Los tres escenarios que pueden darse con el petróleo dependiendo de lo que pase en Irán

El conflicto "eleva los riesgos para el precio del petróleo"

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Bolsamania | 03 mar, 2026

Actualizado : 14:08

El petróleo se encuentra en una encrucijada y su evolución en los mercados dependerá, y mucho, de lo que pase en Irán. Así lo creen los estrategas de Berenberg, que explican que el conflicto que se ha abierto en el país islámico tras el ataque de EEUU e Israel "genera importantes incertidumbres para los mercados y los productores de energía". Por eso han decidido analizar cómo es la situación actual del crudo y qué es lo que puede ocurrir con el precio del 'oro negro' en base a tres escenarios.

El conflicto en Irán "eleva los riesgos para el precio del petróleo", dicen los expertos de la firma alemana de análisis, que apuntan que "dado que la situación en Irán sigue siendo cambiante y susceptible de evolucionar rápidamente", han decidido proyectar tres posibles escenarios para los precios del petróleo que los inversores deben tener en cuenta a partir de ahora.

Escenario uno: se reanudan las negociaciones con daños limitados a la infraestructura

Los expertos de Berenberg opinan que en un escenario benigno "ambas partes avanzarían hacia una negociación y los daños a las principales infraestructuras energéticas de la región serían limitados". También creen que el transporte de crudo "se reanudaría en pocas semanas a través del Estrecho de Ormuz" y que las exportaciones iraníes "solo se verían modestamente afectadas".

En este contexto, apuntan estos analistas, cabría esperar que el precio del Brent "volviera gradualmente a niveles más acordes con los fundamentales, posiblemente manteniéndose en el rango de 60-70 dólares por barril". Y es que creen que el petróleo de calidad Brent "ya ha incorporado parte del riesgo geopolítico, superando nuevamente los 70 dólares por barril la semana pasada".

"Actualmente esperamos que el mercado petrolero registre un exceso de oferta de alrededor de 2 millones de barriles diarios en 2026, por lo que una disrupción limitada podría absorberse con relativa comodidad si la situación se resuelve", exponen también estos expertos.

En este sentido, recuerdan que el presidente de EEUU, Donald Trump, "ha afirmado en repetidas ocasiones que desea precios bajos del petróleo, y creemos que tiene incentivos para evitar escenarios en los que la infraestructura energética se vea amenazada y los precios del crudo se disparen, especialmente de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos previstas para finales de este año", dicen.

Escenario dos: interrupción significativa de las exportaciones iraníes

En este caso, señalan desde Berenberg, las exportaciones iraníes se verían "significativamente afectadas durante un tiempo, mientras que otras infraestructuras y exportaciones energéticas no sufrirían daños graves, retomándose las operaciones normales en pocas semanas".

Los expertos de la firma germana recuerdan que Irán producía alrededor de 4,8 millones de barriles diarios en enero y exportó cerca de 2 millones de barriles diarios durante 2025, destinando la mayoría de estas exportaciones a China. "Si estos envíos se interrumpieran debido a daños sustanciales en infraestructuras u otras circunstancias, eso bastaría para dejar el mercado mundial de petróleo aproximadamente equilibrado, eliminando el actual exceso de oferta".

Como dicen, "tras un posible repunte a corto plazo, anticipamos que el Brent podría estabilizarse en el rango de 70-85 dólares por barril bajo este escenario".

Este sería, por tanto, un escenario de equilibrio. "Creemos que el mercado petrolero quedaría en términos generales equilibrado durante 2026. La OPEP podría aumentar la producción para aliviar los temores de suministro, aunque estimamos que solo alrededor de 1 millón de barriles diarios adicionales estarían cómodamente disponibles, dejando una capacidad muy limitada ante cualquier otra interrupción del suministro", comentan los analistas de Berenberg.

Además, añaden, "con las exportaciones iraníes limitadas, el coste para Irán de afectar el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz sería muy bajo (mientras que actualmente depende de ese tránsito para su propio petróleo)". Por tanto, remarcan, "el temor a una disrupción prolongada probablemente persistiría, incorporando una prima de riesgo significativa en los precios del crudo durante el resto del año".

"También prevemos que el crecimiento de la oferta de petróleo fuera de la OPEP se desacelere a partir de 2027", detallan los estrategas de la firma de análisis alemana, que creen que el equilibrio del mercado "dependerá entonces del crecimiento de la demanda y de otros factores, pero los precios podrían seguir aumentando en 2027 y más allá para incentivar una mayor inversión y crecimiento de la oferta, ya que el mercado tardaría tiempo en compensar la pérdida de las exportaciones iraníes".

Escenario tres: cierre prolongado del Estrecho de Ormuz

En este escenario, apuntan desde Berenberg, si el Estrecho de Ormuz "permaneciera cerrado durante un período prolongado (por ejemplo, varios meses o más), ya sea por minas o por la amenaza de ataques con drones, y una parte sustancial del petróleo que transita por él quedara bloqueada, el mundo afrontaría un fuerte shock de precios del crudo".

"Una escasez significativa de oferta obligaría a un ajuste vía precios para racionar la demanda, lo que probablemente impulsaría el Brent muy por encima de los 100 dólares por barril, con potencial de picos hasta o incluso por encima de máximos históricos previos", añaden estos expertos.

Sin olvidar, remarcan, que además Qatar y Emiratos Árabes Unidos también exportan gas natural licuado (GNL) a través del Estrecho de Ormuz, lo que representa alrededor del 20% de las exportaciones mundiales de GNL. "Si estos flujos también se vieran afectados, el mercado de GNL podría tensionarse, ejerciendo presión al alza sobre los precios del GNL y del gas en Europa", explican.

LAS PETROLERAS MÁS SENSIBLES AL PRECIO

Asimismo, en Berenberg han analizado cuáles son las petroleras europeas más sensibles a los precios del petróleo, basándose en las cifras de beneficio neto ajustado publicadas para el conjunto de 2025 y en las guías proporcionadas por las propias compañías sobre su sensibilidad al precio del petróleo.

En concreto, han hecho un ejercicio proyectando el impacto que tendría un movimiento de 10 dólares por barril en el Brent sobre el beneficio neto ajustado. "Consideramos que Eni y BP son las más sensibles, seguidas por Shell y Equinor. Galp, Repsol y OMV son las menos sensibles", dicen estos expertos.

Tal y como apuntan, "unos precios del petróleo más elevados deberían impulsar revisiones al alza de los beneficios para el conjunto del sector y favorecer un mejor comportamiento relativo del grupo frente al mercado en general".

Por esto estiman que un movimiento de 10 dólares por barril en el precio del crudo "se traduciría en un incremento aproximado del 8% en el flujo de caja operativo (CFFO) agregado del conjunto de compañías".

En cuanto a las compañías de exploración y producción, Berenberg cree que Kistos es la más expuesta, seguida de Aker BP, Harbour Energy y Energean desde el punto de vista del flujo de caja, y remarca que la exposición de Energean a Israel "podría aumentar la prima de riesgo de sus acciones a corto plazo".

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