El sector manufacturero de la eurozona acelera: "Señales de una alentadora resiliencia"

La expansión de junio cierra el trimestre más sólido desde los primeros meses de 2022, según el PMI

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Bolsamania | 01 jul, 2026

Actualizado : 12:11

La producción manufacturera de la eurozona se acelera en junio, lo que "se suma a las señales de una alentadora resiliencia de la economía", según muestra el índice PMI, que se encuentra en territorio de expansión por quinto mes consecutivo.

De hecho, "la expansión de junio cierra el trimestre más sólido para la producción manufacturera de la zona euro desde los primeros meses de 2022 y contrarrestará el reciente declive registrado en la economía del sector servicios", añaden en S&P Global Market Intelligence.

El índice PMI del sector manufacturero de la zona euro se situó por encima del nivel de ausencia de cambios de 50. No obstante, el índice experimentó un ligero descenso, de 51,6 registrado en mayo a 51,4.

"Este crecimiento sostenido vino acompañado de una bienvenida moderación de las presiones de los costes, que refleja en gran medida la fuerte caída de los precios del petróleo observada durante el mes, así como una disminución de las preocupaciones sobre el suministro", señalan.

No obstante, apuntan que no está claro si las noticias más positivas procedentes de Oriente Medio conducirán a una mejora adicional del desempeño a corto plazo en la economía del sector manufacturero.

"Por un lado, la bajada de los precios de la energía y la mejora de las condiciones del suministro son factores muy positivos: no solo reducen los costes de las empresas y mitigan posibles interrupciones en el suministro, sino que también ayudan a impulsar la demanda de los consumidores mediante una inflación más baja. Por otro lado, en los últimos meses los productores se han beneficiado del acopio de existencias por motivos de precaución. Esta tendencia ya está empezando a remitir y podría convertirse en un lastre para el crecimiento en los próximos meses", explican.

En concreto, los fabricantes de la zona euro cerraron el primer semestre del año registrando un aumento de los volúmenes de producción por sexto mes consecutivo. De hecho, el ritmo de expansión se aceleró ligeramente respecto a la mínima de cuatro meses registrada en mayo.

Tras haberse estancado en mayo, los nuevos pedidos recibidos por los fabricantes de la zona euro señalaron un aumento. Sin embargo, dicho incremento fue solo marginal. La demanda de exportación siguió siendo un lastre, al registrar un descenso por segundo mes consecutivo. El volumen de materias primas y productos semielaborados adquiridos por las empresas manufactureras de la zona euro disminuyó en junio, poniendo fin a un periodo de tres meses de crecimiento.

En su lugar, los insumos para la producción se utilizaron directamente de las existencias, hecho subrayado por una contracción mensual de los stocks de compra. El ritmo de reducción se aceleró y fue el más fuerte desde enero pasado. El consumo de materiales adquiridos con antelación permitió a los fabricantes de la zona euro mitigar el impacto operativo de las interrupciones en la cadena de suministro.

Los datos de junio indicaron que la capacidad de los proveedores seguía bajo una fuerte presión. No obstante, se observaron ciertos indicios de atenuación de las presiones, ya que el subíndice correspondiente alcanzó su nivel más alto en tres meses. Aun así, el Índice de Plazos de Entrega de los Proveedores se mantuvo muy por debajo del nivel registrado antes del estallido del conflicto bélico en Oriente Medio.

Por otra parte, los fabricantes de la zona euro pudieron poner al día sus cargas de trabajo. De hecho, en junio consiguieron reducir el volumen de pedidos pendientes por segundo mes consecutivo, a pesar de la continua disminución de dotación de personal en las fábricas. La magnitud de la caída del empleo fue moderada y menor que la observada en mayo.

Un aspecto destacado de los últimos datos de la encuesta PMI se refiere a los precios. La tasa de inflación de los costes de los insumos, aunque todavía elevada, descendió en junio hasta su nivel más bajo desde marzo, rompiendo así una tendencia alcista sostenida del subíndice subyacente que se remontaba a septiembre de 2025. En cuanto a la fijación de sus precios, los fabricantes de la zona euro mostraron una actitud menos agresiva. La tasa de inflación de los precios de venta se ralentizó hasta alcanzar su mínima de tres meses.

Por último, la confianza empresarial repuntó de nuevo en junio, lo que refleja una nueva mejora tras haber caído hasta su mínima de 16 meses en abril. Sin embargo, las expectativas para los próximos doce meses se mantuvieron ligeramente por debajo de su tendencia histórica.

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