Rendimiento superior en tecnología, brecha de crecimiento en industria y escasa ganancia en consumo
Tecnológico, manufacturero y consumo. ¿Cuáles serán los retos a los que tendrán que enfrentarse estos tres sectores de la Unión Europea (UE) en este 2026? "Rendimiento superior del sector tecnológico, brechas de crecimiento del sector manufacturero y pequeñas ganancias para el consumo", apuntan los analistas de ING.
En detalle, sobre el sector manufacturero, a pesar de las dificultades que enfrenta, prevén que 2026 sea el segundo año consecutivo de crecimiento de la producción, con la principal contribución proviniendo en mayor medida de los subsectores de alta tecnología que "se benefician de las inversiones en defensa, inteligencia artificial y electrificación", así como de industrias impulsadas por la tecnología como la biotecnología, la industria aeroespacial y la farmacéutica.
Además, creen que el Fondo de Recuperación y Resiliencia (FRR) de la UE seguirá impulsando las inversiones en el sector manufacturero.
No obstante, consideran que "el panorama competitivo del sector manufacturero seguirá siendo muy volátil en 2026", puesto que el recrudecimiento de las tensiones comerciales puede reducir rápidamente la competitividad.
"El impulso positivo derivado de los esfuerzos por diversificar el comercio, como los Tratados de Libre Comercio con Mercosur e India, solo se materializará con el tiempo. Mientras tanto, la implementación de las políticas de la UE (y la posibilidad de cambios de última hora) es otro factor importante que influye en el entorno competitivo", dicen.
Para el sector tecnológico, destacan que cuenta con un rendimiento superior al de otros sectores de la UE. Entre los motivos está que las organizaciones siguen invirtiendo en sus capacidades digitales, con un crecimiento continuo de dos dígitos en el gasto en TI, incluyendo sistemas de centros de datos como servidores optimizados para IA.
Sin embargo, el crecimiento "va a la zaga del de EEUU y China". "El crecimiento de la inversión en centros de datos, por ejemplo, demuestra que la UE no es capaz de mantener el ritmo", aseguran.
Por último, sobre los sectores orientados al consumo se esperan ganancias marginales en lugar de grandes mejoras. Como indican, las altas tasas de inflación han convertido a los compradores en ahorradores, pero las mejoras en el poder adquisitivo y una ligera caída de la inflación en la UE son favorables para los sectores orientados al consumo en 2026.
"Las empresas esperan con impaciencia ese cambio, dado que la falta de demanda es una preocupación importante para muchas empresas, incluidas las de fabricación de alimentos. Esto no es sorprendente si se tiene en cuenta que los volúmenes de ventas en el comercio minorista de alimentos de la UE solo están creciendo a un ritmo modesto y los volúmenes de ventas en el servicio de alimentos se están quedando atrás", afirman.
A modo de resumen, "la producción en muchos sectores debería crecer entre un 1% y un 1,5% en 2026. La construcción y la dotación de personal deberían experimentar los mayores avances con respecto a 2025, pero la mayoría de las empresas de la UE no notarán grandes cambios en las perspectivas de crecimiento. El sector tecnológico podría crecer a la velocidad de la luz, pero aún es insignificante en comparación con el crecimiento tecnológico en EEUU y China", señalan en su último informe.
