Netflix también tira a la baja del mercado tras unos resultados que no han gustado
El Ibex y el resto de las bolsas europeas despiden la semana con caídas. El selectivo español retrocede un 0,45%, hasta los 19.216 puntos, y cierra la semana con caídas del 0,87%. Las dudas se apoderan de la operativa en esta última sesión de la semana, y es que el 'sell-off' que están viviendo las acciones tecnológicas hace temblar al mercado. Un mercado que sigue inquieto por la situación en Oriente Medio, que lejos de mejorar parece que podría empeorar en las próximas horas, tras haberse encadenado ya la sexta noche consecutiva de ataques cruzados entre EEUU e Irán.
"Los acontecimientos en Oriente Medio empeoran a cada hora. El tráfico a través del estrecho de Ormuz ha caído a niveles de guerra", y "no se vislumbra una solución fácil", dice Ipek Ozkardeskaya, analista senior en Swissquote, que cree que "el fin de semana podría traer consigo una mayor escalada".
"Todo esto presagia problemas", destaca la experta, que pese a todo ve una buena noticia, y es que hasta ahora la reacción en el mercado petrolero "ha sido más contenida que durante las primeras semanas de la guerra con Irán". El petróleo sube este viernes, con el Brent instalado en los 86 dólares por barril y el West Texas, en los 81 dólares.
En las últimas horas Irán ha prometido tomar represalias contra la infraestructura regional si Estados Unidos lleva a cabo sus planes de atacar las instalaciones clave del país, tal y como ha avanzado el presidente Donald Trump.
"Las noticias apuntan a un conflicto cada vez más enquistado que, por el momento, creemos que seguirá intensificándose antes de que las partes acerquen posturas", señalan los analistas de Link Securities.
Sin embargo, los mercados tienen otra razón para optar por las ventas, y es la caída de las acciones tecnológicas. Según Ozkardeskaya, la "incapacidad" de los "impresionantes resultados" presentados por TSMC o Samsung, con cifras récord y que han batido las expectativas, para generar una reacción positiva en el mercado demuestra una cosa: "Las valoraciones de los fabricantes de chips se han disparado".
"Estas empresas no solo tienen precios que reflejan la perfección, sino que también están cada vez más desfasadas con respecto al panorama cambiante de la IA", señala, y es que "existe creciente inquietud ante el enorme desarrollo de la IA, señalando riesgos de sobrecapacidad, mientras que los inversores se muestran cada vez más incómodos con el enorme gasto en IA del sector, señalando riesgos de apalancamiento".
Pese a ello, las empresas tecnológicas siguen invirtiendo (TSMC ha elevado su presupuesto de inversión), y es precisamente esto último -el aumento del presupuesto de inversión- lo que está inquietando a los inversores.
Desde Link Securities comentan, por su parte, que los valores relacionados con el desarrollo de las infraestructuras de IA se han visto castigados "al aprovechar los inversores las fuertes revalorizaciones acumuladas en los últimos meses para materializar beneficios".
"Si bien los fundamentales de estas compañías continúan siendo muy sólidos, tal y como han puesto de manifiesto los resultados trimestrales publicados por gigantes del sector como ASML o TSMC, los inversores siguen cuestionándose si su negocio mantiene un carácter cíclico o ha pasado a ser estructural", explican.
En su opinión, "dado el desarrollo que esperamos siga experimentando la IA durante los próximos años, este negocio está mucho más cerca de lo segundo que de lo primero, lo que debería permitir que estas compañías coticen con múltiplos más exigentes que los actuales, especialmente tras la corrección que vienen experimentando sus acciones".
Y a todo esto hay que añadir el desplome de Netflix. Los títulos del gigante del 'streaming' han llegado a hundirse un 10% en Wall Street tras haber presentado sus resultados del segundo trimestre, que no han gustado al mercado. La compañía no solo ha decepcionado con sus ingresos, sino que ha anunciado que reducirá sus previsiones de resultados, lo que ha caído como un jarro de agua fría entre los inversores.
Más allá de eso, este viernes en el terreno macroeconómico hay varias referencias destacadas. Por un lado se ha publicado la lectura final del IPC de la eurozona de junio, que ha mostrado que los precios se moderaron cuatro décimas, hasta el 2,8%, y por el otro, en EEUU, se ha conocido el dato de producción industrial de junio, que crece menos de lo esperado, y el índice de confianza de la Universidad de Michigan correspondiente al mes de julio, que sorprende al alza.
Como ya hemos dicho, el petróleo sube, mientras que el oro avanza a 4.010 dólares por onza.
El bono del Tesoro estadounidense a 10 años cae al 4,535%.
En el mercado de divisas, el EUR/USD retrocede a 1,1438 dólares.
Y el bitcoin retrocede a 63.100 dólares.