CaixaBank cerró el primer trimestre de 2026 con un beneficio atribuido de 1.572 millones de euros, lo que supone un incremento del 7% respecto al mismo periodo del año anterior. La entidad apoyó esta mejora en el aumento de la actividad comercial, el crecimiento de los ingresos por servicios y una posición financiera que sigue siendo sólida.
El consejero delegado, Gonzalo Gortázar, destacó que el banco ha mantenido elevados niveles de actividad pese al contexto geopolítico, con una economía española que continúa mostrando una notable capacidad de resistencia.
La actividad comercial de CaixaBank mantuvo un tono positivo durante el trimestre. El volumen total de negocio alcanzó los 1,1 billones de euros al cierre de marzo, un 6,6% más que un año antes.
Los recursos de clientes crecieron un 6,3%, hasta los 733.975 millones de euros. Dentro de esta partida, los recursos en balance aumentaron un 5,3%, hasta 526.379 millones, mientras que el ahorro a la vista avanzó un 6,1%, hasta 366.647 millones.
También destacó la evolución de los productos de inversión. Los activos bajo gestión subieron un 10,1%, hasta 202.309 millones. El patrimonio gestionado avanzó un 11,8%, hasta 150.973 millones, y los planes de pensiones crecieron un 5,2%, hasta 51.336 millones.
La lectura principal es clara: CaixaBank sigue ganando tamaño comercial, con crecimiento tanto en crédito como en recursos de clientes, lo que refuerza la recurrencia de sus ingresos.
La cartera de crédito sano alcanzó los 380.279 millones de euros, un 7,2% más. El avance fue generalizado: el crédito a empresas aumentó un 8,8%, la financiación para adquisición de vivienda creció un 6,7% y el crédito al consumo se incrementó un 12,3%.
Este comportamiento confirma que la entidad mantiene capacidad para crecer en balance sin deteriorar de forma significativa la calidad de los activos. En un entorno de tipos todavía elevados, el aumento de volúmenes resulta clave para compensar la menor aportación marginal del margen financiero.
CaixaBank terminó el trimestre con una rentabilidad sobre capital tangible, ROTE, del 17,6%, y una ratio de eficiencia del 39,6%. Son niveles cómodos, que mantienen al banco entre las entidades europeas con mejores métricas operativas.
El margen de intereses se situó en 2.662 millones de euros, un 0,6% más, apoyado principalmente en el crecimiento de los volúmenes. Por su parte, los ingresos por servicios alcanzaron los 1.374 millones, con un avance del 7,5%.
Dentro de estos ingresos, destacaron la gestión de patrimonio, con una subida del 9,5%, y los seguros de protección, que avanzaron un 13,5%. Las comisiones bancarias crecieron un 2%, impulsadas por la mayor actividad mayorista, aunque las comisiones recurrentes descendieron ligeramente.
El trimestre no depende solo del margen de intereses: la mejora de servicios, seguros y gestión patrimonial aporta más equilibrio a la cuenta de resultados.
El margen bruto cerró el periodo en 4.127 millones de euros, un 2,9% más. Los gastos de administración y explotación aumentaron un 4,6%, hasta 1.652 millones, mientras que el margen de explotación creció un 1,8%, hasta 2.475 millones.
La calidad del balance siguió mejorando. La ratio de morosidad se situó en el 1,98% al cierre de marzo, mientras que los fondos de insolvencia alcanzaron los 6.553 millones de euros. La ratio de cobertura fue del 79% y el coste del riesgo se mantuvo en el 0,23%.
En liquidez, CaixaBank cerró el trimestre con 173.456 millones de euros en activos líquidos y una ratio LCR del 194%. La ratio de capital CET1 se situó en el 12,5%, incluso después de descontar el impacto del nuevo programa de recompra.
El consejo de administración de CaixaBank aprobó su octavo programa de recompra de acciones, por un importe máximo de 500 millones de euros. El programa tendrá una duración máxima de seis meses y supone un impacto negativo de 20 puntos básicos en la ratio CET1.
La operación refuerza la política de remuneración al accionista y confirma que la entidad mantiene margen de capital suficiente para combinar crecimiento orgánico, solvencia y retorno de efectivo a los accionistas.
En conjunto, los resultados de CaixaBank muestran un trimestre sólido: beneficio al alza, morosidad muy contenida, crecimiento del crédito y buena evolución de los ingresos por servicios. La entidad sigue aprovechando su escala en España y mantiene una de las mejores combinaciones de rentabilidad, eficiencia y solvencia dentro del sector bancario europeo.