Los tres nuevos escenarios que se manejan para el petróleo tras el acuerdo EEUU-Irán
Ambas partes se han dado un plazo de 60 días para cerrar un acuerdo definitivo
EEUU e Irán firmaron hace unos días un memorándum de entendimiento preliminar que sienta las bases para la nueva negociación que van a abrir en busca de un acuerdo definitivo, para lo que se han dado un plazo de 60 días. Este documento contempla, entre otras cosas, un alto el fuego, algunas concesiones económicas y, lo más importante, la reapertura del estrecho de Ormuz, lo que ha generado un cierto alivio en los mercados. ¿Qué podemos esperar a partir de ahora para el petróleo?
Los expertos de ING señalan en uno de sus últimos informes que este memorándum solo marca el inicio de las negociaciones, y no un acuerdo definitivo, por lo que aún no se pueden echar las campanas al vuelo. "Que estas negociaciones tengan éxito a la larga es otra cuestión", dicen.
En su opinión, "el alivio en los mercados financieros no debe confundirse con una desaparición total de los riesgos geopolíticos, sino más bien con una reacción a la reapertura del estrecho de Ormuz", que antes de la guerra era la vía principal por la que circulaban aproximadamente el 20% de los suministros de petróleo y gas que abastecían la demanda mundial.
"Los precios del petróleo ya han bajado, disipando algunos temores inflacionistas recientes. Sin embargo, en nuestra opinión, los mercados podrían ser algo demasiado optimistas respecto a la velocidad de la reapertura", comentan los analistas del banco holandés.
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Y es que, remarcan, queda por delante aún mucho trabajo. "Habrá que descubrir y retirar las minas, determinar las primas de los seguros y, finalmente, cargar los buques y que estos vuelvan a transitar por el estrecho. Este será un proceso muy gradual", y de hecho se prevé que pasen "varios meses antes de que el tráfico en Ormuz vuelva a los niveles previos a la guerra".
También apuntan que a partir de ahora es de esperar que las presiones inflacionarias sean "algo más breves", que el impacto adverso de los precios más altos de la energía sobre el crecimiento sea "más limitado" y que los bancos centrales sean "más reacios a subir los tipos de forma agresiva, o incluso a subirlos en absoluto".
"Salvo, quizás, el Banco Central Europeo, que se ha metido en un callejón sin salida, lo que dificulta aún más evitar una segunda subida de tipos", comentan.
En cualquier caso, destacan que "si el memorándum de entendimiento realmente marca el inicio de unas negociaciones exitosas, podríamos regresar al panorama macroeconómico que esperábamos a principios de año". A saber: "Una economía global en recuperación gradual, con riesgos de inflación inferior a la prevista y recortes de los tipos de interés por parte de los bancos centrales".
Los estrategas de ING identifican ahora tres posibles escenarios para el precio del petróleo que habrá que vigilar:
1. Escenario base: ¡Lo hemos conseguido! ¡Tenemos un acuerdo!
En este escenario, se firma un alto el fuego de 60 días y ambas partes trabajan para alcanzar un acuerdo más permanente. Esto resulta difícil debido a los puntos conflictivos. Sin embargo, Estados Unidos e Irán logran acordar un pacto a largo plazo, aunque no resuelva completamente todos los problemas.
Como resultado, se levantan los bloqueos, lo que permite a los petroleros salir del Golfo Pérsico, si bien la eliminación de minas del agua llevará tiempo. La firma del acuerdo, no obstante, infunde confianza a las navieras para enviar buques al Golfo Pérsico, lo que permite una rápida recuperación del flujo a través del estrecho de Ormuz.
La disposición de las navieras a regresar al Golfo Pérsico permite que la producción de petróleo se reactive a un ritmo más rápido. La flexibilización de algunas sanciones a Irán significa que las exportaciones iraníes se recuperan, superando finalmente los niveles previos a la guerra.
2. Las negociaciones de 60 días se estancan
Este escenario coincide esencialmente con el escenario base anterior. Tras la firma del memorándum de entendimiento, las negociaciones se estancan, lo que provoca una leve escalada del conflicto. Los flujos de energía se mantienen muy restringidos hasta finales de julio.
El mercado alcanza un punto de inflexión en torno a este periodo, donde los precios se disparan debido a la creciente escasez de existencias. Estos precios más altos impulsan nuevos esfuerzos para alcanzar un acuerdo que permita la reanudación del flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz.
3. Reescalada
En este último escenario, las negociaciones de 60 días se interrumpen en algún momento, seguidas de una importante escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Los flujos a través del estrecho de Ormuz siguen muy restringidos debido a la reaparición de ataques.
Los grupos afines a Irán se involucran más. Los hutíes interrumpen las exportaciones de petróleo saudí del Mar Rojo, mientras que Fujairah, en los Emiratos Árabes Unidos, es blanco de ataques, junto con la infraestructura energética regional.
En esencia, esto perturba gravemente los flujos al menos hasta finales de año, con una mayor interrupción durante el tercer trimestre, un periodo estacionalmente de mayor demanda. Los precios deben dispararse para garantizar una destrucción de la demanda suficiente que permita reequilibrar el mercado petrolero.