Julius Baer alerta sobre las "presiones" a la Fed y teme una "drástica caída" de las bolsas
Anticipa también "una revuelta en el mercado de bonos"
Con la llegada de septiembre, el mercado se centra cada vez más en la Reserva Federal (Fed), con la gran esperanza de que cumpla con el recorte de tipos de interés tan esperado por el mercado, aunque los analistas advierten de que el banco central puede ser también fuente de turbulencias para los activos, debido a la disputa con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Desde que regresó a la Casa Blanca a principios de este año, Trump se viene enfrentando a la Fed para exigirle que reduzca los tipos de interés, algo que el banco central no ha hecho en lo que va de año. Ante esta situación, el mandatario comenzó las arremetidas contra el titular del organismo, Jerome Powell, y posteriormente pasó a otros miembros como la gobernadora Lisa Cook, a quien ha despedido recientemente.
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Además, Trump ha expresado que espera obtener "muy pronto" una mayoría en la Fed para recortar los tipos, mientras los analistas se muestran preocupados por esta injerencia en la actividad del banco central, y creen que puede pesar sobre los activos.
Yves Bonzon, CIO de Julius Baer, asegura que "presionar a la Fed podría ser la receta perfecta para una revuelta en el mercado de bonos, una que podría ser lo suficientemente grave como para desencadenar una drástica caída de la renta variable".
En este sentido, explica que "el Gobierno estadounidense está desesperado por reducir la carga de los tipos de interés sobre el presupuesto federal y trabaja incansablemente para diseñar un nuevo ciclo de deuda del sector privado", aunque matiza que este último aspecto "está condicionado al comportamiento de los tipos de interés a largo plazo, ya que estos determinan el coste de las hipotecas estadounidenses en un momento de asequibilidad de la vivienda en mínimos históricos".
"Hasta el momento, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años se mantiene estancado cerca del 5%, tras haber alcanzado un máximo de 12 meses del 5,09% en mayo y un mínimo correspondiente del 3,88% en septiembre pasado. Por lo tanto, creo que los funcionarios del Gobierno estadounidense deberían tener cuidado con lo que desean", valora.
Por otro lado, este experto indica que el enfrentamiento entre el banco central y el presidente debilita también la imagen de las instituciones estadounidenses.
"La erosión de los pilares institucionales estadounidenses continúa sin cesar bajo el segundo mandato del presidente Trump. La pregunta clave se refiere a la velocidad y magnitud del deterioro de la integridad de los mercados de capitales estadounidenses y del propio país como destino de inversión, como acaba de experimentar una importante empresa danesa de energía eólica", asegura, en alusión a Ørsted.
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En el corto plazo, parece que Trump obtendrá lo que desea, ya que el mercado descuenta un recorte de tipos de 25 puntos básicos en el cónclave de septiembre, como adelantó también Powell durante su intervención en el simposio de Jackson Hole, celebrado en el Estado estadounidense de Wyoming. Sin embargo, la incertidumbre crece a más largo plazo, con la duda de cuántas bajadas de tasas más se producirán antes de que finalice el año.
"El tono general de Wyoming fue interpretado como bastante moderado por los participantes del mercado, lo que abre aún más la puerta a un recorte de tipos en la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de los días 16 y 17 de septiembre. El gráfico de puntos del FOMC apunta a dos recortes de 25 puntos básicos cada uno hasta fin de año, mientras que Julius Baer Research pronostica tres recortes, así como un par más el próximo año", prevé.
CON LA MIRA EN JAPÓN
Sin embargo, el afán del Gobierno por influir en las decisiones de política monetaria no se reduce a EEUU, y Bonzon recuerda que "el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, afirmó no solo que la Fed está considerablemente retrasada en cuanto a la reducción de tipos, sino también que lo mismo aplica al Banco de Japón, aunque, esta vez, en cuanto a la subida de tipos".
Esto se debe principalmente a que "el aumento considerable de los rendimientos de los bonos del Gobierno japonés (JGB) a 30 años también afecta al tramo largo de la curva de rendimiento del Tesoro estadounidense, ya que la curva de rendimiento japonesa se ha empinado drásticamente".
"Los JGB a 30 años con cobertura en dólares estadounidenses ofrecen un rendimiento 200 puntos básicos superior al de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años, y la reducción del diferencial de tipos de interés a corto plazo entre los tipos de interés oficiales estadounidenses y japoneses haría que los bonos estadounidenses a largo plazo volvieran a ser inmediatamente más atractivos para los gestores de renta fija global", asegura.