De Popular con Gasol a Banesto con Indurain: la gafada historia de los bancos y los deportistas

Las entidades financieras contratan deportistas para asociarse a sus éxitos y acercar su marca a los ciudadanos

Alberto Sanz / Vídeo: Alberto Sánchez
Bolsamania | 18 jun, 2017 06:00
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PAU GASOL ACADEMY BY POPULAR 2016: ADRIÀ FONTANET

El deporte despierta pasiones. Las marcas más importantes bien que lo saben, de ahí que recurran al patrocinio deportivo como una manera directa de llegar a sus clientes o potenciales consumidores. Los bancos no se quedan fuera de esta tendencia... aunque los éxitos deportivos no siempre se contagian al negocio de las entidades.

Compañías como BBVA y Santander han logrado un gran éxito apostando por el patrocinio de competiciones como la liga de fútbol española, LFP, o la liga de baloncesto de EEUU, NBA. CaixaBank, por su parte, es uno de los patrocinadores principales de la Federación Española de Baloncesto, en sustitución de Bankia.

Otra alternativas para las entidades es apostar por vincularse a un deportista. Una relación que mantienen Rafa Nadal y Banco Sabadell desde 2014. El banco se apoya en la imagen internacional del tenista para reforzar sus ambiciones de expansión y para que su marca quede asociada a otra de tanta relevancia mundial y de tanto éxito como la del tenista balear.

Ahora bien, estas asociaciones no tiene siempre terminan bien. Puede ocurrir que los deportistas se descarríen, como le ha ocurrido al golfista Tiger Woods. O que sea la compañía la que se hunde, una posibilidad que cada vez cuenta con más ejemplos reales a lo largo de la historia de las vinculaciones entre los bancos y los deportistas.

Pau Gasol & Banco Popular

Pau Gasol, estrella de la NBA, vinculó su imagen en 2007 con Banco Popular. Tras un renovación en 2015, el acuerdo se amplió hasta 2019. Un acuerdo que no se llegó a cumplirse debido a que la entidad fue intervenida y vendida a Banco Santander el pasado 7 de junio.

Popular difundió sus famosos anuncios televisivos con el jugador como protagonista. También utilizó de manera directa al deportista en su negocio. ya que creó el Depósito Nómina Gasol y eligió al jugador de baloncesto como reclamo en las ampliaciones de capital. Ambas señalaban que su relación se establecía “por los valores”.

Marc Márquez & CatalunyaCaixa

La caja catalana eligió al piloto ilerdense cuando este sólo tenía 17 años y había sido campeón del mundo en 125cc en 2010. Catalunya Caixa, que incluso puso a Marc a vender tarjetas de crédito para un spot en el que vestía camisa y corbata para vender productos de bancarios, lanzó el Depósito Marc Márquez.

Según este plan, se ofrecía un 2,93% por abrir una cuenta de crédito en la caja catalana. Los que se vieron seducidos por este depósito fueron incrementando sus emolumentos en la caja catalana de una forma importante. Cada triunfo de Márquez hacía ganar dinero a los nuevos clientes. La crisis truncó esta relación. Los problemas de la entidad condujeron a su nacionalización en 2016 y en 2016 BBVA formalizó la absorción de CatalunyaCaixa.

Cristiano Ronaldo & Banco Espirito Santo

La relación entre el banco y el futbolista se remonta a septiembre de 2003, cuando Cristiano Ronaldo fichó por el Manchester United. Fue el protagonista de multitud de campañas lanzadas por entidad, como el spot de su depósito garantizado a tres años con una TAE del 3,15%

En 2012, con el futbolista ya vistiendo la camiseta del Real Madrid, Cristiano renovó el contrato de patrocinio con Banco Espirito Santo hasta final del 2014. Una de sus cláusulas era la exclusividad en la utilización de la imagen del jugador en el universo de las marcas portuguesas y en el sector de los servicios financieros en España. El contrato no se pudo llegar a completar ya que, el 3 de agosto de 2014, el gobernador del Banco de Portugal anunciaba el rescate del Banco Espírito Santo y, posteriormente, el futbolista se desvinculó de la entidad.

Miguel Indurain & Banesto

En 1989 la entidad empezó a patrocinar al mítico equipo ciclista Reynolds, en el que militaba Indurain desde el 1984. Pese a la intervención de la entidad el 28 de diciembre de 1993 por el Banco de España, el ciclista continuó como imagen.

Según informaba 'El País' en 1993, el patrocinio del conjunto ciclista suponía para Banesto unos 1.200 millones de pesetas, una gota de agua dentro del agujero de la entidad, estimado en más de 500.000 millones de pesetas. La campaña publicitaria lanzada ese año con la imagen de Indurain supuso 24.000 nuevos cuentacorrentistas, unos 12.000 millones de pesetas de aumento de recursos para Banesto

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