El mercado teme ahora que la acción del BCE y la Fed no sirva de antídoto al coronavirus

Los inversores confiaban en una relajación de la política que mitigase las consecuencias del brote

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Bolsamania | 27 feb, 2020

Actualizado : 09:55

Hace unos días la subida de las bolsas pese al avance del coronavirus encontraba su explicación en que los inversores confiaban en la intervención de los bancos centrales para mitigar las consecuencias económicas de la epidemia. Sin embargo, ahora la sensación es bien distinta, y el mercado teme ya que las medidas que puedan adoptar el Banco Central Europeo (BCE) o la Reserva Federal estadounidense (Fed) no sean suficientes como antídoto ante el brote, que cada vez se extiende a más países.

Las sensaciones de los analistas son muy diferentes a las de hace una semana. Tanto que ahora alertan de que la relajación de los bancos centrales, si llega, ya sea en forma de recortes de tipos o de una mayor liquidez, podría no servir para nada. "Los inversores se han dado cuenta de que pese a los superpoderes mostrados por los bancos centrales en los últimos once años, ni siquiera ellos pueden mitigar los efectos globales de un virus que sigue extendiéndose por todo el mundo", explica Michael Hewson, experto de CMC Markets.

Y no es el único que se ha pronunciado en estos términos. En Rabobank, por ejemplo, apuntan que los bancos centrales "volverán a reaccionar ante esta conmoción del sistema mundial, como lo hicieron en 2008-09", aunque no hay ninguno que pueda "mitigar la transmisibilidad (de un virus) con liquidez (dinero fácil)". Y es que, dicen los analistas de la firma holandesa, "si no hay trabajadores, ni piezas, ni demanda, ¿de qué sirve el dinero fácil?".

Se refieren al hecho de que es posible que se cierren fronteras, se impongan restricciones al movimiento y se decreten cuarentenas, lo que afectaría al consumo. Y si no hay consumo, no servirá de nada que el BCE o la Fed relajen sus políticas.

"A diferencia de ocasiones anteriores, la curación de los efectos del virus está fuera de la competencia de los bancos centrales", remarca Hewson, que afirma que hace unos años "los bancos centrales tenían la capacidad de hacer frente a una crisis económica con tipos de interés más bajos y préstamos baratos", pero la situación actual "es completamente diferente, en el sentido de que nada de esto es muy bueno si los consumidores se quedan en casa o están en cuarentena".

El analista de CMC Markets cree que, pese a todo, el BCE y la Fed podrían apostar por recortar los tipos o por aplicar cualquier medida en un intento por mitigar los daños que se puedan producir por la propagación del virus, aunque "la cuestión es si será suficiente para detener una mayor debilidad de los mercados de valores".

Pero respuesta debe haber, dice Chris Beauchamp, experto de IG, que opina que después de que los bancos centrales de Asia hayan actuado ante el coronavirus, ahora la atención se dirige al BCE y a la Reserva Federal. "Es evidente que el impacto económico no puede contenerse sólo en China, y se necesitarán estímulos tanto monetarios como fiscales para ayudar a las economías a recuperarse de ello", remarca.

Idea con la que coincide Keith Mullin, de Scope Insights, que señala que la atención se va a centrar en los presidentes de los dos bancos centrales, Christine Lagarde y Jerome Powell, en busca de "cualquier señal de una mayor relajación monetaria" que saque al mercado de la tendencia actual. Y es que "el juego de adivinanzas sobre los impactos económicos comienza a ser serio".

NO SE PLANTEA UNA RELAJACIÓN... DE MOMENTO

El problema es que aunque los inversores esperen la intervención del BCE y de la Fed, incluso aunque no sirva de mucho, esta podría tardar en llegar o ni producirse. Según recoge Reuters, los mercados monetarios de la zona euro cotizan ahora al máximo que el Banco Central Europeo recortará los tipos de interés en su reunión del mes de diciembre, aunque también se ha elevado significativamente la probabilidad de que la bajada llegue antes, en la reunión de julio (ha pasado del 50% registrado el lunes al 70%).

La propagación del coronavirus fuera de China ha aumentado las expectativas de un mayor estímulo, pero los planes del BCE no pasan, de momento, por una mayor relajación monetaria. Según el jefe del banco central irlandés, Gabriel Makhlouf, "aún es demasiado pronto" para evaluar si hay que responder a la epidemia con algún tipo de política concreta, incluso si la epidemia representa un riesgo para el crecimiento. "No estoy seguro que de tengamos que apresurarnos en actuar", ha asegurado.

Y en la Fed el sentimiento es similar. Ya se han dejado oír algunas voces que apuntan que un reporte de tipos en este momento sería la medicina equivocada, porque tendría un efecto limitado en cualquier interrupción del comercio causada por el virus y no haría nada para aliviar sus otros síntomas. Richard Clarida, vicepresidente de la Reserva Federal, ha remarcado que aún es pronto para discutir si el brote llevará a una relajación de la política monetaria. "Todavía es demasiado pronto para especular sobre el tamaño o la persistencia de estos efectos, o si conducirán a un cambio material en las perspectivas", ha dicho según recoge Marketwatch.

Por su parte, la Presidenta de la Reserva Federal de Cleveland, Loretta Mester, ha reconocido que el coronavirus es un riesgo, pero no por ello apoya recortes adicionales en los tipos. Incluso el principal asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, se ha pronunciado al respecto, diciendo que la economía de EEUU puede soportar la propagación del brote, por lo que no espera que la Fed reduzca los tipos para mitigar el impacto económico del coronavirus.

La próxima reunión de tipos de la Fed está prevista para el 17 y 18 de marzo, mientras que el BCE dará a conocer su postura una semana antes, el 12 de marzo.

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