Goldman Sachs no ve techo para el oro: ¿puede llegar a los 4.000 dólares?

Dos catalizadores sustentan la tesis alcista sobre el metal precioso

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Bolsamania | 21 may, 2025

El oro se ha convertido en uno de los protagonistas indiscutibles de 2025. La tensión arancelaria y los conflictos geopolíticos han provocado fortísimos repuntes en los últimos meses, llevando al metal precioso a afianzar su condición de refugio favorito de los mercados y a batir sucesivos máximos históricos.

Con todo, el oro se ha desinflado ligeramente en las últimas semanas, lastrado, principalmente, por la tregua comercial de 90 días entre Estados Unidos y China. Este acuerdo ha templado parcialmente las preocupaciones de los inversores sobre la salud de la economía estadounidense, cuyo PIB se redujo por encima de lo previsto en el primer trimestre, así como por la volatilidad de los mercados.

No obstante, Goldman Sachs tiene claro que los precios del metal precioso seguirán subiendo hasta rozar los 4.000 dólares a finales de año.

DOS GRANDES CATALIZADORES

La tesis de la entidad neoyorquina sobre el oro es clara: sigue siendo el valor refugio por excelencia. Ello, a pesar de que la fuerte caída en las acciones llevó a los inversionistas a vender activos líquidos como el oro para recaudar efectivo que sirviera como colateral frente a sus posiciones en el mercado de acciones, provocando un descenso del 5% en el metal precioso.

"Esto ya lo hemos visto antes en 2008, 2020 e incluso en agosto de 2024. Tiempos como estos son buenas oportunidades de compra, porque el oro normalmente rebota poco después cuando los inversionistas buscan activos seguros", señala Lina Thomas, analista de Goldman Sachs Research.

Normalmente, el oro se considera un refugio seguro, que se fortalece en tiempos de volatilidad y cuando las acciones caen. Y la narrativa a largo plazo del oro es, según la firma estadounidense, muy positiva.

En primer lugar, porque los bancos centrales han estado comprando oro de forma masiva en los últimos años. El punto de inflexión, señala Thomas, lo marca la guerra en Ucrania, ya que los países del G7 respondieron a la invasión de Rusia congelando más de 280.000 millones de dólares en activos rusos.

Esas tenencias eran principalmente valores en euros, pero también en dólares estadounidenses y otras monedas. La mayoría de esos activos extranjeros estaban en Bruselas y sirvieron a los bancos centrales para seguir comprando oro.

En concreto, Goldman Sachs Research estima que las compras de oro por parte de bancos centrales en el mercado extrabursátil de Londres se han multiplicado por cinco. Y la firma estadounidense espera que esta tendencia de adquisiciones se mantenga, al menos, durante tres años más.

"Lo que hemos visto desde 2022 es este impresionante aumento, este gran auge. Los bancos centrales están elevando estructuralmente el piso de los precios al reducir constantemente la cantidad de oro disponible para el comercio en el mercado. Como resultado, incluso durante correcciones, los nuevos mínimos son más altos que los precios de semanas anteriores", señala Thomas.

Por si fuera poco, los bancos centrales de mercados emergentes, que tienen un menor porcentaje de sus reservas en oro, también están tratando de alcanzar a sus contrapartes en mercados desarrollados. Sin ir más lejos, China tiene menos del 10% de sus reservas en oro, comparado con alrededor del 70% o más en EEUU, Alemania, Francia e Italia. "El promedio global ronda el 20%, lo que consideramos un objetivo plausible a mediano plazo para los grandes bancos centrales de mercados emergentes", destaca Thomas.

Por otro lado, las tasas de interés han sido históricamente una de las dinámicas más importantes en el precio del oro. Como el metal no genera rendimiento como los bonos, resulta más atractivo cuando las tasas de interés son bajas (y viceversa cuando los rendimientos de los bonos son altos). Y los tipos de interés están bajando, especialmente en Europa.

Ello está haciendo que los inversores privados estén volviendo a hacer que los capitales fluyan hacia fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) respaldados por oro.

Según Goldman Sachs Research, los ETF vinculados al oro tienen unos 294.000 millones de dólares en activos bajo gestión, lo que aproximadamente representa unas 3.000 toneladas del material. Fondos de pensiones y pequeños inversionistas minoristas poseen la mayoría de estas inversiones en ETF de oro.

Las tenencias en ETF suelen seguir de cerca las tasas de interés. Por esta razón, los precios del oro han estado históricamente correlacionados con las tasas. Más recientemente, las compras de los bancos centrales han causado cierta divergencia, pero Thomas dice que la influencia de las tasas no ha desaparecido por completo.

"Si bien las tenencias en ETF siguen de cerca las tasas, suelen excederlas significativamente cuando aumentan los temores de recesión. Estamos viendo un fuerte aumento en las tenencias de ETF, más allá del nivel que sugeriría un modelo basado en tasas, ya que los inversionistas temen una posible recesión", destaca esta experta.

¿4.000 DÓLARES POR ONZA?

En este contexto, Goldman Sachs Research cree hay motivos de sobra para pensar que el oro seguirá subiendo este año.

En concreto, Thomas pronostica que el metal precioso subirá hasta 3.700 dólares por onza para final de 2025 y podría alcanzar los 3.880 dólares si se materializa una recesión. Y quién sabe si incluso más.

"Los inversionistas privados también podrían volverse hacia el oro para diversificarse fuera de los activos estadounidenses, especialmente si las coberturas tradicionales como los bonos del Tesoro siguen teniendo un rendimiento inferior durante caídas del mercado de acciones", apunta esta experta.

Aunque no es el escenario base del equipo, Thomas dice que incluso una pequeña rotación fuera de activos de EEUU hacia el oro tendría un gran impacto positivo en su precio, dada la diferencia en el tamaño de los mercados. Por ejemplo, las tenencias globales de ETF de oro representan solo alrededor del 1% del total de bonos del Tesoro en circulación de EEUU y el 0,5% de la capitalización bursátil del S&P 500.

“Mientras que el principal factor desde 2022 era exclusivamente la compra por parte de los bancos centrales, ahora los inversionistas en ETF también se están sumando a la ola del oro. Como ambos compiten por el mismo oro físico, esperamos que los precios del oro sigan subiendo aún más", sentencia Thomas.

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