La banca europea no es inmune a Irán: estos son los 'riesgos emergentes' a vigilar

En Scope creen que los impactos indirectos serán más significativos

María Campillo
Bolsamania | 21 mar, 2026 06:00
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La guerra en Irán ha abierto un escenario de incertidumbre en los mercados y la economía global. Y los bancos europeos no son inmunes a estas dudas generalizadas. Es más, en Scope Ratings avisan de que, si bien su exposición directa a Oriente Medio es muy limitada, los impactos indirectos serán más significativos.

"Los bancos europeos son vulnerables a los efectos de contagio si el conflicto se agrava aún más o se prolonga, si la crisis de los precios de la energía debilita el crecimiento económico europeo, o si la volatilidad del mercado mayorista afecta a los planes y costes de financiación de los bancos", afirman Marco Troiano y Ángela Cruz, expertos del equipo de Instituciones Financieras de la calificadora.

De hecho, los analistas consideran que una crisis prolongada de las economías de Oriente Medio podría tener implicaciones directas para la calidad de los activos y la rentabilidad de un puñado de bancos europeos con vínculos comerciales con la región, "pero es poco probable que esto se convierta en un factor sistémico determinante de la calificación del sector en su conjunto".

En este sentido, en Scope Ratings ponen el foco en que, según datos de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), la exposición de los bancos europeos a Irán "es insignificante", mientras que la exposición directa a otros países de la región se concentra principalmente en deuda soberana y en posiciones en derivados, que son proporcionalmente reducidas.

En concreto, remarcan que la exposición de los bancos supervisados por el Banco Central Europeo (BCE) a Oriente Próximo supone menos del 1% de sus activos totales, que ascienden a 27,8 billones de euros (a septiembre de 2025).

EFECTOS INDIRECTOS

Con todo, no hay que pasar por alto que una crisis prolongada en las economías de Oriente Medio que provoque un periodo largo de precios más elevados del petróleo y el gas debilitará el crecimiento económico europeo.

"Un crecimiento más lento y un aumento de los tipos de interés para contener las presiones inflacionistas podrían reducir la demanda de crédito y lastrar el crecimiento del volumen de negocio de los bancos y la evolución de la calidad de sus activos. Al mismo tiempo, unos tipos de interés más altos podrían respaldar los márgenes en algunas jurisdicciones donde los bancos tienen balances sensibles a los activos, pero solo si los bancos logran contener el impacto en los costes de financiación", señalan Troiano y Cruz.

En lo que respecta a la calidad de los activos, estiman que los bancos más centrados en la concesión de préstamos a empresas en países que dependen de manera significativa del petróleo y el gas para su producción energética podrían ser "más vulnerables" a una interrupción prolongada de las exportaciones de energía desde el Golfo Pérsico.

"Es probable que las presiones sobre la calidad de los activos sean mayores para los bancos con mayor exposición a sectores más vulnerables a las crisis energéticas, como el químico, el metalúrgico y minero, el farmacéutico, el textil, el maderero y papelero, y el del transporte. Sin embargo, en esta fase, el abanico de escenarios macroeconómicos es muy amplio, ya que depende no solo de la duración y la intensidad del conflicto, sino también de la respuesta de las políticas", añaden.

Además, indican que, en comparación con 2022, cuando la respuesta política a la invasión de Ucrania por parte de Rusia se caracterizó por una importante expansión fiscal para contrarrestar la crisis energética y una respuesta monetaria más restrictiva para hacer frente a la crisis energética, los gobiernos disponen hoy de menos margen fiscal.

"El impacto de una respuesta de política monetaria similar hoy en día probablemente sería más variado para los bancos. El endurecimiento cuantitativo ya ha drenado el exceso de liquidez del sistema bancario, lo que podría traducirse en betas de depósitos más altas y, por lo tanto, en un menor apoyo a los márgenes de interés por parte de un nuevo ciclo de subidas de tipos", subrayan en Scope Ratings.

TENSIÓN EN LOS MERCADOS DE FINANCIACIÓN MAYORISTA

Por otro lado, los mercados de financiación mayorista se han vuelto frágiles desde que estallaron las hostilidades. "Como han demostrado episodios anteriores de tensión geopolítica, los bancos europeos suelen estar bien posicionados para capear tensiones de corta duración en los mercados de financiación mayorista. Las bases de financiación de los bancos en la mayoría de los países europeos están dominadas por depósitos minoristas baratos y relativamente estables. En muchos casos, estos superan a las carteras de préstamos comerciales", dicen estos estrategas.

No obstante, hay algunos países en los que los bancos dependen en mayor medida de la financiación mayorista. Esto aumenta su vulnerabilidad ante episodios de iliquidez en los mercados y ante una presión sostenida sobre los diferenciales de la deuda bancaria.

"Los países que dependen en mayor medida de los bonos garantizados, como Suecia y Dinamarca, se verán menos expuestos a las vulnerabilidades derivadas de tensiones prolongadas en los mercados de financiación mayorista, ya que los mercados de bonos garantizados suelen permanecer abiertos durante los episodios de volatilidad y mantienen la integridad de sus diferenciales", concluyen Troiano y Cruz.

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