Las bolsas podrían ganar impulso a medida que avance la semana, apoyadas por una posible moderación de la inflación estadounidense y por el comienzo de una temporada de resultados del segundo trimestre que se espera especialmente sólida.
Bankinter mantiene así una visión favorable para la renta variable, aunque reconoce que el mercado ha perdido algo de velocidad debido a la reactivación periódica de los ataques entre Estados Unidos e Irán y a la mayor sensibilidad de los inversores ante cualquier noticia negativa.
| Más suben Ibex 35 | |||
|---|---|---|---|
| Repsol | 23,52€ | 0,40 | 1,73% |
| Telefónica | 3,55€ | 0,02 | 0,65% |
| Naturgy | 28,12€ | 0,08 | 0,29% |
| Fluidra | 18,81€ | 0,05 | 0,27% |
| Enagas | 16,87€ | 0,03 | 0,18% |
| Más bajan Ibex 35 | |||
| IAG | 5,43€ | -0,09 | -1,59% |
| Arcelormittal | 57,10€ | -0,88 | -1,52% |
| ACS | 118,20€ | -1,80 | -1,50% |
| Ferrovial SE | 56,18€ | -0,62 | -1,09% |
| LOGISTA INTEGRA... | 33,60€ | -0,30 | -0,89% |
La semana pasada volvió a mostrar una clara divergencia entre Estados Unidos y Europa. Los índices estadounidenses terminaron con mejor tono, mientras que las principales bolsas europeas permanecieron débiles hasta el final.
Según Bankinter, esta diferencia pudo responder más a la falta de catalizadores positivos en Europa que a la aparición de noticias especialmente negativas. Wall Street, en cambio, contó con el apoyo de unas expectativas muy elevadas para los beneficios empresariales del segundo trimestre.
El mercado espera que los resultados de las compañías estadounidenses aumenten alrededor de un 24% interanual, una cifra que, de confirmarse, proporcionaría un respaldo relevante a las actuales valoraciones bursátiles.
También contribuyó a mejorar el tono del mercado el anuncio de Micron de invertir 250.000 millones de dólares en Estados Unidos hasta 2035, así como el estreno bursátil de los ADR de SK Hynix en Nueva York, que subieron alrededor de un 20% y animaron al conjunto del sector de semiconductores.
En el frente geopolítico, los nuevos ataques y represalias entre Estados Unidos e Irán invalidaron de facto el Memorándum de Entendimiento firmado previamente entre ambos países.
El petróleo reaccionó con una subida próxima a los cinco dólares por barril, un movimiento relevante pero todavía contenido en relación con la gravedad potencial del conflicto.
Bankinter mantiene su interpretación de que se trata de un enfrentamiento de desgaste que puede prolongarse durante un periodo extenso, con una presencia permanente de la armada estadounidense en la zona y con reactivaciones periódicas de las acciones militares.
La entidad considera que uno de los objetivos estratégicos de Estados Unidos consiste en trasladar a China que Washington conserva capacidad para condicionar indirectamente el suministro de petróleo que llega al país asiático.
El conflicto se enmarcaría así en la denominada Trampa de Tucídides, en la que una potencia dominante trata de contener el avance de una potencia emergente. Bajo esta interpretación, Bankinter considera poco probable que se firme un acuerdo definitivo que ponga fin a las hostilidades.
La principal referencia de la semana será el dato de inflación de Estados Unidos. El consenso espera que la tasa interanual se modere hasta el 3,9%, desde el 4,2% anterior.
Una lectura en línea con las previsiones confirmaría que la inflación pudo haber alcanzado su máximo en mayo y que comenzó a suavizarse a partir de junio.
Este escenario tendría una lectura favorable para las bolsas, ya que reduciría la presión sobre la Reserva Federal y aliviaría el temor a nuevas subidas de tipos o a un periodo todavía más prolongado de política monetaria restrictiva.
La evolución de los precios en Europa también apunta en esta dirección. La inflación de la Eurozona retrocedió en junio hasta el 2,8%, desde el 3,2%, mejorando las previsiones del mercado, que apuntaban a una tasa situada entre el 3% y el 3,1%.
La inflación no será el único factor con capacidad para mover al mercado. Entre el martes y el miércoles presentarán sus resultados del segundo trimestre los principales bancos estadounidenses.
Entre las entidades que publicarán sus cifras se encuentran Goldman Sachs, Bank of America, JPMorgan Chase y Morgan Stanley. Bankinter espera unos resultados francamente buenos, apoyados por la actividad de los mercados, la banca de inversión y la fortaleza de los ingresos financieros.
También publicarán resultados varias compañías tecnológicas de primera línea, entre ellas ASML, TSMC e Intuitive Surgical. La expectativa de Bankinter es que sus cuentas tampoco decepcionen.
Estas cifras serán especialmente importantes porque permitirán comprobar si el fuerte crecimiento de los beneficios justifica las elevadas valoraciones alcanzadas por algunos sectores del mercado estadounidense.
La agenda macroeconómica incluirá además dos indicadores adelantados que podrían reforzar el tono positivo.
El jueves se publicará el índice de actividad manufacturera de la Reserva Federal de Filadelfia, que podría mejorar hasta los 15 puntos desde los 10,3 anteriores.
El viernes será el turno del índice de confianza de los consumidores de la Universidad de Michigan, para el que se espera un avance hasta 51,3 puntos desde 49,5.
Una mejora simultánea de ambos indicadores respaldaría la idea de que la economía estadounidense mantiene un crecimiento razonable mientras las presiones inflacionistas empiezan a reducirse.
El elemento más imprevisible de la semana serán las comparecencias semestrales del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ante el Congreso estadounidense durante el martes y el miércoles.
Warsh se encuentra todavía en una fase inicial de su mandato, por lo que el mercado dispone de pocas referencias para anticipar con precisión el tono que adoptará respecto a la inflación, el crecimiento y los tipos de interés.
Un mensaje más restrictivo de lo esperado podría generar cierta volatilidad en las bolsas y en los bonos. Por el contrario, un discurso equilibrado reforzaría el escenario de estabilización monetaria que actualmente descuentan los inversores.
En conjunto, Bankinter considera que la combinación de una inflación estadounidense en retroceso y unos resultados empresariales sólidos debería permitir un nuevo rebote moderado de Wall Street durante la semana.