El crédito privado reaviva un "inquietante eco" de 2008: "Puede tener implicaciones amplias"
Los analistas miden el riesgo de un posible impacto sistémico
Actualizado : 14:08
El mercado de crédito privado ha activado las alarmas tras la decisión de algunas entidades, como Morgan Stanley, de limitar los reembolsos de sus fondos de crédito ante las crecientes demandas de retirada de los inversores, en lo que algunos analistas ya ven un "inquietante eco" de la gran crisis financiera de 2008.
En concreto, Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, asegura que la situación actual reaviva un "inquietante eco del cierre de los reembolsos de los fondos de crédito de Bear Stearns, centrados en valores respaldados por hipotecas, en 2007", en la antesala de una de las mayores crisis del presente siglo.
Cada vez son más las entidades que avisan sobre la situación. Banco Santander alertó ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre los efectos que una crisis en el crédito privado puede tener sobre su balance, mientras que Apollo Debt Solutions (ADS), el fondo de crédito privado de Apollo, anunció límites del 5% a los reembolsos después de que los inversores quisieran retirar un 11% del total.
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Así, Mould identifica un "aumento de los temores sobre la posible exposición al crédito privado y al capital privado" de las principales entidades del sistema financiero, especialmente "tras las quiebras de First Brands y Tricolor en Estados Unidos, así como la decisión de algunos fondos de crédito privado de bloquear los reembolsos de inversores nerviosos que quieren retirar su dinero".
Ante esta situación, ve probable que los mayores bancos "reciban preguntas y solicitudes de garantías sobre el grado de exposición de su cartera de préstamos al crédito privado y al capital privado cuando se publiquen sus resultados del primer trimestre en abril y mayo".
Por su parte, Richard Hunter, jefe de Mercados en Interactive Investor, también se fija en las "señales de inestabilidad en el mercado de crédito privado", y cree que "el aumento de los impagos podría tener repercusiones más amplias para la economía, y en particular para algunos de los bancos más grandes con exposición a este tipo de activos".
Para Deutsche Bank, "los mercados se están adaptando gradualmente a la probabilidad de un período de crisis más prolongado, con una volatilidad vinculada al petróleo, condiciones financieras más restrictivas y una creciente fragilidad del crédito privado que influyen en el comportamiento de los distintos activos".
Mientras, los analistas de Goldman Sachs explican que "en el crédito privado ha habido una creciente preocupación por la solvencia debido a la flexibilización de los estándares crediticios en los últimos años, como consecuencia del fuerte crecimiento posterior a la crisis financiera mundial".
"Nuestro equipo de crédito considera que los riesgos sistémicos del crédito privado deberían ser limitados, pero el aumento de las primas de riesgo implica un endurecimiento adicional de las condiciones financieras, más allá de la crisis energética", prevén.
¿RIESGO SISTÉMICO?
En su encuesta global de gestores de fondos, Bank of America (BofA) ha encontrado que el 63% de los participantes "afirma que el capital privado/crédito es la fuente más probable de un evento crediticio sistémico".
Sin embargo, Darío Messi, analista jefe de renta fija de Julius Baer, se muestra más optimista al asegurar que "el crédito privado no representa un riesgo sistémico, sobre todo porque sus vínculos con el sistema bancario siguen siendo manejables y los reguladores supervisan con mayor atención las posibles interconexiones y vulnerabilidades".
"Incluso se podría argumentar que la aparición de este canal de crédito ha diversificado aún más el sistema financiero, mejorando así su resiliencia frente a choques. Para que una clase de activo sea sistémica, el tamaño por sí solo no es suficiente; también debe estar profundamente interconectada con otros canales de crédito críticos, particularmente los bancos que reciben depósitos", indica.
Aunque existen vínculos, añade, "sobre todo a través del creciente volumen de préstamos bancarios a intermediarios financieros no bancarios, sigue siendo esencial evaluar dónde se encuentran las verdaderas interdependencias".
"Hasta ahora, y según nuestro conocimiento, las vulnerabilidades fuera de balance parecen relativamente contenidas, respaldadas por un entorno regulatorio que se ha vuelto cada vez más vigilante frente a estos riesgos latentes. Como ejemplo, el tratamiento de las exposiciones a contrapartes en áreas como las transferencias de riesgo sintéticas ilustra esta mayor atención. En resumen, mantenemos la visión de que un deterioro del ciclo de crédito dentro del crédito privado no constituye, por sí mismo, una amenaza sistémica", resume.
Por otro lado, en lo que respecta a los inversores, se cuestiona si el crédito privado "resulta atractivo en este momento del ciclo económico".
"La opacidad estructural del crédito privado limita de manera inherente la visibilidad que tienen los inversores sobre si los riesgos de crédito están totalmente compensados a las valoraciones vigentes. Algunos indicadores, particularmente en vehículos cotizados, sugieren que ya se ha descontado un grado sustancial de pérdida de crédito. Al mismo tiempo, los prestatarios subyacentes finales suelen estar altamente apalancados, lo que implica un aumento natural de los incumplimientos de crédito respecto a los niveles relativamente benignos observados hasta ahora", comenta.
Más allá del riesgo principal, cree que puede estar surgiendo "una prima adicional", ya que esta clase de activo "todavía carece de un historial probado a lo largo de un ciclo económico completo y la visibilidad sobre las exposiciones empresariales subyacentes sigue siendo limitada".
"No obstante, es importante recordar que uno de los principales desafíos es la descoordinación de liquidez, y proporcionar liquidez precisamente cuando escasea puede, en última instancia, ser recompensado", concluye.