Repsol cerró el segundo trimestre de 2026 con una producción prácticamente estable, pero con una mejora muy significativa en su margen de refino, uno de los indicadores clave para valorar la evolución de su negocio industrial.
Según los datos remitidos por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores y recogidos por Europa Press, la producción del grupo se situó en 558.000 barriles equivalentes de petróleo al día entre abril y junio, frente a los 557.000 barriles diarios registrados en el mismo periodo del año anterior.
La evolución más destacada se produjo en el margen de refino, que alcanzó los 14 dólares por barril en el trimestre. Esta cifra supone un aumento del 137% respecto a los 5,9 dólares por barril del segundo trimestre de 2025 y una mejora del 28,4% frente a los 10,9 dólares del primer trimestre de este año.
La fuerte recuperación del margen de refino es especialmente relevante para Repsol, ya que puede actuar como soporte para los resultados del trimestre en un contexto de precios energéticos más elevados y mayor volatilidad en los mercados internacionales.
El repunte del margen refleja una mejora clara de las condiciones del negocio industrial frente al ejercicio anterior. Para el mercado, este indicador será una de las referencias principales de cara a los resultados que la compañía tiene previsto presentar el próximo 23 de julio.
En términos de producción, Repsol mantuvo una evolución estable frente al segundo trimestre de 2025, aunque sí registró una mejora del 3,7% respecto al primer trimestre de 2026.
Por áreas geográficas, Latinoamérica volvió a ser la principal región de aportación, con 234.000 barriles diarios, una cifra ligeramente inferior a la del mismo periodo del año pasado, pero prácticamente en línea con el trimestre anterior.
América del Norte mostró una evolución más positiva, con 205.000 barriles diarios, lo que supone un incremento del 8,5% interanual y una subida del 19,2% frente al primer trimestre. En cambio, Europa, África y el resto del mundo aportaron 119.000 barriles diarios, con descensos tanto frente al año anterior como respecto al trimestre precedente.
El entorno de precios del crudo también fue mucho más favorable para la compañía. Repsol situó el precio medio del Brent en 103,8 dólares por barril durante el segundo trimestre, un 52,9% más que los 67,9 dólares registrados en el mismo periodo de 2025.
Frente al primer trimestre de 2026, cuando el Brent medio fue de 81,1 dólares, el incremento alcanza el 28%. En el caso del West Texas Intermediate, el precio medio se situó en 92,7 dólares por barril, un 45,5% más en tasa interanual y un 27,5% por encima del trimestre anterior.
Este escenario de precios más altos, combinado con la mejora del margen de refino, configura un trimestre potencialmente favorable para las cuentas de Repsol, aunque el mercado deberá esperar a la publicación completa de resultados para valorar el impacto final en ingresos, beneficio y generación de caja.
Los datos adelantados apuntan a un segundo trimestre más sólido desde el punto de vista operativo, especialmente por la recuperación del refino y por la mejora secuencial de la producción. La estabilidad de los volúmenes frente al año anterior limita sorpresas negativas, mientras que el fuerte avance de los precios del crudo y de los márgenes industriales debería ser bien recibido por los inversores.
La atención se centrará ahora en los resultados del 23 de julio, donde el mercado analizará si esta mejora operativa se traduce en una mayor generación de caja, evolución positiva del beneficio y posibles implicaciones para la política de remuneración al accionista.