El dólar marca máximos de mayo de 2025 por el 'sell-off' tecnológico y la hoja de ruta de la Reserva Federal

El par EUR/USD ha roto ahora el rango de cotización de entre 1,1400 y 1,1800 del último año

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Bolsamania | 24 jun, 2026

El dólar estadounidense ha ampliado sus ganancias hasta alcanzar un nuevo máximo de 13 meses frente a una cesta de las principales divisas el miércoles, mientras los inversores buscaban refugio ante la caída de las acciones tecnológicas y se posicionaban para posibles subidas de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed).

El índice del dólar (DXY), que mide el valor del billete verde frente a una cesta de monedas que incluye el yen y el euro, subió hasta 101,44, su nivel más alto desde el 13 de mayo de 2025. Por su parte, el par EUR/USD cae un 0,24% a estas horas, hasta el 1,1353.

En primer lugar, las acciones tecnológicas volvieron a sufrir este martes tras el desplome del 16% de SpaceX después de anunciar que buscaba recaudar más de 20.000 millones de dólares mediante la emisión de bonos con grado de inversión. Si bien los expertos advertían que esto era "inusual" para una empresa "que está consumiendo efectivo" y advertían de la volatilidad, lo cierto es que la compañía aeroespacial no solo cumplió sus planes, sino que la demanda alcanzó los 90.000 millones de dólares.

Según Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, la financiación del "excesivo gasto en IA e infraestructura reaviva las preocupaciones anteriores sobre el posible gasto exorbitante de las grandes tecnológicas en infraestructura de IA y su creciente financiación mediante deuda".

Por otro lado, el mercado cada vez parece tener más claro que la Fed subirá los tipos de interés este mismo año. Según los datos de la herramienta FedWatch de CME, los inversores asignan una probabilidad del 37% a una subida de 25 puntos básicos en la reunión de julio, frente al 8,5% de hace una semana, y del 70% para septiembre, frente al 29,1%. Con todo, algunos expertos creen que podría ser posible que evite un alza en el precio del dinero si las presiones inflacionistas no aumentan.

En este contexto, lo analistas destacan que los activos refugio tradicionales —el dólar, el yen japonés y el franco suizo— están comportándose bien, pero, para ING, solo uno de ellos, el dólar, también ofrece "una narrativa doméstica atractiva desde la perspectiva del crecimiento y del 'carry' (rendimiento por diferencial de tipos)".

De acuerdo con el banco neerlandés, el USD "debería seguir superando al resto" de divisas "mientras persista la aversión al riesgo". Sin embargo, en el segundo escenario que contemplan, una reevaluación más moderada ('dovish') de la curva de tipos de la Fed "podría debilitar considerablemente al billete verde a medio plazo si va acompañada de recortes efectivos de tipos". Esto último no parece ser un problema: Austan Goolsbee, miembro "generalmente neutral" del Comité Federal de Mercado Abierto del banco central, afirmó ayer que la inflación sigue siendo demasiado alta y que se está moviendo en la dirección equivocada.

"El dólar estadounidense sigue siendo el activo refugio preferido", asegura Ray Attrill, responsable de estrategia de divisas en National Australia Bank. Según este experto, la divisa norteamericana tiene en este momento "el impulso a su favor", pero opina que "ya hay mucho descontado en el precio" y que "tendremos que ver una corrección en el apetito por el riesgo, una más amplia y no limitada al sector tecnológico, o que el mercado eleve aún más sus expectativas de subidas de tipos, antes de que el dólar pueda subir mucho más desde aquí".

CONSECUENCIAS PARA EL EURO

De su lado, Lee Hardman, analista sénior de divisas de MUFG Research, apunta que la caída del EUR/USD ha estado impulsada por la divergencia en las expectativas del mercado respecto a las políticas del Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (Fed), ya que el mercado de la eurozona se ha mostrado menos convencido sobre la necesidad de nuevas subidas de tipos por parte del BCE.

Ello ha llevado al par EUR/USD a caer hasta un mínimo de 1,1361 durante la noche. El par ha roto ahora el rango de cotización de entre 1,1400 y 1,1800 que se había mantenido durante el último año, proporcionando una señal técnica bajista.

"La reducción de las expectativas de subidas de tipos del BCE se vio reforzada ayer por la publicación de encuestas PMI mixtas en Europa correspondientes a junio. Los PMI compuestos de la eurozona mostraron una mejora en la confianza empresarial, respaldada por la caída de los precios de la energía, aunque con una lectura de 49,5 seguían siendo consistentes con un estancamiento económico en el segundo trimestre. Esto refuerza la evidencia de que la economía de la eurozona se ha desacelerado como respuesta al shock de los precios energéticos", explica.

La buena noticia, apunta Hardman, es que el impacto del shock energético "parece ser menor de lo que se temía inicialmente", dado que el precio del petróleo prácticamente ha vuelto a los niveles previos al conflicto antes de lo esperado. "En contraste, la economía estadounidense parece haber sido menos afectada negativamente por este shock energético. El PMI compuesto de EEUU subió hasta 52,2 en junio", agrega.

Así, la combinación de un crecimiento más débil en la eurozona y unos precios energéticos más bajos está ayudando a reducir la presión sobre el BCE para seguir subiendo los tipos. Christine Lagarde, presidenta del BCE, declaró al inicio de esta semana que "todavía no vemos evidencia de un desanclaje de las expectativas de inflación ni efectos de segunda ronda que justifiquen una respuesta de política monetaria más contundente en esta etapa". La francesa añadió que el BCE "puede ajustar su respuesta de política monetaria a medida que evolucione el shock y asegurar que siga siendo proporcional".

Por su parte, Philip Lane, economista jefe del BCE, indican que la institución quiere mantener abierta la puerta a al menos una subida adicional. Ayer, el irlandés advirtió que "una serie de señales prospectivas apuntan a presiones inflacionarias en los próximos meses" y que "en este entorno, nuestro objetivo sigue siendo claro: asegurar que la inflación se estabilice en nuestro objetivo del 2% a medio plazo".

"Estos comentarios sugieren que el BCE mantendrá su actual enfoque de respuesta gradual y que aún podría subir los tipos una vez más sin llevar su política monetaria a territorio restrictivo. Seguimos manteniendo nuestra previsión de una última subida de tipos del BCE en septiembre, aunque reconocemos que recientemente el equilibrio de riesgos se ha desplazado hacia un escenario de menos subidas, no más", apunta Hardman.

Por tanto, este experto cree que es probable que la divergencia en las expectativas de política monetaria entre el BCE y la Fed "continúe favoreciendo una caída adicional" del EUR/USD a corto plazo, aunque dudan que esta tendencia se mantenga si la Fed finalmente no materializa nuevas subidas de tipos este año.

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