BofA ve excesivo optimismo sobre la IA y reafirma su visión negativa de la bolsa europea

El mercado da por hecho un boom de beneficios que podría no darse

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Bolsamania | 06 jun, 2026

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en uno de los principales motores de las bolsas mundiales, pero Bank of America (BofA) cree que los inversores podrían estar descontando un escenario demasiado favorable.

En un informe titulado 'The Golden Age of Corporate Profitability' ('La edad de oro de la rentabilidad empresarial'), la entidad sostiene que el mercado está dando por hecho que la IA provocará un aumento estructural de los márgenes y los beneficios empresariales, un escenario que considera posible, pero que también está rodeado de importantes riesgos.

"La visión de un aumento inminente de la rentabilidad empresarial es plausible, pero muchas cosas tienen que salir bien para que se materialice", advierten los estrategas del banco.

La entidad compara el momento actual con el impacto de la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio

Según explican, las expectativas de beneficios han acelerado con fuerza en los últimos meses pese a que los indicadores de actividad económica no muestran una mejora equivalente. El consenso espera que los márgenes empresariales alcancen niveles récord tanto en Europa como a nivel global, una evolución que BofA atribuye en gran medida al entusiasmo generado por la inteligencia artificial.

Los analistas consideran que el mercado está asumiendo que las compañías podrán aumentar de forma permanente su rentabilidad gracias a la sustitución de trabajadores por herramientas de IA y al incremento de la productividad derivado de esta tecnología.

"Los mercados parecen estar descontando un escenario en el que el despliegue de herramientas de inteligencia artificial podría conducir a un nuevo aumento estructural de la productividad y la rentabilidad empresarial al permitir a las compañías sustituir capital humano por bots de IA más baratos", señalan.

LA COMPARACIÓN CON LA ENTRADA DE CHINA EN LA OMC

Uno de los aspectos más llamativos del informe es la comparación histórica que realiza BofA. La entidad recuerda que la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001 provocó una reducción del poder negociador de los trabajadores en las economías desarrolladas y contribuyó a un incremento estructural de los márgenes empresariales.

Ahora, los estrategas creen que el mercado está apostando por un fenómeno similar, pero esta vez impulsado por la inteligencia artificial. "La competencia de la IA podría hacer con los trabajadores de oficina lo mismo que la competencia exterior hizo con los trabajadores industriales a comienzos de siglo", resumen.

No obstante, también recuerdan que existe otra interpretación posible: que el fuerte aumento de los beneficios responda simplemente a la fase inicial de un gran ciclo de inversión, como ocurrió en otros episodios históricos de expansión tecnológica, desde los ferrocarriles hasta Internet. En esos casos, los márgenes tendieron a aumentar inicialmente para después normalizarse a medida que crecía la competencia y aumentaba la capacidad instalada.

CINCO RIESGOS PARA EL ESCENARIO ALCISTA

BofA identifica varios factores que podrían impedir que se materialice ese escenario de "edad de oro" de los beneficios empresariales.

En primer lugar, advierte de los riesgos macroeconómicos derivados de la energía y del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Aunque los mercados han celebrado los avances hacia una posible tregua, la entidad recuerda que la reapertura completa del estrecho de Ormuz sigue lejos de estar garantizada y que una prolongación de las tensiones podría acabar afectando al crecimiento global.

Hay varios factores que podrían impedir que se materialice ese escenario de "edad de oro" de los beneficios empresariales

En segundo lugar, alerta de que la sustitución de trabajadores por inteligencia artificial podría terminar debilitando el consumo. "Puede ser racional para cada empresa reducir plantilla para mejorar su rentabilidad. Sin embargo, si muchas compañías lo hacen al mismo tiempo, ello podría debilitar aún más un mercado laboral ya frágil", explica el banco.

La entidad también destaca el incremento de los costes asociados al uso de la IA. Según señala, el coste de los tokens utilizados por los grandes modelos de lenguaje se ha duplicado este año, lo que podría poner en cuestión parte de los ahorros esperados.

A ello se suman las dudas sobre la velocidad real a la que la inteligencia artificial será capaz de elevar la productividad y el riesgo de que surjan respuestas regulatorias o fiscales frente a unos beneficios empresariales extraordinarios.

NEGATIVOS CON LA BOLSA EUROPEA

Pese a los máximos históricos alcanzados por las bolsas y al fuerte impulso de los beneficios empresariales, BofA mantiene una visión negativa sobre la renta variable europea. La firma considera que el mercado está infravalorando los riesgos para el crecimiento económico y sobrevalorando la posibilidad de que la IA genere una expansión estructural de los márgenes empresariales.

"Creemos que los mercados siguen infravalorando los riesgos potenciales de destrucción de demanda y sobrevalorando la posibilidad de un aumento estructural de la rentabilidad empresarial", afirma.

Por ello, mantiene una recomendación negativa sobre la bolsa europea y estima un potencial descenso cercano al 10% para las acciones del Viejo Continente desde los niveles actuales.

En cuanto a sectores, sus posiciones favoritas para protegerse frente a un posible deterioro del mercado son alimentación y bebidas, farmacéuticas y compañías de calidad, mientras que mantiene una visión menos favorable sobre bancos y bienes de capital.

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