BofA mantiene a Grenergy como su valor favorito dentro del sector renovable. La entidad considera que la caída superior al 11% registrada tras la actualización del plan de inversión no refleja adecuadamente los fundamentales de la compañía: buena exposición temática, sólida ejecución y una valoración que sigue siendo atractiva.
El banco reitera su recomendación de Comprar y eleva su precio objetivo desde 125 hasta 140 euros por acción, lo que implica un potencial de subida cercano al 17% desde los niveles analizados. Para BofA, el retroceso bursátil debe interpretarse más como una oportunidad que como un deterioro real de la historia de inversión.
La principal decepción para los inversores ha sido la ausencia de un objetivo explícito de EBITDA para 2028. BofA entiende esa frustración, aunque la atribuye al perfil conservador habitual de la compañía.
El nuevo plan ha provocado ciertos ajustes en las estimaciones: BofA recorta su previsión de EBITDA para 2028 en torno al 30%, debido al retraso en algunas fases del pipeline. Aun así, sus estimaciones siguen situándose aproximadamente un 20% por encima del consenso para ese ejercicio.
La reacción negativa del mercado parece centrarse más en la falta de visibilidad formal que en un deterioro real de la tesis de crecimiento.
BofA mantiene una visión prudente sobre el sector renovable en general, pero destaca que el almacenamiento energético está ganando impulso en Europa. En ese contexto, Grenergy aparece bien posicionada gracias a tres factores: ventaja de primer movimiento, modelo verticalmente integrado y un pipeline con mayor visibilidad que el de nuevos competidores afectados por largas colas de conexión.
La actualización del plan incluye mensajes positivos sobre una plataforma chilena más grande, con potencial vinculado a centros de datos; un avance más rápido del almacenamiento independiente en Europa; oportunidades de hibridación; y la entrada del mercado estadounidense en la cartera de proyectos.
La entidad considera que Grenergy merece cotizar con prima por su ejecución, su exposición al almacenamiento y su capacidad para rotar activos y reinvertir en crecimiento. A su nuevo precio objetivo, la compañía cotizaría a unas 12 veces EBITDA 2028 estimado, una valoración que BofA considera razonable teniendo en cuenta el crecimiento previsto.
El banco estima un crecimiento anual compuesto del EBITDA cercano al 60%, frente a otros comparables de transición energética que cotizan a múltiplos similares o superiores pero con crecimientos mucho más moderados.
Para BofA, la caída reciente no rompe la tesis: Grenergy sigue combinando crecimiento, almacenamiento, ejecución y opcionalidad internacional.
En conjunto, el mensaje de BofA es claro: el mercado ha castigado la falta de una guía concreta, pero la historia de fondo sigue intacta. Grenergy continúa siendo una de las compañías mejor posicionadas para capturar el desarrollo del almacenamiento energético, y la caída reciente abre, según la entidad, una oportunidad de entrada.