Las negociaciones de paz en Irán y la reunión de la Fed, en el foco del mercado
El mercado de las criptomonedas trata de arrancar la semana con convicción. El bitcoin (BTC) avanza un 2% y busca estabilizarse por encima de los 66.000 dólares, mientras que el ethereum (ETH) sigue su estela e intenta hacer lo mismo en los 1.700 dólares.
En el resto de las 'altcoins', subidas similares entre las que destacan las alzas del 9% en hyperliquid (HYPE) y de más del 15% en Zcash (ZEC). En el lado negativo aparece monero (XMR), aunque apenas retrocede un 1% en las últimas 24 horas. Tokens como XRP, solana (SOL), dogecoin (DOGE) o cardano (ADA), avanzan entre un 1% y un 4%.
Los activos de riesgo avanzan con ganas este lunes tras las últimas noticias que llegan desde Oriente Medio, ya que Estados Unidos e Irán parecen haber alcanzado un acuerdo provisional para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. Ello ha provocado un desplome del petróleo, que ha sido el gran lastre del mercado desde que este conflicto estallara hace ya más de 100 días.
"Tras intensas conversaciones, nos complace anunciar que se ha alcanzado un acuerdo de paz entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán", dijo el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, este domingo en una publicación en la red social X. La firma del acuerdo se producirá el próximo viernes en Ginebra (Suiza). No obstante, el acuerdo es provisional, ya que las sanciones estadounidenses siguen sin resolverse y el presidente Donald Trump ha declarado que podría reanudar los ataques si fracasan las negociaciones nucleares.
Con todo, los analistas siguen siendo escépticos. Expertos como los de Rabobank recuerdan que se han anunciado varias docenas de supuestos acuerdos de paz entre las partes y que, por lo tanto, no sería la primera vez que la paz parece encaminada antes de que alguien se eche para atrás. Antes de que se anunciara este supuesto acuerdo definitivo, Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, ponía en cuestión que los mercados se siguiesen moviendo "por palabras con tan poca sustancia tras tres meses de sinsentido".
Sea como fuere, lo cierto es que el mercado parece que está dando por hecho que esta vez sí habrá acuerdo entre Washington y Teherán, pero no es lo único relevante. Esta semana la otra gran cita del mercado es el miércoles, ya que será la primera vez que la Reserva Federal (Fed) se reúna con Kevin Warsh presidiendo el cónclave del banco central estadounidense.
La Fed llega a la reunión con la economía creciendo a un ritmo razonable, un mercado laboral que continúa mostrando fortaleza y unas expectativas de inflación permanecen por encima de los niveles previos a la pandemia. "No estamos ante una economía que necesite estímulos urgentes. De hecho, la gran pregunta ya no es cuándo llegarán los recortes, sino cuánto tiempo deberá mantenerse una política monetaria restrictiva para evitar que la inflación vuelva a consolidarse", explica Javier Molina, analista sénior de mercados de eToro.
Cabe recordar que el mercado, según datos de la herramienta FedWatch de CME, se inclina más por una o dos subidas de tipos este año antes que por un recorte de las tasas oficiales. "Las ventas minoristas, los datos de vivienda y la encuesta manufacturera de Filadelfia ayudarán además a medir si el crecimiento sigue resistiendo o empieza a mostrar síntomas de desaceleración", agrega Molina.
Una subida de tipos sería muy negativa para activos que no generan rendimiento, como es el caso del bitcoin. De hecho, la criptomoneda reina se encuentra en un momento de especial fragilidad debido al débil sentimiento institucional (los fondos cotizados, o ETFs, al contado acumulan pérdidas netas de 2.000 millones de dólares solo en junio) mientras que los datos 'onchain' muestran que la capacidad del mercado para absorber oferta se ha deteriorado de forma significativa.
"A esto se suma un dato poco comentado, donde el coste estimado de producción para gran parte de los mineros cotizados ronda actualmente los 71.000 dólares. Con BTC cotizando por debajo de ese nivel, parte de la industria opera con márgenes muy reducidos o incluso negativos. Asimismo, los indicadores de valoración empiezan a acercarse a zonas históricamente relevantes. El precio realizado se sitúa alrededor de los 53.000 dólares y BTC cotiza cerca de su media móvil de 200 semanas, una zona donde históricamente se han formado suelos importantes del ciclo", añade Molina.
El problema, apunta, es que las métricas de capitulación todavía no alcanzan niveles comparables a los vistos en 2022. Las pérdidas realizadas acumuladas, explica Molina, siguen "muy por debajo" de los máximos registrados durante aquel mercado bajista, lo que sugiere que el proceso de limpieza de oferta podría no haber concluido.
"Hoy la cuestión no parece ser si BTC cotiza en una zona atractiva de valoración. La cuestión es qué necesita ocurrir para que vuelva a entrar demanda suficiente y esa zona de valor se transforme en una tendencia alcista sostenible", señala. Y eso, depende de tres variables: la Fed, los ETFs y la capacidad del bitcoin para mantener los 60.000 dólares. "Por eso, para quienes invierten con un horizonte de varios años, el debate ya no gira tanto alrededor de si BTC está barato o caro. El verdadero indicador que vigilar es cuándo volverá la demanda. Porque los suelos de mercado rara vez se forman cuando desaparecen los vendedores; normalmente aparecen cuando regresan los compradores", concluye.