La inflación de los alimentos no baja ni lo hará en el corto plazo en la eurozona

"Debemos suponer aumentos mensuales de los precios de los alimentos mayores de lo esperado"

Irene Hernández
Bolsamania | 12 mar, 2023 06:00
ep archivo   alimentos en un lineal de supermercado
EUROPA PRESS - Archivo

Mientras el precio de la energía es la razón principal detrás de la desaceleración de la inflación de la zona euro, los alimentos se convierten en el componente que más se dispara. Por el momento, no hay señales de que las presiones inflacionarias subyacentes vayan a disminuir en el corto plazo, según apuntan los analistas. ¿Cuándo creen que dejarán de encarecerse los alimentos en la zona euro?

Después de la subida registrada en lo que va de año, "debemos suponer aumentos mensuales de los precios de los alimentos mayores de lo que esperábamos anteriormente, al menos a corto plazo", expresan desde Pantheon Macroeconomics

"La inflación de los alimentos debería moderarse, aunque solo gradualmente, después de aumentar debido a la mayor inflación tanto en los alimentos no procesados ​​como en los alimentos procesados, el alcohol y el tabaco en febrero", explican.

Consideran probable que la tasa subyacente vuelva a subir en marzo y se mantenga rígida en los próximos meses. Y que el avance del precio de los alimentos debería disminuir a mediados de año al 11% y al 6% a finales de año.

No obstante, ven riesgos a esta revisión: "Sospechamos que los productores están tratando de preservar los márgenes para compensar las caídas del año pasado, cuando las facturas de electricidad y los costos del combustible se dispararon". Por lo tanto, "el riesgo para nuestro pronóstico es un aumento mayor en la tasa subyacente si las empresas continúan aumentando los precios de manera pronunciada para preservar los márgenes de ganancias", avisan.

Una opinión compartida por Danske Bank, cuyos expertos tiene claro que la inflación subyacente aún no muestran signos de tocar techo "y las expectativas de precios de venta en las encuestas sugieren que las empresas están lejos de terminar de trasladar los mayores costes de insumos y energía a los consumidores".

Y es que, a pesar de que las encuestas recientes sugerían que los minoristas esperaban que los precios de los alimentos comenzaran a descender pronto, en febrero, el dato tocó máximos, con una subida del 15% desde el 14,1% registrado en enero.

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