la banca es un sector competitivo y los beneficios excesivos suelen desaparecer debido a la competencia". Además, Webber ve "probable que la IA reconfigure la economía mundial, lo que daría lugar a la creación de nuevas empresas y a un aumento de las quiebras".
"Estos no son buenos presagios para la morosidad futura de los préstamos, y cabe esperar que el ciclo crediticio se normalice al alza desde los niveles mínimos actuales de provisiones bancarias. A medida que esto se produzca, los bancos podrían pasar fácilmente de la categoría de 'ganadores de la IA' a la de 'perdedores de la IA'. En conjunto, creemos que las expectativas implícitas son demasiado altas para este grupo de valores de activos tangibles y refugio", valora.
El último segmento que se está generando en las bolsas es el de "perdedores de la IA", al que Webber ve como "la mayor oportunidad que ofrece actualmente la renta variable global", ya que "el mercado ha rebajado de forma agresiva la valoración de estas empresas, a menudo de gran calidad, al dar por hecho que afrontan una obsolescencia estructural, un crecimiento más lento o un valor terminal prácticamente inexistente".
"Las empresas de élite que invierten, se adaptan y evolucionan activamente aprovecharán sus ventajas competitivas consolidadas, su profunda integración en los flujos de trabajo y sus sólidas relaciones con los clientes para desarrollar nuevos productos impulsados por la IA que presten un mejor servicio a su base de usuarios actual", comenta.
El premio por identificar las empresas que puedan afrontar con éxito esta transición "será considerable", ya que "dado que el punto de partida de las valoraciones es tan bajo, la recompensa por una selección activa de valores bien ejecutada es significativamente mayor de lo habitual".
"El diferencial de valoración de las mejores empresas se acerca actualmente a mínimos de varias décadas, lo que ilustra la oportunidad que ofrecen estos valores si logran demostrar que los escépticos se equivocan", concluye el experto.