La UEFA quiere cortar las alas a Red Bull en la Champions
Red Bull deberá elegir entre Salzsburgo y Leipzig para competir en la Champions League la siguiente temporada
- Un artículo de la UEFA prohíbe a un dueño tener en una competición a dos o más clubes
- Red Bull tiene hasta cinco equipos repartidos por el mundo
Actualizado : 11:15
Red Bull es un imperio. El deporte es un nicho que la bebida energética explota de manera monumental en cuanto a patrocinios deportivos. Esta temporada el Leipzig ha sido la gran sensación de la Bundesliga, pero podría no entrar en Champions League debido a que un dueño no puede tener inscrito dos clubes en la máxima competición. El Salzsburgo ha sido campeón en Austria.
“Red Bull te da alas”. Este es el famoso spot publicitario que todo el mundo conoce. Y en el fútbol europeo, los clubes que son propiedad de la bebida parecen haberse tatuado estas cinco palabras. El Salzsburgo se ha coronado rey de la liga austriaca de la mano del español y ex jugador internacional español Óscar Martínez. Hasta ahí poca novedad, ya que es uno de los combinados punteros de Austria. Por otro lado, en una de las competiciones más importantes del mundo, la Bundesliga, un equipo ha irrumpido de manera colosal. El Leipzig, propiedad también de Red Bull.
El club teutón gobernó durante más de media temporada, aunque el Bayern de Múnich se ha terminado llevando la Liga. Pero su segundo puesto le ha dado la posibilidad de participar en la Champions League en la siguiente edición. Sin fase previa de por medio. Pero la UEFA ya ha avisado de que esto no podrá suceder. Red Bull tendrá que elegir o entre el Leipzig o el Salzsburgo.
Un artículo de la UEFA prohíbe a un dueño tener en una competición a dos o más clubes
Según estipula el reglamento de la UEFA, "ningún individuo o entidad puede tener control o influencia en más de un club participante en una competición de clubes", lo que dejaría al organismo en la delicada situación de tener que impedir que uno de los dos juegue el torneo. “Con esto, la UEFA quiere evitar todo tipo de suspicacias, como evitar un conflicto de intereses. Imagina que ambos quedan encuadrados en el mismo grupo, generaría dudas porque son del mismo dueño. Además, ambos equipos tienen acuerdos de cooperación”, argumenta Rubén Miranda, abogado experto en derecho deportivo. “No auguro buenos presagios para Red Bull”, incide. “El organismo es muy inflexible con estos temas. Estamos acostumbrados como clubes tienen que dejar el patrocinio porque no cumple requisitos o tiene que reducir su tamaño… imagina esto”, vaticina.
La dueña de ambos clubes ya ha salido a defenderse. Un comunicado, firmado por el presidente del club germano explica que la vinculación entre patrocinadores no deja de ser la misma que pueden tener otros equipos en común, como el Real Madrid o el Arsenal con Fly Emirates.
Según varios de comunicación alemanes y austríacos, Red Bull estaría buscando la fórmula para que ambos clubes puedan participar. Estos diarios hablan de vender, al menos esta temporada, su participación (99%) del Salzsburgo para luego volver a repescarlo. Jugada inteligente.
DUEÑOS A LA SOMBRA
Red Bull es el dueño de ambos clubes, de eso no hay ninguna duda. Pero la bebida energética ha tenido que poner un tupido velo para que la marca no aparezca en primera plana.
Por ejemplo, en Austria ha tenido que crear una sociedad sin ánimo de lucro. La legislación del país centroeuropeo impide que una persona o empresa posea el accionariado de un club deportivo. Desde que Red Bull es la ‘propietaria’ del club del Salzsburgo ha conseguido llevarse a sus vitrinas hasta ocho títulos ligueros. La energética desembarcó en este proyecto en 2005. En el nombre del equipo sí que aparece la palabra Red Bull (Red Bull) Salzsburgo, además de llevar en la camiseta como spot principal el logo. Además, el escudo aparecen dos toros enfrentados, muy similar al logo principal de la bebida.
En Alemania es diferente. El Leipzig es el equipo más odiado por parte de los aficionados alemanes. Sí, incluso por delante del Bayern de Múnich. ¿La razón? El dinero. Este club nace en 2009 ya que el magnate y dueño de Red Bull, Dieter Mateschitz, compró la licencia del modesto SSV Makranstädt, que sufría una crisis económica desmesurada. Con los derechos comprados, un nuevo club se instala en Leipzig (una ciudad de 500.000 habitantes al este de Alemania). La acogida es bestial por parte de los aficionados locales, ya que el fútbol en el este del país siempre tuvo un escaso nivel tras la II Guerra Mundial. En apenas cuatro años ya estaba en Bundesliga 2 (segunda división) y esta temporada ha sido su primera en la Bundesliga, consiguiendo el segundo puesto. Todos los veranos se ha repetido el mismo gesto. Sacar un buen fajo de dinero de la cartera. Esa es la razón por la que el aficionado al fútbol germano tenga tanto odio al club del toro.
En el caso del club alemán, no aparece Red Bull en el nombre del equipo, ya que la Federación de Alemania no permite que los clubes estén patrocinados. Oficialmente el RasenBallsport Leipzig, que en alemán significa decir "deporte de balón sobre hierba", es controlado por una asociación de miembros, aunque no todos cuentan con derecho a voto.
Esta asociación decidió crear en 2014 una nueva para que se hiciera cargo del equipo profesional y de las divisiones inferiores hasta mayores de 15 años, asumiendo el 1% de participación y dejando el 99% restante en poder de Red Bull. El presupuesto que ha tenido este año es de 271 millones de euros, uno de los más altos de la competición alemana.
MODELO POR IMPLANTAR EN EUROPA
Red Bull es todo un mecenas para asociaciones deportivas y deportistas individuales. La empresa destina más de 25% de sus beneficios (más de 6.000 millones en facturación) en marketing en deporte y deporte de riesgo.
En Europa es muy extraño encontrarse con el modelo de Red Bull (una empresa es la dueña del 100% del club). Juventus o Bayern tienen un porcentaje alto de grandes multinacionales, pero nunca ese baremo. Por eso, la bebida energética es de las pocas en el continente más importante del fútbol. De hecho, sólo hay otros dos casos similares. Wolsfburgo (Volkswagen) y el Bayer Leverkusen (propiedad de Bayer).
Red Bull posee otros muchos casos iguales que los de Leipzig y Salzsburgo. La MLS cuenta con el New York Red Bull. El equipo rico de la ‘capital del Mundo’. Además, en el continente americano cuenta con el Red Bull Brasil, que ya tiene títulos en sus vitrinas (campeonato Paulista en 2015). Por último, en África también compite el Red Bull Ghana. En España, la bebida energética estuvo muy cerca de asentarse en Valencia para comprar el club ché, pero Peter Lim se adelantó a las negociaciones.